Definiciones del hombre: ''Homo sum...''

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Contenido

Introducción: ¿Qué es el hombre?

Decía el antropólogo, médico y filósofo aragonés Pedro Laín Entralgo que gustaba de coleccionar definiciones del hombre. Y a lo largo de la historia, muchas de ellas han sido ofrecidas al público a través de un lema en latín, "homo...", que intenta ser definitorio, captar la esencia y el ser de nuestra humana condición.

La nomenclatura "homo..." también ha sido usada en el campo de la paleontología y la prehistoria para establecer la cronología evolutiva fundamental de la especie humana, desde las cavernas hasta la actualidad ("homo sapiens sapiens"), desde los homínidos a los seres humanos. Así, hablamos del "homo australopithecus, ergaster, habilis, rudolfensis, georgicus, antecessor, heidelbergensis, neanderthalensis, de Cromagnon...").

Pero aquí lo que nos interesa es el aspecto filosófico de la cuestión. Es decir, cómo podemos definir al ser humano desde algunas de sus características constitutivas.

Veamos algunas de las atribuciones más importantes. Las que van a continuación son algunas de las definiciones mejores del ser humano que, desde algún punto de vista, nos han brindado hasta hoy científicos, filósofos, prehistoriadores...

Paleontólogos, científicos, yacimientos

Charles Darwin

La familia Leakey

Atapuerca, un yacimiento arqueológico fundamental

La Cueva de Altamira, la Capilla Sixtina del arte parietal

Las cuevas de Lascaux (Francia)

"Homo sum..." Definiciones del ser humano

Homo sum, humani nihil a me alienum puto" ("Soy un hombre, nada humano me es ajeno").

Esta frase de Publio Terencio Africano, en su comedia Heautontimorumenos (El enemigo de sí mismo), fue escrita en el año 165 a.C. Y precisamente por lo mismo que decía el comediógrafo latino, porque nada de lo humano debe sernos ajeno, es por lo que vamos a desarrollar aquí esta sección, en la que recogemos distintos puntos de vista, diferentes perspectivas, sobre el humano hacer y quehacer en la vida hodierna.

El filósofo y escritor español Miguel de Unamuno comienza el primer ensayo de su obra Del sentimiento trágico de la vida mencionando esta locución latina. Y dice nuestro gran don Miguel:

   "Homo sum; nihil humani a me alienum puto, dijo el cómico latino.
Y yo diría más bien, Nullum hominem a me alienum puto;
soy hombre, a ningún otro hombre estimo extraño. Porque el adjetivo humanus
me es tan sospechoso como su sustantivo abstracto humanitas, la humanidad.
Ni lo humano ni la humanidad, ni el adjetivo simple ni el sustantivado,
sino el sustantivo concreto: el hombre."

Así pues, indagar en el ser humano es indagar en nosotros mismos, nuestras pasiones, nuestras pulsiones, nuestros afanes, nuestros miedos...

Y basta ya de preámbulos: a la cuestión.

"Homo botanicus" ("El hombre botánico")

"Homo demens" ("El hombre demente")

"Homo deus" ("El hombre dios")

"Homo diabolicus" ("El hombre diabólico")

"Homo dialogicus" ("El hombre que dialoga")

"Homo digitalis" ("El hombre digital")

"Homo erectus" ("El hombre erguido")

  • Autora: Paula Amores. 1º Bachillerato BH, curso 2020-2021.
  • Fecha: Febrero de 2021.
Homo erectus

Homo erectus es el nombre en latín de una especie extinta de homínido que literalmente se traduce como hombre erguido. Este homínido caminaba sobre dos pies y era capaz de mantenerse erguido sobre ellos, de ahí proviene el nombre. Con lo cual, estaba dotado de bipedestación.

El homo erectus, descendiente del homo habilis, vivió entre dos millones de años y 117 000 años antes del presente en Asia oriental, aunque en África se han encontrado restos de fósiles de dicho homínido, debido a que el origen de este primate fue en ese continente.

Una característica principal de esta robusta especie fue la forma de la bóveda craneal relativamente baja y angular. Este primate medía 1,80 metros, poseía una fuerte mandíbula sin mentón, pero de dientes pequeños y presentaba un mayor dimorfismo sexual que en el hombre moderno.

Este homínido fue el primero en dominar el fuego y, gracias a ello, pudo cocinar y tratar sus alimentos, al igual que pudo calentarse por la noche y ver en la oscuridad. También perfeccionó la navaja multiusos y consiguió cortar, triturar, tallar y rasgar con ella.

El hecho de que los homo erectus capturasen, matasen y consumiesen a los sapiens y la sequía provocaron la extinción de estos homínidos hace 110 mil años en Indonesia. Y los fósiles más recientes atribuidos a esta especie proceden de la cuenca del río Solo, en Java.

"Homo faber" ("El hombre trabajador")

De "faber" viene en español fábrica. El "homo faber" es el hombre que fabrica o produce, el ser industrioso, capaz de hacer herramientas. Y con ellas, es capaz de hacer máquinas y una tareas de precisión que resultan imposibles para cualquier otra especie.

Gracias a nuestra dimensión "faber", a nuestra capacidad de fabricar, dejamos de ser una especia animal pobremente dotada por la biología para convertirnos en una especie dominadora del medio que habita y de los animales que lo rodean.

Sin las herramientas, sin nuestra máquinas, sin todas las invenciones que hemos sido capaces de desarrollar como especie, no habríamos durado en el medio natural, pues somos una especie físicamente muy mal dotada, aunque cognoscitiva, intelectualmente superiores.

"Homo festivus" ("El hombre amante de la fiesta")

"Homo habilis" ("El hombre hábil")

Homo habilis
  • Autora: Ana Chamorro Benito. 1º Bachillerato BH, curso 2020-2021.
  • Fecha: Enero de 2021.

El homo habilis es uno de los antecesores del homo sapiens, una especie de humano del Pleistoceno inferior. No era muy diferente del Australopithecus Africanus y habitó en África hará unos dos millones y medio de años.

Su nombre literalmente significa "hombre hábil", debido a que fue el primer homo con la capacidad de fabricar utensilios, instrumentos..., con los que poder trabajar, hechos por sí mismo. Esta capacidad se achaca a esta especie de homínidos, ya que con sus restos, por primera vez, han aparecido también restos de utensilios hechos de piedra.

Las características de este homínido eran: una gran diferencia en cuanto al cráneo; el homo habilis tenia unos 800 cm³ craneales, dientes incisivos más grandes, premolares más delgados y molares más grandes que los Australopithecus, así como el rostro más corto.

Medía una media de 1,3 m y pesaba una media de 40 kg.

Esta especie tenía un aspecto mucho más "humano" por el desarrollo de sus huesos.

Hoy en día, sabemos que utilizaban los arboles, se subían a ellos, puesto que los dedos de manos y pies estaban redondeados.

También sabemos que eran carroñeros, su dieta se basaba en carne de carroña.

"Homo investor" ("El hombre inversor")

"Homo loquens" ("El hombre que habla")

  • Autora: Iara Carmona. 1º Bachillerato BH, curso 2020-2021.
  • Fecha: Marzo de 2021.
  • Fuentes consultadas: www.amigosdelarioja.com

El homo sapiens es faber (obrero, capaza de hacer o fabricar), pero principalmente loquens (hablador, parlante, parlanchín). Tiene el lenguaje que le permite comunicarse, sí, pero mucho más aún: gracias al lenguaje, hemos traspasado el nivel de los animales, aunque sigamos teniendo como ellos nuestro instinto. El lenguaje nos construye como humanos. Es el medio más importante que ha permitido a nuestra especie sobrevivir. Somos tan frágiles en la lucha por la supervivencia que hubiéramos sucumbido rápidamente, sin el apoyo y colaboración del resto de nuestros congéneres.

Y el mecanismo que permitió esa colaboración fue el lenguaje. Por eso, el ser humano es biocultural. Son los gestos del rostro, de las manos y del resto del cuerpo los que, muchas veces transmiten nuestros pensamientos, emociones y sentimientos. Tenemos el lenguaje verbal y también el no verbal. Y gracias a él, hemos podido desarrollar nuestra capacidad cognitiva, que nos ha permitido sobreponernos al entorno en que vivimos.

"Homo ludens" ("El hombre que juega")

"Homo oeconomicus" ("El hombre económico")

"Homo occisor" ("El hombre asesino")

"Homo patiens" ("El hombre sufriente" )

"Homo politicus" ("Zoon politikon", "El animal político")

"Homo quarens" ("El hombre que se interroga")

"Homo religiosus" ("El hombre religiosus")

"Homo ridens" ("El hombre que ríe")

  • Autora: Ana Muñoz Serrano, 1º Bachiller BH, curso 2020-2021.
  • Fecha: 12 febrero de 2021.
  • Fuentes consultadas: www.elnuevodiario.com; es.wikipedia.org

El término Homo ridens (“hombre que ríe”) se remonta a una formulación del filósofo y pensador griego Aristóteles, quien considera que la risa es una característica específica (proprium) de los humanos. Varios autores han adoptado esta formulación, que desde entonces se ha convertido en uno de los homo-epítetos actuales. Algunos pensadores de nuestra época, como el escritor Dario Fo, hablan del homo ridens como el último eslabón en la escala de la evolución humana.

Aristóteles dijo que “el hombre es un animal que ríe”. Hoy se matiza que ríe, pero en grupo; que la risa tiene una función social porque, por muy espontánea que se la crea, siempre tiene complicidad con otros rientes. Filósofos como Bergson consideran que el “hombre también es un animal que hace reír”.

La risa, en los comienzos de la filosofía, fue infravalorada por algunos e ignorada por la mayoría de los filósofos, que no la defendían con entusiasmo, pero tampoco les suponía un grave problema. Además, desde un punto de vista médico, nadie tenía dudas de sus beneficios. El mismo Galeno la consideraba un método terapéutico.

En los presocráticos, encontramos una oposición entre el alegre Demócrito y el triste Heráclito, aunque la verdadera oposición se dio entre Platón y Aristóteles.

  • Platón no era favorable a la risa, tampoco al canto ni a la poesía... porque la risa es un arma subversiva. A Platón no le interesaba su origen, estudiarla... Dirá de ella que “atañe solo a locos, bufones, viles y esclavos”.
  • En cambio, para Aristóteles, la risa es siempre algo positivo y esencialmente humano; no la cuestiona, pero sí que cuestiona lo que produce: lo malo no es reírse, sino la vulgaridad que puede producir. Fue él quien acuño el término homo ridens'.

Los problemas llegaron con el cristianismo. Ya desde el siglo IV, las autoridades eclesiásticas se mostraron contrarias a la risa. Así, San Basilio, que fue el fundador del modelo de convento cristiano, prohibió reír en ellos:

   “El señor condena a los que ríen en esta vida”.

En las reglas monásticas del siglo V está el capítulo del silencio y reír era una grave violación. La Iglesia medieval era enemiga de la risa y, desde su autoridad, intentará erradicarla, porque era cosa del diablo. No formaba parte del plan de Dios, pues la doctrina de la Iglesia se basa en el temor a Dios y al infierno y quien ríe no tiene miedo.

Hay un libro del que se hizo una película muy popular, El nombre de la Rosa, de Umberto Eco, que refleja perfectamente ese momento. En él, todo gira alrededor de un supuesto libro de Aristóteles sobre la risa y, para que no se conozca, el monje más anciano del monasterio, Jorge de Burgos, asesinará a varios monjes, se suicidará finalmente y provocará la destrucción del monasterio y de su rica biblioteca. El protagonista, Guillermo de Baskerville, una especie de monje detective, representa lo aristotélico, lo moderno, al humanista de espíritu crítico, el antropocentrismo, la secularización de la cultura. Jorge de Burgos, por el contrario, el enemigo de la risa, representa al hombre medieval, lo antiguo, el teocentrismo, el platonismo.

Y después de la Edad Media, llegó el Renacimiento con todo lo que ello supuso. El hombre fue avanzando, disfrutando de la vida y riendo. Con el Renacimiento, vino el optimismo, la fe en el progreso del hombre, las ganas de vivir. Y se acabaron las tinieblas medievales.

"Homo sapiens" ("El hombre que piensa")

  • Autora: Maite Llansó. 2º Bachillerato C. Curso 2020-2021.
  • Fecha: Enero de 2021.
Homo sapiens

La expresión Homo Sapiens viene del latín (homo es hombre y sapiens significa sabio). Homo sapiens es el nombre científico de nuestra especie, los seres humanos, la última en surgir del género Homo, es decir, de los homínidos, descendientes de una especie de primates que tomó un rumbo evolutivo distinto al descender de los árboles y comenzar a caminar sobre sus patas traseras.

Como los otros homínidos, nuestra especie se caracteriza por su capacidad de inteligencia, lo que le permite desarrollar herramientas tanto materiales (desde lanzas y garrotes hasta destornilladores y revólveres) como intelectuales (desde el lenguaje hablado y las matemáticas hasta la física cuántica y la economía), lo cual le ha permitido adaptar el mundo a sus necesidades biológicas y civilizadoras, cambiando el destino de la vida en el planeta para siempre. Por eso, es la especie animal que rige el mundo en la actualidad.

El Homo sapiens es una especie gregaria, es decir, que busca la compañía de sus semejantes. Esto influyó en el desarrollo de las capacidades físicas y mentales que permiten el lenguaje hablado, siendo la única especie animal capaz de comunicarse mediante un sistema de signos y de inscribirlo para que dure mediante diversos soportes físicos (escritura).

Antiguamente, se diferenciaba al ser humano moderno (Homo sapiens sapiens) del llamado hombre de Neardenthal (Homo neardenthalensis), cuando se pensaba que este último era una subespecie de la nuestra.

Los Homo sapiens, durante mucho tiempo, nos referimos a nuestra especie con el genérico “humanos”, si bien ahora ya "apellidamos" a nuestros antepasados (homo habilis, Australopitecus...) para distinguirlos mejor.

"Homo simbolicus" ("El animal simbólico")

"Homo tecnologicus" ("El hombre tecnológico")

"Homo universalis" ("El hombre universal")

"Homo viator" ("El hombre viajero")

  • Autora: Rebeca Aineto. 2º Bachillerato B. Curso 2019-2020.
  • Fecha: Mayo de 2020.
Homo viator

Esta visión del hombre expresada en latín, llama al ser humano hombre caminante, siendo una invitación a descubrir nuevos horizontes y ponerse en marcha. Esta perspectiva antropológica concibe la vida humana como un viaje que todo hombre debe realizar. Por tanto, se puede decir que es un tópico de gran simbolismo, pues representa al hombre como a un caminante y retrata a la vida como un viaje. Al mismo tiempo, ese camino no es ameno, sino empinado y difícil. Y el hombre debe recorrerlo para cambiar y aprender.

En esencia, el homo viator hace referencia a todo aquello que realiza el ser humano en un viaje vital lleno de obstáculos para ser mejor. Por eso, el viaje lleva -conlleva- sabiduría y madurez. Los escritores han abordado y abordan este tópico desde múltiples perspectivas existenciales, que podemos resumir en dos tipos principales de homo viator:

  • En primer lugar, nos encontraríamos con el viaje determinado, con una imagen determinista de la vida. Se presenta -y representa- a un homo viator que recorre un camino ya construido. Es el más habitual en nuestra cultura occidental. Concretamente, es un viaje que realiza el sujeto y, a lo largo del camino, surgen una serie de inconvenientes a los que hay que hacer frente.

En cualquier caso, como se ha dicho anteriormente, el camino ya está construido y diseñado, por los dioses o la divinidad judeocristiana.

Ejemplos de este tipo de "homo viator" los encontramos en la Divina comedia de Dante , la Odisea de Homero, Don Quijote de Cervantes.

La Divina comedia de Dante, canto I, comienza así:

   "A mitad del camino de la vida
me encontré en una selva oscura
por haberme apartado de la recta vía.
¡Ah!, cuán difícil me resultaría
decir lo salvaje, áspera y espesa
que era aquella selva, que sólo el
recordarlo me produce pavor. Era
aún más triste que la muerte. Mas
para hablar del bien que allí
encontré, narraré las otras cosas
que vi (...)"
  • En segundo lugar está el viaje indeterminado en el que encontraríamos un homo viator más contemporáneo, como sería el caso del caminante que encontramos en la poesía de Antonio Machado. Ahora se presenta la vida como un camino, al igual que en el caso anterior, pero con la diferencia de que, en este caso, cada hombre debe construir su camino. Es decir, el camino ya no está para que el hombre deba recorrerlo, sino que cada uno debe diseñarlo, debe crearlo para poder caminarlo hasta el final.
   "Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar."
   Antonio Machado.

"Homo videns" ("El hombre televisivo")

"Homo virtualis" ("El hombre virtual")

Esquema en 3D del Homo Virtualis
  • Autor: David Alcayne Rebolledo, 1ºBachillerato C, curso 2020-2021.
  • Fecha: Abril de 2021.
  • Fuentes consultadas: etcera.com.mx, eJournals, clarin.com.

Al ser humano lo conocemos bajo la clasificación psicosocial de “Homo Sapiens”, una especie con capacidad de pensamiento.

Dentro del Homo Sapiens, podemos teorizar sobre diferentes formas y ahí es donde entra el Homo Virtualis, el cual se considera una integración de la existencia en el mundo real y el mundo virtual, ya que no es un proceso paralelo al uso de las tecnologías, las redes sociales y la vida diaria, porque ya están al mismo nivel de relación y existencia, ahora es un solo proceso, integrado y junto, que convive con sus nuevos códigos y lenguajes.

El Homo Virtualis diseña su existencia en el medio digital, incluso potenciando o sustituyendo ciertos rasgos de su existencia real; además, puede llegar al extremo de necesitar afirmar su realidad cotidiana buscando audiencias para su vida.

Al Homo Virtualis, las redes sociales le permiten llevar al exterior virtual el propio mundo interior personal para autoafirmarse y reconocerse. No tener aceptación y reconocimiento en las redes sociales es no tener aceptación y reconocimiento en absoluto. De la misma forma, el agravio, ataque y descalificación en las redes sociales son agravio, ataque y descalificación a su existencia, a su identidad.

Pongamos un ejemplo muy claro de cómo piensa y se siente el Homo Virtualis:

Cuando piensa en el abanico de posibilidades y opciones a su alcance, ya es cosa habitual y normal considerar la tecnología, incluido el entorno social digital. Para el Homo Virtualis, la tecnología y el medio digital es un medio más donde se plasma su existencia.

Cuando toma una foto, no solo quiere mantener el momento, piensa en la respuesta que recibirá al subirla a Instagram.

Cuando toma un vídeo, no solo quiere tener un testimonio de algo que sucedió, quiere generar una respuesta, un estímulo, en Facebook o YouTube.

Cuando tiene una idea, un pensamiento o una puntada graciosa, quiere el vertiginoso estímulo de la respuesta de Twitter y necesita los estímulos de esas respuestas como refuerzos a su propio ser.

En definitiva...

El Homo Virtualis no es más que una diferente forma del Homo Sapiens que, si bien se le podría relacionar únicamente con el mundo virtual, no es así. Esta forma se caracteriza por tener el mundo virtual (en especial, las redes sociales) como un espacio donde poder reafirmarse y "potenciarse" fuera de este. Su mundo virtual presenta tan gran importancia que el peor ataque hacia su persona resultaría del desprestigio de no tener ningún tipo de reconocimiento en las redes.

"Homo zapping" ("El hombre que zapea")

Bibliografía, webgrafía

  • CALERO HERAS, José, "Tema 3-Literatura latina", en Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, pp. 20-52.
  • IBORRA, Enric, "Tema 1. Antigüedad (II): Literaturas griega y latina", en Literatura universal. Bachillerato. Alzira, Algar, 2016, pp. 33-58.
  • AGUASCA, Raquel y otros, "Tema 1. La literatura en la Antigüedad", en Literatura universal. Primero de Bachillerato. Valencia, Micomicona, 2015, pp. 8 a 43.

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (abril de 2020): Alumnos de 1º Bachillerato BB. Curso 2019-2020. Curso 2020-2021.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido