''Esperando a Godot''. Texto 4 y cuestiones relacionadas

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Esperando a Godot. Texto 4

Valdimir. — (Levantando la mano.) ¡Escucha! (Escuchan grotescamente rígidos.)
Estragón. — No oigo nada.
Vladimir. — ¡Chisss! (Escuchan. Estragón pierde el equilibrio y está a punto de caer. Se coge del brazo de Vladimir que se tambalea. Escuchan apretándose el uno contra el otro y mirándose a los
              ojos.) Yo tampoco (Suspiro de alivio. Pausa. Se separan.)
Estragón. — Me has asustado.
Vladimir. — Creí que era él.
Estragón. — ¿Quién?
Vladimir. — Godot.
Estragón. — ¡Bah! El viento entre los cañaverales.
Vladimir. — Hubiera jurado que eran gritos.
Estragón.- ¿Y por qué había de gritar?
Vladimir. — A su caballo (Silencio.)

Pregunta 1 - Caracterice los personajes mencionados en el texto destacando sus elementos más significativos en el drama. Importancia del silencio

Vladimir y Estragón son dos mendigos que esperan a que venga el tal Godot, que finalmente no llega a aparecer en las tablas. En esta escena, los dos están escuchando unos supuestos ruidos que podrían ser de aproximación del personaje al que tanto anhelan encontrar, pero finalmente se trata de una falsa alarma y Godot no hace acto de presencia.

En la representación, de poca enjundia lingüística en cuanto al diálogo, son fundamentales las acotaciones, que indican claramente los gestos que deben hacer los actores ("Levantando la mano", "Suspiro de alivio"...). Hay un recurso típico de la farsa, que es cuando Vladimir manda callar a Estragón ("¡Chisss!") y este casi se cae y tiene que agarrarse del brazo de su amigo. Son maneras de desdramatizar la situación, de aportar a una tragedia del absurdo, como es Esperando a GodotTexto en negrita, elementos de relajación para el público, que cada vez se siente más descorazonado a medida que avanza la representación.

Se habla de Godot como si fuera el elegido, Dios: "Creí que era él" - ¿Quién? - Godot".

En el diálogo, lo que predominan son las intervenciones cortas, las exclamaciones ("¡Escucha!"), interjecciones ("¡Chisss!", "¡Bah!") e interrogaciones ("¿Y por qué habría de gritar?"). Todo ello revela un estado de ánimo más bien alterado, de escucha activa en un momento de tensión, intentando descifrar el significado de los ruidos que se escuchan. Vladimir y Estragón son, en cierto modo, un símbolo de toda la humanidad en busca de sentido.

En cuanto al silencio, es fundamental para que los signos o indicios puedan ser descifrados: solo en el silencio pueden ser percibidos los ruidos. Lo que ocurre es que ese silencio pensativo, interpretativo, no lleva a ningún encuentro positivamente resuelto, ya que Godot no aparece. Beckett se asoma pesimistamente al final de su diálogo diciéndonos: no hay respuestas, no tenemos ni la más mínima esperanza. El lado pesimista del absurdo.

Pregunta 2 - ¿Quién es Godot en el drama?

Godot es el personaje que esperan Vladimir y Estragón, un personaje que finalmente no llega nunca. La obra acaba como empezó: con los dos mendigos esperando su llegada. La crítica ha interpretado que el nombre del personaje tiene que ver con God, Dios en inglés, pero Beckett ha negado tener esa idea en la cabeza cuando escribió su obra. Entonces, si Godot no es Dios, ¿qué puede representar? Evidentemente, tiene que ser un símbolo de algo que está esperando la humanidad y que nunca llega, lo que nos condena a vivir una vida absurda y sin sentido. Godot podría simbolizar algo así como la opción de un mundo mejor, socialmente más perfecto, más humano. Es la posibilidad de un cambio en nuestra manera de ser y de comportarnos. Algo que, sin duda, es factible pero quizá, como diría José Mota, no va a ocurrir hoy: "¡Mañanaaaa!".

Bibliografía y webgrafía

  • CALERO HERAS, José: Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, tema 12, "El teatro", pp. 220 a 232.

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (abril 2017):
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.