''El caballero de Olmedo'' (1620). Texto 3 y cuestiones relacionadas

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El caballero de Olmedo. Texto 3

RODRIGO.– Para sufrir el desdén
          que me trata desta suerte
          pido al amor y a la muerte
          que algún remedio me den.
          Al amor, porque también
          puede templar tu rigor
          con hacerme algún favor;
          y a la muerte, porque acabe
          mi vida; pero no sabe
          la muerte, ni quiere amor.
          Entre la vida y la muerte,
          no sé qué medio tender,
          pues amor no ha de querer
          que con tu favor acierte;
          y siendo fuerza quererte,
          quiere el amor que te pida
          que seas tú mi homicida.
          Mata, ingrata, a quien te adora:
          serás mi muerte, señora,
          pues no quieres ser mi vida.

Pregunta 1 - Caracterice al personaje y sitúe históricamente el texto: época y tradición teatral a la que pertenece

Don Rodrigo es un personaje de origen noble, el rival del caballero de Olmedo, don Alonso, en los amores de Inés. No puede soportar el verse relegado en los lances amatorios y por eso decide vengarse y matar al caballero rival. En este fragmento muestra su orgullo aristocrático, incapaz de soportar la más mínima afrenta. Pero también se aprecian sus sufrimientos a causa de los celos. Es, por tanto, el prototipo del celoso. Podemos aventurar incluso que, de haber conseguido casarse con Inés, la habría sometido, maltratado, encerrado.

Su manera de expresarse, en verso y de manera conceptista, haciendo juegos de lenguaje, es característica del Barroco español: antítesis, choques de ideas, efectismo... Cuando se dirige a la amada es cuando los juegos antitéticos (matar-morir, vida-muerte) llegan a su clímax:

     "Mata, ingrata, a quien te adora,
serás mi muerte, señora,
pues no quieres ser mi vida"

Don Rodrigo buscará la alianza de don Fernando para llevar a cabo su venganza, pero al final de la obra son descubiertos ante el Rey por Tello, el donaire o gracioso, el criado de don Alonso que pide justicia ante el monarca. Y, en efecto, son ajusticiados, de manera que queda reprobado su innoble proceder y reestablecido el orden social, gracias a la intervención real. La función del Rey es claramente la de juez supremo y garante del orden social, funciona -como se ha dicho tantas veces- como un auténtico "deus ex machina" que todo lo soluciona.

También la obra deja claro que Rodrigo no puede competir con Alonso ni en galanura ni en habilidad guerrera ni en el arte de alancear a los toros. Y es eso lo que explica que Rodrigo, celoso de la superioridad de don Alonso en todos los ámbitos, se embosque, junto con Fernando, para acabar con su rival de manera alevosa y poco honorable: a traición.

En cuanto a la ubicación temporal del texto, El caballero de Olmedo es una obra de 1620. Lope (1562-1635) la escribió inspirado en la copla popular que conocía perfectamente, pues ya la había usado en algunas ocasiones en otras obras suyas:

   "Que de noche le mataron
al caballero,
la gala de Medina,
la flor de Olmedo..." 

La trama se inspira, pues, en una leyenda preexistente y muy conocida en aquel tiempo, según la cual un noble caballero de Olmedo fue asesinado por la noche por sus enemigos, que lo mataron a traición cuando volvía, solo y a caballo, por el camino de Medina.

El caballero de Olmedo es una obra barroca, del siglo XVII español, pertenece a la comedia nacional fundada por Lope y Calderón de la Barca y se considera una obra maestra del teatro español de nuestra Edad de Oro. Ha tenido infinidad de representaciones y aún sigue representándose; por ejemplo, en el festival de teatro clásico que se realiza anualmente en el corral de comedias de Almagro.

La comedia nacional lopesca es un teatro anticlásico, que no sigue las preceptivas literarias al uso. Mezcla lo trágico y lo cómico (figura del donaire o gracioso), lo grotesco y lo sublime, incluso la prosa y el verso. Usa versos polimétricos. Trata temas de asunto nacional o lírico (amor, celos), próximos al público. No respeta la regla de las tres unidades... Lope fue el favorito del público, el autor más seguido y popular. Sus estrenos se contaban por éxitos. Y sus obras solían representarse en los más importantes corrales de comedias. Por Madrid circulaba una oración semi-blasfema que decía "Creo en Lope de Vega, / poeta del cielo y de la tierra...", donde se parodiaba el Credo católico. La oración muestra a las claras hasta qué punto Lope, el mujeriego, el poeta, el dramaturgo, era considerado como un genio por el pueblo, que sostenía siempre sus creaciones.

Aunque se trata de una comedia (por su final feliz), como advertía Marcelino Menéndez Pelayo, en la obra, late un "fatalismo trágico", debido a que el tema tiene un fondo sangriento. Es decir, es perfectamente válido para ella el nombre de tragicomedia.

De El caballero de Olmedo ha dicho el estudioso Francisco Rico que sus temas o pilares son: el amor, la muerte y el destino. Y el francés Marcel Bataillon ha destacado su raíz celestinesca, el homenaje que Lope rinde a la obra de Fernando de Rojas.

Bibliografía y webgrafía

  • Corral de comedias, documento gráfico en la web del Departamento de Lengua del IES Avempace.
  • Lope de Vega, El caballero de Olmedo. Ed.: Joseph Pérez. Madrid, Clásicos Castalia, 1983.
  • Lope de Vega, El caballero de Olmedo. Ed.: Felipe B. Pedraza. Barcelona, Vicens Vives, 1996. Col. Clásicos Hispánicos.

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Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (septiembre 2019): Letraherido.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.