''Esperando a Godot''. Texto 8 y cuestiones relacionadas

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Esperando a Godot. Texto 8

Pozzo.— (Entre bastidores) ¡Más rápido! (Chasquido de látigo. Entra POZZO. Cruzan el escenario. LUCKY pasa ante VLADIMIR y ESTRAGÓN, y sale. POZZO, al ver a VLADIMIR y a ESTRAGÓN, se detiene.
              La cuerda se tensa. POZZO tira violentamente de ella). ¡Atrás! (Ruido de caída. LUCKY ha caído con toda la carga. VLADIMIR y ESTRAGÓN le miran, indecisos entre el deseo de ayudarle y el temor a
              mezclarse en lo que no les incumbe. VLADIMIR avanza un paso hacia LUCKY. ESTRAGÓN le retiene por la manga).
Vladimir.— ¡Déjame!
Estragón.— Cálmate.
Pozzo.—    ¡Cuidado! Es malo. (ESTRAGÓN y VLADIMIR lo miran). Con los desconocidos.
Estragón.— (En voz baja). ¿Es él?
Vladimir.— ¿Quién?
Estragón.— Vamos…
Vladimir.— ¿Godot?
Estragón.— Claro.
Pozzo.—    Me presento: POZZO.
Vladimir.— ¡Qué va!
Estragón.— Ha dicho Godot.
Vladimir.— ¡Qué va!
Estragón.— (A POZZO.). ¿No es usted el señor Godot, señor?
Pozzo.— (Voz espeluznante) ¡Soy POZZO! (Silencio). ¿No les dice nada este nombre? (Silencio). Les pregunto si este nombre no les dice nada. (VLADIMIR y ESTRAGÓN se interrogan con la mirada).
                      Samuel Beckett, Esperando a Godot (traducción de Ana María Moix).

Pregunta 1 - Ubique el texto dentro de la trama de la obra

Estamos en el momento de la obra en que aparecen dos nuevos personajes, Pozzo, el amo, y Lucky, su criado. Ambos aparecerán en algún momento de la representación, hablarán algunas palabras con los protagonistas, Vladimir y Estragón, y finalmente desaparecerán sin tener ninguna relevancia especial desde el punto de vista de resolución de la trama, según la preceptiva dramática tradicional.

Pozzo tiene cogido a Lucky con una cuerda y abusa de su poder cruelmente, haciéndolo caer. La escena evidentemente es una crítica a las relaciones de poder explotadores-explotados. Puede entenderse como una crítica a los crecientes regímenes totalitarios (fascismo, comunismo, nazismo), como una crítica al capitalismo o, quizá, de un modo más general, como una crítica hacia el género humano y sus relaciones de jerarquízacion social.

Desde luego, Pozzo es el prototipo del explotador, pues aparece en escena caracterizado con un látigo que no duda en utilizar y hace chascar. Además, cuando dice su nombre, parece proclamarlo con orgullo de tirano: "Soy Pozzo". Incluso pregunta si su nombre no les dice nada, como si todo el mundo tuviera la obligación de conocerlo y alabarlo.

Lucky carece de caracterización propia, simplemente es el oprimido, no tiene otros rasgos personales. Podemos pensar que el autor lo ha expropiado de todo, incluso de su caracterización como personaje, para dar a entender más claramente su situación social de alienado absoluto.

En cuanto a la actitud de Vladimir y Estragón, se manifiesta su miedo a intervenir en un asunto "que no es de su incumbencia". Cuando Vladimir da un paso para intervenir, Estragón lo retiene cogiéndolo por la manga. ¿Beckett critica aquí la indiferencia social frente al sufrimiento humano?

Vladimir es visto en todo momento en la obra de manera más positiva que Estragón. No solo es más filosófico o reflexivo que Estragón, también es más valiente, como vemos en esta escena, menos pasivo. Estragón es un hombre presto a engañarse a sí mismo, más acomodaticio. Quiere encontrar a Godot cueste lo que cueste (es decir, quiere encontrar el sentido que le falta a su existencia para seguir viviendo). Aunque Vladimir le dice que Pozzo no es Godot, él querría que lo fuera, está dispuesto a forzar la situación y a aceptar el engaño, si bien las circunstancias no se lo permiten.

Pregunta 2 − Importancia de las acotaciones y didascalias en la escritura dramática (y puesta en escena) de Esperando a Godot

Las acotaciones son los códigos que inserta el autor para indicar a actores y directores de escena cómo debe representarse el texto en escena. Esto es así porque el texto teatral carece de sentido fuera de la representación. Aunque nosotros accedamos a él como lectores, el texto dramático no se actualiza en toda su potencialidad hasta que no es llevado a las tablas. La interpretación de las acotaciones en uno u otro sentido son fundamentales y dan lugar a montajes totalmente distintos de la misma obra dramática. En la representación, el texto deja de pertenecer al autor para ser apropiado por los actores y, sobre todo, por el director, que es quien unifica el montaje con su interpretación textual.

En cuanto a los textos teatrales, ha habido autores que los desdeñaban en cierta forma, considerándolos someramente guiones, borradores o indicativos para la representación, como es el caso de Molière y de otros creadores que normalmente, aúnan a su faceta de escritores, la de actores e incluso directores escénicos, como era el caso de Jean-Baptiste Poquelin. Ha habido sin embargo creadores muy quisquillosos con el valor poético y literario del texto teatral y que se han esforzado en pulir y repulir una y otra vez. Esto ocurre especialmente cuando la obra teatral está escrita en verso, lo que lleva al escritor a velar por la pureza de cada una de sus escenas. Es conocido el caso de nuestro Valle-Inclán, que incluía unas acotaciones en los textos dramáticos muy literaturizadas, pero difícilmente trasladables a la escena, pues se trata más de indicaciones subjetivas, emocionales, sobre la manera de representar, antes que de instrucciones claras para la puesta en escena.

En cuanto a las acotaciones que encontramos en la obra de Beckett, son directas, rápidas, como los diálogos de los personajes. No hay que olvidar que el irlandés da a sus piezas teatrales un aire circense, como de farsa, con diálogos cortos, trepidantes, basados en la gestualización coherente de los actores. Por eso son tan importantes las acotaciones en sus textos.

Predominan las acotaciones directas y claras: "Entre bastidores", "Chasquido de látigo", "Ruido de caída". Algunas indican claramente los movimientos de los personajes: "Entra POZZO. Cruzan el escenario. LUCKY pasa ante VLADIMIR y ESTRAGÓN, y sale. POZZO, al ver a VLADIMIR y a ESTRAGÓN, se detiene". O como deben actuar: "En voz baja", "Le retiene por la manga". Es curioso comprobar que la riqueza plurisignicativa del texto contrasta con la claridad de las acotaciones. Esto se debe a que, para evitar la ambigüedad, el autor debe someter a un férreo control escénico el montaje: la obra literaria puede significar muchas cosas, favorecer múltiples lecturas, pero no puede significar cualquier cosa, pues entonces se convierte en obra fallida: a fuerza de querer decirlo todo no dice finalmente nada.

Bibliografía y webgrafía

  • CALERO HERAS, José: Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, tema 12, "El teatro", pp. 220 a 232.

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (junio 2017):
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.