Claves estéticas del teatro de Buero Vallejo (1916-2000): el simbolismo y la experimentación dramática

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Claves estéticas del teatro de Antonio Buero Vallejo (1916-2000)

Biografía

El dramaturgo Antonio Buero Vallejo, nació en la ciudad española de Guadalajara el día 29 de septiembre de 1916. Destacó en los géneros de literarios como la poesía, pero si hay que destacar uno de ellos es el teatro.

Pasó su infancia en La Alcarria, se aficionó a la lectura y pintura desde los cuatro años. Su padre lo llevaba habitualmente al teatro, y a los nueve años ya dirigía representaciones con sus juguetes. Tras terminar el bachillerato, se empezó a interesar por temas filosóficos, científicos y sociales. Durante la Guerra Civil fue condenado a muerte, y tras ocho meses se le conmutó la pena por otra de treinta años. En este periodo en la cárcel conoció al reconocido escritor Miguel Hernández, al cual le hizo el famosos retrato. Además, ayudó en un intento de fuga que le inspiró más tarde ciertos aspectos de La Fundación, que ya se habla de ella en otras preguntas. En 1971, fue nombrado miembro de número de la Real Academia Española, ocupando el sillón X. A lo largo de su vida recibió numerosos galardones, en los que caben destacar el Premio Cervantes en 1986 y el Premio Nacional de las Letras Españolas en 1996. Antonio Buero Vallejo fallece en Madrid, en el hospital Ramón y Cajal, el 29 de abril de 2000, a los 83 años por una parada cardiorrespiratoria.

LAS CLAVES ESTÉTICAS DEL TEATRO DE BUERO VALLEJO

El teatro de Buero Vallejo marca el inicio de una nueva etapa para el teatro español, ya que supone una ruptura con los escenarios burgueses y lujosos de las comedias de evasión y con la temática de un teatro alejado de la realidad española. Además indaga en los aspectos trágicos de la condición humana y analiza la sociedad en la que el ser humano lucha constantemente para buscar la verdad. Con la finalidad de conmover al espectador, hacerle tomar conciencia sobre los conflictos individuales y colectivos.

Algunos distinguen tres etapas en su trayectoria dramática, aunque el propio Buero Vallejo ha rechazado esta división y defiende la unidad de su teatro.

-ETAPA EXISTENCIAL: Historia de una escalera(1949) que refleja un mundo oscuro y una vida inútil llena de fracasos.

-ETAPA SOCIAL: Se inicia con Hoy es fiesta(1956). En sus producción se desplaza del tratamiento psicológico del hombre, el ser individual y el ser integrante de una sociedad.

-ETAPA DE RENOVACIÓN FORMAL: Siguen destacando sus preocupaciones ideológicas pero añade elementos renovadores. Un ejemplo sería La Fundación (1973) El estilo de Buero Vallejo se caracteriza por unos elementos constantes que podemos identificar sin ninguna dificultad en el conjunto de su obra:

Los personajes de Buero Vallejo encarnan actitudes opuestas en el modo de afrontar la vida: activos y solidarios; o inactivos y con agustia; etc. Con esta oposición en la personalidad de sus personajes, Buero Vallejo busca que el espectador reflexione y tome partido por alguno de ellos.

También destaca el efecto inmersión. Con este recurso Buero Vallejo pretende presentar al espectador la realidad tal y como la vive el personaje y, de esta forma, pueda identificarse con él.

El detallismo de las acotaciones también es un rasgo destacable. Éstas describen minuciosamente los escenarios, los gestos, los movimientos y las actitudes de los personajes. También se detallan las explicaciones sobre los efectos especiales. Podríamos decir que es un teatro para ser leído.

El simbolismo en el teatro de Buero Vallejo

En la década de los cincuenta, aparecen inquietudes existenciales que van integrándose en le teatro y gracias a Historia de una escalera Buero Vallejo inicia la renovación marcando una nueva etapa en el teatro español. Poco a poco ese existencialismo acaba derivando hacia un teatro social y realista que no siempre podrá estrenarse debido a la censura y que aborda temas similares a los de la poesía social: la falta de libertad, marginación y desigualdad social.

El teatro de Buero Vallejo está lleno de símbolos con significados variados, pero suele estar mezclado con el realismo, lo que se llama el realismo simbólico, porque para el autor van indisolublemente unidos. Buero sugiere temas mediante la alusión indirecta o simbólica: en ocasiones le sirve para hacer referencias políticas que le permitan evitar la censura (véase en El tragaluz) en otras utiliza el espacio escénico para hablar de una dimensión existencial (recordar, por ejemplo, las diferentes alturas de los espacios como representación de quienes han progresado y los que no) o los ya citados efectos de inmersión, que, además de permitir que nos introduzcamos directamente en la mente de los personajes, nos muestran elementos con un significado “escondido” (la esquinera como símbolo del miedo y de la concepción personal de Encarna, o el sonido del tren como reflejo de los remordimientos de Vicente, por ejemplo).

Algunos símbolos de sus obras son:

- La ceguera, Buero simboliza las limitaciones humanas al igual que representa la soledad. Así, es símbolo de la imperfección, de la carencia de libertad para comprender el misterio de nuestro ser y de nuestro destino en el mundo. El hombre no es libre porque no puede conocer el misterio que le rodea.

-La luz, que al contrario que la ceguera o la oscuridad, representa la verdad. En este tipo de obras como las de Buero Vallejo, se puede hablar del teatro neosimbolista.

La experimentación dramática

Una de las innovaciones más notables de su lenguaje teatral es la utilización dramática del tiempo. La introducción en la escenografía o a través de acotaciones implícitas de varios momentos temporales que se relacionan influyéndose, crea un juego de perspectivas que persigue que el distanciamiento ayude a la superación o comprensión del conflicto al personaje y al espectador. Muchas veces esto está relacionado con el tratamiento del espacio. La utilización de un “escenario múltiple” (como en El tragaluz) permite tener varios escenarios a la vez que se van actualizando mediante la utilización de la luz y el sonido, y que en ocasiones nos permiten asistir a acciones simultáneas. Otro elemento esencial de su técnica teatral son los efectos de inmersión, que es una manera de hacer que el espectador piense o sienta las cosas como las percibe un personaje: oímos el obsesivo ruido del tren que ocupa el cerebro de Vicente y del padre en El tragaluz; el teatro queda a oscuras como Valindín, cuando David el ciego apaga la vela en El concierto de San Ovidio. De esta manera, se propicia una participación activa más intensa por parte del espectador.

Bibliografía, webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (enero 2018):
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.