De la poesía existencial y social (Celaya, Hierro y Blas de Otero) al «Grupo poético de los 50»

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NOTA 1: Esta pregunta irá siempre en el examen EvAU con la relativa a la renovación poética ("La renovación poética:
de los "Novísimos" a la "Poesía de la experiencia"") para que el alumno elija una de las dos.
NOTA 2: Esta pregunta entrará en vigor en la prueba EvAU del curso 2018-2019.

De la poesía existencial y social (Gabriel Celaya, José Hierro y Blas de Otero) al "Grupo poético de los 50"

A partir de los años 50, empiezan a producirse en España algunos atisbos de contestación social contra el régimen franquista: las primeras huelgas de obreros, el trabajo ilegal de los sindicatos (las famosas "comisiones obreras", los curas obreros y progres de la HOAC...). En la poesía, aparecen grandes poetas que hacen una poesía de corte existencial (la angustia, el dolor de estar vivo) y social (la denuncia y el combate). Entre ellos, destacan Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Hierro.

Después de estos poetas, aparecerán otros algo más jóvenes, la llamada "Generación de los 50" o "niños de la guerra" (porque eran niños cuando ocurrió la contienda (in-)civil, 1936-1939), que heredan de los poetas anteriores su tono social, pero matizándolo y hablando también de los grandes temas poéticos, como el amor y la muerte, sin renunciar a la ironía e, incluso, a la autocrítica, pues se saben señoritos y más bien privilegiados. Entre estos autores, destacan Ángel González, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma...

Gabriel Celaya: La poesía es un arma cargada de futuro

Rafael Gabriel Juan Múgica Celaya Leceta, más conocido como Gabriel Celaya, nació en Hernani, Guipúzcoa, 18 de marzo de 1911, en el seno de una familia bien posicionada, lo cual le permitió cursar los estudios universitarios de Ingeniería en Madrid, donde se radicalizó, y alojarse en la Residencia de Estudiantes, lugar en el que coincidió con literatos de la talla de Federico García Lorca, lo que le llevó a dedicarse plenamente a la poesía. Combatió durante la Guerra Civil Española (1936-1939) en el bando republicano y, tras la victoria del bando nacionalista, estuvo preso en un campo de concentración en Palencia. Poco después de su salida, fundó con su incondicional Amparo Gastón la revista poética Norte dejando por completo su profesión en el mundo de la ingeniería.

En cuanto a su trayectoria, se le podría considerar miembro de la Generación del 36, sin embargo, su carrera no se consolida hasta finales de los cuarenta con la obra Tentativas, de carácter existencialista. Más tarde, hacia los años cincuenta, se integra en la estética del compromiso, de tal forma que, junto a Eugenio de Nora y Blas de Otero, defiende la idea de una poesía no elitista, al servicio de las mayorías, para transformar el mundo.

La poesía del autor se caracteriza por ser siempre directa, coloquial o familiar, con el fin de que pueda ser entendida por todo aquel que la lea, motivo por el que fue acusado de “prosaico”. En sus composiciones, además, no hay cuidado por la belleza formal, sino que se preocupó por expresar con firmeza y claridad sus protestas. Entre sus obras, encontramos libros de poesía, como Marea del silencio o La soledad cerrada; obras en prosa, como Tentativas; ensayos, como Bécquer; y dramas, como El relevo.

 LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO
   "(...) Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, 
y calculo por eso con técnica qué puedo. 
Me siento un ingeniero del verso y un obrero 
que trabaja con otros a España en sus aceros.
    Tal es mi poesía: poesía-herramienta 
a la vez que latido de lo unánime y ciego. 
Tal es, arma cargada de futuro expansivo 
con que te apunto al pecho.
     No es una poesía gota a gota pensada. 
No es un bello producto. No es un fruto perfecto. 
Es algo como el aire que todos respiramos 
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.
     Son palabras que todos repetimos sintiendo 
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. 
Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. 
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos."

Grupo poético de los 50: los niños de la guerra

Los años cincuenta están dominados por la poesía social, marcada por un estilo revolucionario abarcando temas como la sordidez de lo cotidiano, la injusticia social, la miseria o la opresión política. El lenguaje más indicado para este tipo de poesía es claro, llano y sin complicaciones, lo cual permitiría la llegada al público al que principalmente se dirige; mas, paradójicamente, la necesidad de esquivar la censura fue adiestrando a los autores en el uso de recursos formales más refinados, lo que alejaba esta poesía del público al que se dirigía.

La Generación del 50, o niños de la guerra, son denominaciones que da la Historia de la Literatura española a la unidad literaria de escritores nacidos en torno a los años veinte y que empiezan a publicar en torno a los años 1950, superada la Guerra Civil, de la que son considerados "hijos". Juan García Hortelano los define, no como poetas "de la guerra", sino "de la dictadura", de origen burgués y con formación universitaria todos ellos, por lo que con frecuencia se autocriticaban; de hecho, Jaime Gil de Biedma se incluyó en ella al definirla como "señoritos de nacimiento por mala conciencia escritores de poesía social".

   "(...) A vosotros pecadores
como yo, que me avergüenzo
de los palos que no me han dado,
señoritos de nacimiento
por mala conciencia escritores
de poesía social,
dedico también un recuerdo,
y a la afición en general."
                              (Modalidades, de Jaime Gil de Biedma.)

Estos poetas empiezan a editar cuando la poesía social de sus mayores está en auge (Celaya, Hierro, Otero). Ellos no renuncian al tono social, a la crítica y la denuncia, pero ven en la poesía algo más que un arma de combate, le añaden una dimensión estética, se preocupan por la calidad y calidez del verso. De ahí que también incluyan otros temas que el de la lucha política, temas relativos a lo hondamente humano, como el amor, el dolor o la muerte.

Bibliografía, webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (octubre 2017): Raquel Mustienes y María Calavia
  • Revisiones, correcciones: Letraherido