Diferencia entre revisiones de «Historia Sagrada. Nuevo Testamento: parábolas de Jesús, hechos de vida...»
(→Las bodas de Canáa: el milagro de los panes y los peces) |
(→Las bodas de Canáa: el milagro de los panes y los peces) |
||
| Línea 5: | Línea 5: | ||
===Las bodas de Canáa: el milagro de los panes y los peces=== | ===Las bodas de Canáa: el milagro de los panes y los peces=== | ||
| + | |||
| + | ('''Autora''': Lorena Bolívar, 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020) | ||
[[Archivo:Panes y peces.jpg|thumb|dcha|'''Multiplicación de los panes y los peces, de Giovanni Lanfranco''']] | [[Archivo:Panes y peces.jpg|thumb|dcha|'''Multiplicación de los panes y los peces, de Giovanni Lanfranco''']] | ||
| − | Las bodas de | + | Las '''bodas de Canáa''' es el nombre con el que se suele identificar un relato que tiene lugar al final de la primera semana del ministerio de '''Jesucristo''' en el '''Evangelio de Juan'''. Este pasaje describe el '''primer signo''' realizado por '''Jesús''', el cual tuvo por marco una '''boda en Canáa''' de '''Galilea''', a la que también asistían su madre (la '''Virgen María''') y sus discípulos. |
| − | En un momento dado | + | |
| − | Este dispuso que se llenaran de agua seis tinajas de piedra destinadas a purificaciones | + | En un momento dado, faltaron el '''vino''' y el '''pan''' en el banquete, algo que traería oprobio a los novios, puesto que los banquetes nupciales debían ser copiosos y abundantes. '''María''' dijo a los sirvientes que hicieran lo que '''Jesús''' les pidiera. Este dispuso que se llenaran de '''agua''' seis tinajas de piedra destinadas a las purificaciones pero, al revisar el contenido de aquellas, el '''agua''' se había transformado en '''vino de gran calidad'''. |
| − | + | ||
| − | ''' | + | Para '''Juan el Evangelista''', esa fue la primera de las señales realizadas por '''Jesús'''. |
| − | ''' | + | |
| − | + | La '''multiplicación''' de los '''panes''' y los '''peces''' es uno de los milagros más repetidos de '''Jesús''' quien, con una pequeñísima cantidad de alimento, fue capaz de dar de comer a toda una multitud en más de una ocasión. | |
| + | |||
| + | El suceso está contado '''seis veces''' en los '''Evangelios''': los cuatro evangelistas describen la primera vez, cuando cinco mil hombres fueron saciados con cinco panes y dos peces; '''Mateo el Apóstol''' y '''Marcos''', además, relatan la segunda, cuando cuatro mil hombres se alimentaron de siete panes y "unos pocos pescados". | ||
| − | + | '''Jesús''' recibió la noticia de la '''muerte de Juan Bautista'''. Apenado, montó en su barca y acudió a un monte desértico para estar a solas. Al enterarse de su partida, muchos le siguieron, hasta que '''Jesús''' se encontró con una '''multitud'''. Compadeciéndose de ellos, '''Jesús''' curó a los enfermos y predicó su mensaje a toda la gente. Pidió a sus discípulos que dieran de comer ellos mismos a la gente, pero ellos reflexionando se dieron cuenta que los denarios (el dinero que tenían) no les llegaban para alimentar a todos. Apareció un niño con '''cinco panes y dos peces''' y Jesús dio su bendición y ordenó que se agrupara la multitud en grupos de cien y cincuenta hombres. Finalmente, todos quedaron saciados, cinco mil hombres sin contar mujeres y niños. | |
===La resurrección de Lázaro=== | ===La resurrección de Lázaro=== | ||
Revisión de 10:23 18 dic 2019
Contenido
- 1 Algunos episodios célebres del Nuevo Testamento
- 1.1 Jesús en el sermón de la montaña
- 1.2 Las bodas de Canáa: el milagro de los panes y los peces
- 1.3 La resurrección de Lázaro
- 1.4 Parábolas de Jesús: parábola del hijo pródigo
- 1.5 Parábolas de Jesús: parábola de la oveja perdida
- 1.6 Parábolas de Jesús: parábola de los talentos enterrados
- 1.7 Parábolas de Jesús: parábola del siervo fiel
- 1.8 Parábolas de Jesús: parábola del trigo y la cizaña
- 1.9 Parábolas de Jesús: parábola de la higuera estéril
- 1.10 Parábolas de Jesús: parábola del buen samaritano
- 1.11 Parábolas de Jesús: parábola de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio
- 1.12 Parábolas de Jesús: parábola del sembrador
- 1.13 Parábolas de Jesús: parábola de las diez vírgenes
- 1.14 Parábolas de Jesús: la parábola del juicio final
- 1.15 El Via Crucis
- 1.16 Salomé y Juan el Bautista
- 1.17 Las tres negaciones de Pedro
- 1.18 La caída del caballo de Pablo camino de Damasco
- 1.19 La traición de Judas Iscariote
- 1.20 El Apocalipsis de san Juan
- 2 Bibliografía, webgrafía
- 3 Edición, revisión, corrección
Algunos episodios célebres del Nuevo Testamento
Jesús en el sermón de la montaña
Las bodas de Canáa: el milagro de los panes y los peces
(Autora: Lorena Bolívar, 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020)
Las bodas de Canáa es el nombre con el que se suele identificar un relato que tiene lugar al final de la primera semana del ministerio de Jesucristo en el Evangelio de Juan. Este pasaje describe el primer signo realizado por Jesús, el cual tuvo por marco una boda en Canáa de Galilea, a la que también asistían su madre (la Virgen María) y sus discípulos.
En un momento dado, faltaron el vino y el pan en el banquete, algo que traería oprobio a los novios, puesto que los banquetes nupciales debían ser copiosos y abundantes. María dijo a los sirvientes que hicieran lo que Jesús les pidiera. Este dispuso que se llenaran de agua seis tinajas de piedra destinadas a las purificaciones pero, al revisar el contenido de aquellas, el agua se había transformado en vino de gran calidad.
Para Juan el Evangelista, esa fue la primera de las señales realizadas por Jesús.
La multiplicación de los panes y los peces es uno de los milagros más repetidos de Jesús quien, con una pequeñísima cantidad de alimento, fue capaz de dar de comer a toda una multitud en más de una ocasión.
El suceso está contado seis veces en los Evangelios: los cuatro evangelistas describen la primera vez, cuando cinco mil hombres fueron saciados con cinco panes y dos peces; Mateo el Apóstol y Marcos, además, relatan la segunda, cuando cuatro mil hombres se alimentaron de siete panes y "unos pocos pescados".
Jesús recibió la noticia de la muerte de Juan Bautista. Apenado, montó en su barca y acudió a un monte desértico para estar a solas. Al enterarse de su partida, muchos le siguieron, hasta que Jesús se encontró con una multitud. Compadeciéndose de ellos, Jesús curó a los enfermos y predicó su mensaje a toda la gente. Pidió a sus discípulos que dieran de comer ellos mismos a la gente, pero ellos reflexionando se dieron cuenta que los denarios (el dinero que tenían) no les llegaban para alimentar a todos. Apareció un niño con cinco panes y dos peces y Jesús dio su bendición y ordenó que se agrupara la multitud en grupos de cien y cincuenta hombres. Finalmente, todos quedaron saciados, cinco mil hombres sin contar mujeres y niños.
La resurrección de Lázaro
(Autora: Zayra Muñoz. 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020.)
Jesús tenia tres buenos amigos en Betania, llamados Lázaro, María y Marta, que eran hermanos.
Un día, Jesús estaba al otro lado del río Jordán y María y Marta le enviaron un mensaje urgente en el que decían que su hermano Lázaro estaba muy enfermo y que fuese lo más pronto posible. Pero Jesús no fue al momento. Tardó dos días en decirles a sus discípulos que tenían que ir todos a Betania, donde debía "despertar" a Lázaro.
Cuando llegó a Betania, Lázaro llevaba cuatro días en la tumba. Marta, al verlo llegar, fue corriendo hacia él y le dijo:
-Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.
Jesús le respondió:
-Tu hermano volverá a vivir, yo soy la resurrección y la vida.
María corrió a donde estaba Jesús y le dijo:
-Señor, si hubieses estado aquí, nuestro hermano no habría muerto.
Jesús vio que estaba sufriendo mucho y se puso a llorar también. Los que estaban allí se preguntaban por qué Jesús, si había sido tan buen amigo de Lázaro, no lo había salvado. Pero Jesús fue a la tumba de Lázaro, que era una cueva con una piedra tapando la entrada, mandó quitar la piedra y oró:
-Padre, te doy las gracias por escucharme. Yo sé que siempre me escuchas, pero hoy te hablo en voz alta para que la gente crea que tú me enviaste.
Entonces gritó con fuerza: "¡Lázaro, sal!", y de repente Lázaro salió de la tumba, todavía envuelto con vendas, y Jesús dijo: "Quítenle las vendas y dejen que se vaya".
Muchos vieron lo que pasó y pusieron fe en él, pero otros fueron a contárselo a los fariseos. Y, desde ese día, los fariseos planearon cómo matarlo. Uno de los doce apóstoles, Judas Iscariote, fue en secreto a preguntarle a los fariseos:
-¿Cuánto me pagaríais si os ayudo a encontrar a Jesús?
Le ofrecieron treinta monedas de plata. Él aceptó y buscó la oportunidad de entregarles a Jesús.
Parábolas de Jesús: parábola del hijo pródigo
(Autora: Iliana Morata. 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020.)
Un padre tenía dos hijos, y cuando el menor llegó a la mayoría de edad, le pidió que le diera su parte de la herencia. El padre le concedió su petición y su hijo procedió a irse a otro país, donde malgastó su riqueza con una forma de vida lujosa en la que desperdició todos sus bienes haciendo toda clase de gastos innecesarios.
Después de haber malbaratado todo su dinero, escasamente lograba sobrevivir con un empleo en el que cuidaba cerdos. Hambriento y sin dinero, empezó a recapacitar. Decidió volver donde su padre y pedirle perdón por su necia conducta. Esperaba que su padre lo aceptase tan solo como uno de sus siervos. Para su sorpresa, y el disgusto de su hermano mayor, su padre le dio la bienvenida como a su hijo menor, con una gran celebración. El hijo mayor quedó un tanto resentido porque su padre había aceptado el regreso de su hijo pequeño sin ninguna consecuencia ni reproche. Y cuando le pidió explicaciones a su progenitor, este le contestó que, al igual que un pastor se alegra por cada una de las ovejas que recupera, también él como padre se alegraba de haber recuperado a un hijo que creía perdido para siempre.
Esta parábola es una historia imaginaria para ilustrar un punto espiritual. Jesús está usando este relato para enseñarnos el amor que Dios Padre tiene por cada uno de nosotros. Y, si bien todos hemos sido pecadores como lo fue el hijo pródigo, es consolador saber que Dios perdonará siempre nuestras culpas, a pesar de los errores que hayamos podido cometer.
Esta es una de las parábolas más conocidas de la vida de Jesús. El hijo pródigo se llama así, no porque vuelva a casa, como se suele creer, sino porque fue un hijo "dilapidador, gastizo", pues tal cosa significa en castellano "prodigar" ("dar con exceso", "gastar sin precaución"). Por ejemplo, en la expresión "prodigar en exceso sus caricias", queriendo decir que alguien se muestra excesivamente cariñoso, de manera inadecuada.
Jesús es también conocido como el Buen Pastor, porque cuida de nosotros, su rebaño, con amor y se alegra cada vez que recupera a una persona de vida descarriada como el hijo pródigo. Jesús solía expresarse con sus fieles a través de las parábolas, ya que eran gentes incultas y sencillas a las que había que dirigirse usando ejemplos sencillos de la vida diaria.
Parábolas de Jesús: parábola de la oveja perdida
(Autora: Sahra Yahi. 5ºBB. Curso 2019-2020.)
Jesús usaba parábolas para impartir enseñanzas a sus fieles, ya que, al ser personas humildes y con un bajo nivel de instrucción, debía utilizar un vocabulario comprensible para todos ellos.
Cuando algunos de sus enemigos le recriminaron que se relacionara con los infieles, Él respondió con la parábola de la oveja perdida o extraviada (Evangelio de Lucas 15, 3-7), donde se cuenta que el líder de la religión cristiana usó la figura de un pastor cuyo rebaño estaba compuesto de cien ovejas para explicar su enseñanza.
Según el Evangelio, un día, el pastor llevó a pastar a su rebaño, pero, cuando se dio cuenta de que una de las ovejas se había perdido, decidió dejar en lugar seguro al resto y salir en busca de la oveja perdida. Una vez que la encontró, se alegró mucho y decidió llevarla en brazos hasta llegar a su hogar, donde llamó a sus amigos y vecinos para que se alegraran del hallazgo del animal tanto como lo había hecho él.
En esta historia, el pastor simboliza metafóricamente a Dios y las ovejas, a los seres humanos. Así, Jesús explicó a sus fieles por qué se relacionaba con los pecadores: para salvarlos, como el pastor salvó a la oveja perdida. También usó la parábola para explicarnos que Él se alegraba de recibirnos en su rebaño si nos arrepentimos de nuestros errores y decidimos ir por el camino del bien.
"Se le acercaban todos los publicanos y pecadores para oírle. Pero los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: 'Este recibe a los pecadores y come con ellos'. Entonces les propuso esta parábola: '¿Quién de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se perdió hasta encontrarla? Y, cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso, y, al llegar a casa, convoca a los amigos y vecinos y les dice: Alegraos conmigo, porque he encontrado la oveja que se me perdió'. Os digo que, del mismo modo, habrá en el Cielo mayor alegría por un pecador que hace penitencia que por noventa y nueve justos que no la necesitan".
La parábola es muy conocida y de ahí viene que los cristianos sean definidos a menudo como el rebaño de Dios y que a Jesús se lo llame el Buen Pastor.
Parábolas de Jesús: parábola de los talentos enterrados
Parábolas de Jesús: parábola del siervo fiel
Parábolas de Jesús: parábola del trigo y la cizaña
Parábolas de Jesús: parábola de la higuera estéril
Parábolas de Jesús: parábola del buen samaritano
Parábolas de Jesús: parábola de la paja en el ojo ajeno y la viga en el propio
Parábolas de Jesús: parábola del sembrador
Parábolas de Jesús: parábola de las diez vírgenes
Parábolas de Jesús: la parábola del juicio final
(Autor: José Miguel Arévalo, 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020)
El Via Crucis
Salomé y Juan el Bautista
(Autora: Ainhoa Hernández. 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020.)
Salomé fue una princesa idumea, hija de Herodes Filipo I y Herodías, relacionada con la muerte de Juan el Bautista.
Según los evangelios sinópticos, Juan el Bautista reprobaba el matrimonio entre Herodes Antipas y Herodías, porque ella era hija del medio hermano de Herodes, el llamado Aristóbulo. Además, ella había estado casada antes con su otro medio hermano, Herodes Filipo II.
A causa de la reprobación constante y de la condena del profeta hacia el rey y su nueva reina, Herodes Antipas mandó encerrarlo en un calabozo. Pero no se atrevió a dar la orden de que lo mataran, por temor a las protestas del pueblo. El día del cumpleaños de Herodes, sin embargo, en medio de una fiesta, con los principales de Galilea allí presentes, Salomé, la bella hija de Herodías, realizó una sensual danza del vientre para él; pero antes hizo que el monarca jurara solemnemente que le concedería como regalo lo que ella quisiera. Aconsejada por su madre y guiada también por los celos, puesto que ella había intentado seducir al profeta y él la había rechazado injuriándola además por pecadora, Salomé pidió la cabeza de Juan el Bautista en una bandeja de plata. Como había dado su palabra, Herodes Antipas, aunque horrorizado, porque él no quería matar al profeta, no tuvo otra que mandarlo decapitar. Un guardia se encargó de entregarle la cabeza a Salomé, como ella había pedido. Ella, a su vez, se la entregó a su madre.
El profeta cayó así víctima de la perfidia de dos mujeres babilónicas.
La historia de Salomé y Juan el Bautista ha dado lugar a muchas representaciones pictóricas e incluso obras de teatro (como Salomé, de Oscar Wilde) y hasta películas (como la protagonizada por Rita Hayworth en el papel de la bella Salomé).
Las tres negaciones de Pedro
La caída del caballo de Pablo camino de Damasco
La traición de Judas Iscariote
(Autora: Ainhoa Gil. 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020.)
Judas Iscariote, el apóstol traidor, fue hijo de Simón. Él traicionó a Jesús por treinta denarios de plata y, luego, se ahorcó. La señal que convino con los romanos para señalar quién era su Maestro fue la de un beso. Por eso se habla coloquialmente del "beso de Judas" como sinónimo de traición. Según se dice corrientemente, Judas es el único hombre del que es segura su condena al infierno, porque Jesús le dijo, en un momento determinado, sabedor de que iba a traicionarlo, "mas te valiera no haber nacido".
Judas es el enigma supremo del Nuevo Testamento, porque es muy duro ver cómo alguien que estuvo tan cerca del Maestro, que vio tantos milagros y oyó muchas de las enseñanzas de Cristo, pudo entregarlo a sus enemigos.
Se dice que Judas vino de Judá, cerca de Jericó. Era judío, mientras que el resto de los apóstoles eran galileos. Era el tesorero del grupo. También se decía que era violento y que siguió a Jesús con la esperanza de que, a través de él, sus sueños de ver liberada a su tierra del yugo romano pudieran ser realizados.
Judas fue un hombre codicioso y, a veces, usó su posición como tesorero del grupo para tomar dinero del monedero común.
No hay una razón cierta por la que Judas haya traicionado a su maestro; pero no fue la traición la que colocó a Jesús en la cruz, sino nuestros pecados. Lo cual quiere decir que no debemos caer en la tentación de maldecir al traidor sin hacer nosotros nada para ser mejores cristianos.
Su símbolo apostólico es el lazo corredizo de una horca o una bolsita de dinero con piezas de plata cayéndose de el.
El Apocalipsis de san Juan
Bibliografía, webgrafía
- LU- 03. Literaturas orientales, web del Departamento de Lengua del IES Avempace.
- CALERO HERAS, José, "Tema 1. Literaturas orientales", en Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, pp. 14-19.
- IBORRA, Enric, "Tema 1. Antigüedad (I): Literaturas orientales", en Literatura universal. Bachillerato. Alzira, Algar, 2016, pp. 7-32.
- Literaturas orientales y grecolatina, unidad de muestra, documento en la web del IES Avempace.
- Preguntas sobre literatura antigua oriental y grecolatina, documento en la web del IES Avempace.
- Algunas cosas sobre la Biblia, documento en la web del IES Avempace.
- El Cantar de los Cantares, documento en la web del IES Avempace.
- Principales hechos y personajes de la cultura judía, documento en la web del IES Avempace.
Edición, revisión, corrección
- Primera redacción (abril 2017): Letraherido. Segunda redacción (noviembre 2019): Zayra Muñoz e Iliana Morata.
- Revisiones, correcciones: Letraherido.