De la poesía existencial y social (Celaya, Hierro y Blas de Otero) al «Grupo poético de los 50»

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NOTA 1: Esta pregunta irá siempre en el examen EvAU con la relativa a la renovación poética ("La renovación poética:
de los "Novísimos" a la "Poesía de la experiencia"") para que el alumno elija una de las dos.
NOTA 2: Esta pregunta entrará en vigor en la prueba EvAU del curso 2018-2019.

De la inmediata posguerra a los años cincuenta

Los oscuros y difíciles años cuarenta

En la inmediata posguerra (años 40), la situación del país es de desolación. Falta la libertad política, hay hambre y miseria en España. Dámaso Alonso habló de:

  • Una poesía arraigada, de los poetas afines a Franco, de orientación clasicista, donde destacan Luis Rosales (con Abril, 1935, y La casa encendida, 1949), Leopoldo María Panero (con La estancia vacía, 1944), Dionisio Ridruejo (Poesía en armas, 1940, y Sonetos a la piedra, 1943), José García Nieto (Vísperas hacia ti, 1940) y Luis Felipe Vivanco (Tiempo de dolor, 1940, y El descampado, 1957). Los poetas arraigados publican en revistas del Régimen como Garcilaso o Escorial.
  • Una poesía desarraigada, de tono angustiado, existencial, donde estarían el propio Dámaso (con Hijos de la ira, 1944) y Vicente Aleixandre (con Sombra del paraíso, 1944), aglutinados en torno a revistas como Espadaña, publicada en León por Victoriano Crémer y Eugenio de Nora.

Habría que añadir algunas tendencias minoritarias en esos años cuarenta:

  • El grupo Cántico, de Córdoba, donde destacan Ricardo Molina, Pablo García Baena y Juan Bernier.
  • El postismo, abreviatura de postsurrealismo, que sigue a la vanguardia surrealista, con un lenguaje renovado de imágenes nuevas, lúdicas, sorprendentes. Destacan Eduardo Chicharro, Carlos Edmundo de Ory y Juan Eduardo Cirlot.

La década de los cincuenta

A partir de los años 50, empiezan a producirse en España algunos atisbos de contestación social contra el régimen franquista: las primeras huelgas de obreros, el trabajo ilegal de los sindicatos (las famosas "comisiones obreras", los curas obreros y progres de la HOAC...).

En la poesía, en torno a los años 50, empiezan a publicar grandes poetas que hacen una poesía de corte existencial (la angustia, el dolor de estar vivo) y social (la denuncia y el combate). Entre ellos, destacan Gabriel Celaya (1911-1990), Blas de Otero (1916-1979) y José Hierro (1922-2002), además de otros nombres como: Victoriano Crémer (1907-2009), Eugenio de Nora (1923- ) y José Luis Hidalgo (1922-1947).

Después de estos poetas, a finales de los 50, aparecerán otros algo más jóvenes, la llamada "Generación de los 50" o "Generación del medio siglo" o simplemente "niños de la guerra" (porque eran niños cuando ocurrió la contienda (in-)civil, 1936-1939), que heredan de los poetas anteriores su tono social, pero matizándolo y hablando también de los grandes temas poéticos, como el amor y la muerte, sin renunciar a la ironía e, incluso, a la autocrítica, pues se saben señoritos y más bien privilegiados. Entre estos autores, destacan Ángel González (1925-2008), Claudio Rodríguez (1934-1999), Francisco Brines (1932- ), Jaime Gil de Biedma (1929-1990), José Ángel Valente (1929-2000), José Agustín Goytisolo (1928-1999), Antonio Gamoneda (1931- )...

Los poetas sociales

Gabriel Celaya (1911-1990): "La poesía es un arma cargada de futuro"

Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta, más conocido como Gabriel Celaya, nació en Hernani, Guipúzcoa, 18 de marzo de 1911, en el seno de una familia bien posicionada, lo cual le permitió cursar los estudios universitarios de Ingeniería en Madrid, donde se radicalizó, y alojarse en la Residencia de Estudiantes, lugar en el que coincidió con literatos de la talla de Federico García Lorca, lo que le llevó a dedicarse plenamente a la poesía. Combatió durante la Guerra Civil Española (1936-1939) en el bando republicano y, tras la victoria del bando nacionalista, estuvo preso en un campo de concentración en Palencia. Poco después de su salida, fundó con su incondicional Amparo Gastón la revista poética Norte dejando por completo su profesión en el mundo de la ingeniería.

En cuanto a su trayectoria, se le podría considerar miembro de la Generación del 36, sin embargo, su carrera no se consolida hasta finales de los cuarenta con la obra Tentativas, de carácter existencialista. Más tarde, hacia los años cincuenta, se integra en la estética del compromiso, de tal forma que, junto a Eugenio de Nora y Blas de Otero, defiende la idea de una poesía no elitista, al servicio de las mayorías, para transformar el mundo.

La poesía del autor se caracteriza por ser siempre directa, coloquial o familiar, con el fin de que pueda ser entendida por todo aquel que la lea, motivo por el que fue acusado de “prosaico”. En sus composiciones, además, no hay cuidado por la belleza formal, sino que se preocupó por expresar con firmeza y claridad sus protestas. Entre sus obras, encontramos libros de poesía, como Marea del silencio o La soledad cerrada; obras en prosa, como Tentativas; ensayos, como Bécquer; y dramas, como El relevo.

 LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
   "(...) Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, 
y calculo por eso con técnica qué puedo. 
Me siento un ingeniero del verso y un obrero 
que trabaja con otros a España en sus aceros.
    Tal es mi poesía: poesía-herramienta 
a la vez que latido de lo unánime y ciego. 
Tal es, arma cargada de futuro expansivo 
con que te apunto al pecho.
     No es una poesía gota a gota pensada. 
No es un bello producto. No es un fruto perfecto. 
Es algo como el aire que todos respiramos 
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
     Son palabras que todos repetimos sintiendo 
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. 
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. 
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos."

José Hierro (1922-2002)

José Hierro Real, conocido simplemente como José Hierro, fue un poeta español nacido en Madrid el 3 de abril de 1922, aunque pasó en Cantabria la mayoría de su vida, donde se trasladó con su familia a los dos años. Allí cursó Perito Industrial, aunque sus estudios se vieron interrumpidos el 1936, con el comienzo de la Guerra Civil, a cuyo término fue detenido y encarcelado por pertenecer a una "organización de ayuda a presos políticos". Fue liberado en Alcalá de Henares en 1944 y se trasladó a Valencia.

En 1948, realizó su primera crítica pictórica, sobre la obra del pintor burgalés Modesto Ciruelos, en el diario Alerta, de Santander.

En 1949, contrajo matrimonio con Maria Ángeles Torres.

Fundó la revista Proel, junto a Carlos Salomón y, finalmente, en 1952 se estableció en Madrid, donde retomó su carrera como escritor y colaboró con revistas poéticas como Espadaña o Juventud Creadora, entre otras.

En 1995, Hierro fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Santander. Y en 1999, fue elegido miembro de la Real Academia Española.

Falleció el 21 de diciembre de 2002, en Madrid, a los 80 años de edad.

La obra de José Hierro es principalmente poética, donde destacan obras existencialistas como Tierra sin nosotros (1947) o Con las piedras, con el viento (1950), aunque más tarde se integraría en la poesía social con Quinta del 42 (1952) o Cuanto sé de mí (1959), entre otras. Tras un largo periodo de silencio poético, al final de su vida, publica Cuaderno de Nueva York (1998).

   "Llegué por el dolor a la alegría.
Supe por el dolor que el alma existe.
Por el dolor, allá en mi reino triste,
un misterioso sol amanecía.
    Era la alegría la mañana fría
y el viento loco y cálido que embiste.
(Alma que verdes primaveras viste
maravillosamente se rompía.)
    Así la siento más. Al cielo apunto
y me responde cuando le pregunto
con dolor tras dolor para mi herida.
    Y mientras se ilumina mi cabeza
ruego por el que he sido en la tristeza
a las divinidades de la vida."
                                   ("Alegría", de José Hierro).

Blas de Otero (1916-1979)

Blas de Otero fue uno de los principales representantes de la poesía social de los años cincuenta en España. Nacido en Bilbao, el 15 de marzo de 1916, en el seno de una familia acomodada, su infancia fue dura: su casa era para él el refugio que compensaba el trauma que le suponía el colegio.

Tras la Gran Guerra, su familia quedó arruinada, por lo que se trasladaron a Madrid, donde Blas cursó Bachillerato. Tras la muerte de su hermano y, tres años después, la de su padre, se convirtió en una persona introvertida, pesimista y obsesionada con la muerte.

A pesar de su falta de vocación, estudió Derecho, primero de forma presencial, y luego por cuenta propia, ya que se vio obligado a regresar a Bilbao con su familia y ejercer como cabeza de familia. Finalmente, en 1935 se licenció en Zaragoza.

En esta época, intensificó sus lazos con la religión, que le brindó parte de la estabilidad que requería para sobrellevar sus problemas. También se apoyó en la amistad y el arte. Fue cofundador de diversos grupos poéticos, entre ellos destaca "Nuestralia".

Falleció en Majadahonda (Madrid), el 29 de junio de 1979.

Se distinguen tres etapas en su obra:

1ª) Existencialista, estremecedora por su tono desgarrado. Se centra en la búsqueda angustiosa de Dios, del amor y del sentido de la existencia humana. Destacan los libros Ángel fieramente humano (1949) y Redoble de conciencia (1951), publicados posteriormente bajo el título Ancia.

2ª) Entrada en la poesía social, en el compromiso y en la solidaridad testimonial con los problemas colectivos de España. Destacan los libros Pido la paz y la palabra (1955) y Quea finales de trata de España (1964).

3ª) Supone un cambio importante en la forma, casi cercana al experimentalismo. Destaca Hojas de Madrid (1968-1979).

   Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
Pido
la paz y la palabra.
                                (Pido la paz y la palabra, de Blas de Otero).

Otros poetas sociales

Además de los tres citados -los más relevantes-, hay otros poetas sociales españoles como:

  • Victoriano Crémer (1907-2009), fundador con Eugenio de Nora de la revista Espadaña, autor de una obra de acento desgarrado y tremendista; existencialista en libros como Nuevos cantos de vida y esperanza (1951) y poeta social en La espada y la pared (1949) y Con la paz al hombro (1959).
  • Eugenio de Nora (1923- ), existencialista en Cantos al destino (1945) y poeta comprometido en Pueblo cautivo (1946) y España, pasión de mi vida (1953).
  • José Luis Hidalgo (1922-1947), poeta y pintor muerto tempranamente. Autor existencialista de ecos metafísicos y religiosos en Raíz (1943) y Los animales (1944).

Grupo poético de los 50: los "niños de la guerra"

Los años cincuenta están dominados por la poesía social, marcada por un estilo revolucionario abarcando temas como la sordidez de lo cotidiano, la injusticia social, la miseria o la opresión política. El lenguaje más indicado para este tipo de poesía es claro, llano y sin complicaciones, lo cual permitiría la llegada al público al que principalmente se dirige; mas, paradójicamente, la necesidad de esquivar la censura fue adiestrando a los autores en el uso de recursos formales más refinados, lo que alejaba esta poesía del público al que se dirigía.

La Generación del 50, Generación del medio siglo o de los niños de la guerra, son denominaciones que da la Historia de la Literatura española a la unidad literaria de escritores nacidos en torno a los años veinte y que empiezan a publicar en torno a finales de los años cincuenta, superada la Guerra Civil, de la que son considerados "hijos". Juan García Hortelano los define, no como poetas "de la guerra", sino "de la dictadura", de origen burgués y con formación universitaria todos ellos, por lo que con frecuencia se autocriticaban; de hecho, Jaime Gil de Biedma se incluyó en ella, al definirla como "señoritos de nacimiento / por mala conciencia escritores / de poesía social".

   "(...) A vosotros pecadores
como yo, que me avergüenzo
de los palos que no me han dado,
señoritos de nacimiento
por mala conciencia escritores
de poesía social,
dedico también un recuerdo,
y a la afición en general."
                              (Moralidades, de Jaime Gil de Biedma.)

Estos poetas empiezan a editar cuando la poesía social de sus mayores (Celaya, Hierro, Otero) está en auge . Ellos no renuncian al tono social, a la crítica y la denuncia, pero ven en la poesía algo más que un arma de combate, le añaden una dimensión estética, se preocupan por la calidad y calidez del verso. De ahí que también incluyan otros temas que el de la lucha política, temas relativos a lo hondamente humano, como el amor, el dolor o la muerte. De ahí también que su lenguaje sea más cuidado, menos político y prosaico, o que sus poemas se caractericen por el rigor formal de la expresión, porque para ellos lo importante es la calidad poética. Ellos eligen la sugerencia, en lugar de la explicitud, aunque no renuncian al componente crítico de la poesía. Son también culturalistas, pues les influyen autores extranjeros como T.S.Eliot o Cavafis. (1975).

Entre los poetas más destacados de la Generación del cincuenta están:

  • Ángel González (1925-2008), entre comprometido y personal e intimista, a veces conceptista ingenioso, a veces coloquial, siempre descreído, distanciado e irónico. Destacan sus libros: Áspero mundo (1956), Tratado de urbanismo (1967), Palabra sobre palabras (1972) y su obra recopilatoria, Prosemas o menos (1984).
  • Claudio Rodríguez (1934-1999), próximo al surrealismo; precoz y vocacional, publicó Don de la ebriedad (1953) a los 19 años. Otras obras suyas son: Conjuros (1958), Alianza y condena (1965), El vuelo de la celebración (1976) y Casi una leyenda (1991).
  • Francisco Brines (1932- ), autor de una poesía grave y seria: Palabras a la oscuridad (1966), El otoño de las rosas (1986).
  • Jaime Gil de Biedma (1929-1990), muy influyente en los poetas siguientes, los poetas de la experiencia. Irónico y sincero, próximo a lo cotidiano, burgués burguesófobo, escéptico y burlón. Escribió Compañeros de viaje (1959), Moralidades (1966), Las personas del verbo (1975).
  • José Ángel Valente (1929-2000), el más intelectual y simbolista del grupo; poeta depurado y conceptual: A modo de esperanza (1955), Poemas a Lázaro (1960), La memoria y los signos (1966), El fulgor (1984).
  • José Agustín Goytisolo (1928-1999), amigo del lenguaje directo y cotidiano; poeta de conciencia ética, autor de Palabras para Julia y otras canciones (1980).
  • Antonio Gamoneda (1931- ), publicó con retraso respecto del grupo, a partir de los años sesenta (Sublevación inmóvil). Después estuvo muy activo y todavía hoy es un maestro influyente: Descripción de la mentira (1977), Libro de frío (1992), Arden las pérdidas (2003)...

Bibliografía, webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (octubre 2017): Raquel Mustienes y María Calavia
  • Revisiones, correcciones: Letraherido