La renovación de la novela en los años 60 (Martín-Santos, Marsé y Juan Goytisolo)

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Criterios específicos de corrección (Universidad de Zaragoza)

Dadas esas limitaciones de tiempo, no se esperará un análisis minucioso de la producción novelística española en los años 60, pero acaso sí un panorama sucinto y coherente de las novedades, temáticas y formales, que el género muestra en el período, con alguna referencia a los autores mencionados en el epígrafe: Luis Martín-Santos, Juan Marsé y Juan Goytisolo.

El estudiante podría comenzar destacando el agotamiento de la llamada novela social y de las formas del realismo consolidadas en las dos primeras décadas de la Posguerra, origen de un afán de renovación que debe mucho al influjo de la narrativa extranjera: de Proust a Faulkner, y de los representantes del «nouveau roman» a los del llamado «boom» hispanoamericano.

Acaso el mayor signo de la nueva novela sea, en efecto, el afán de experimentación, ante todo en lo que atañe a la exploración de nuevas técnicas narrativas, dada la creciente importancia concedida a la arquitectura formal de los textos. El adelgazamiento de la trama argumental, la ruptura de la linealidad temporal, la limitación de los espacios de la acción, el olvido frecuente de la omnisciencia en favor de la narración bajo un «punto de vista» subjetivo y fluctuante, el consiguiente uso del monólogo interior y del estilo indirecto libre, el uso de la segunda persona en la narración, son atributos de muchas de esas obras.

El afán de experimentación no fue ajeno a los autores que habían comenzado a publicar en los años 40 (Delibes, Cela, Torrente Ballester), pero afectó ante todo a los nuevos narradores. En este proceso experimental, se dan cita tanto los autores citados (Delibes, Cela, Torrente Ballester), como los del medio siglo (Goytisolo, Benet, Marsé) y algunos jóvenes como Guelbenzu.

  • Un lugar esencial ocupó, en ese proceso, la aparición de Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín-Santos, obra en la que una cierta crítica social y una más evidente preocupación existencialista se combinan con un audaz empleo de las nuevas técnicas formales. En su obra Tiempo de silencio (1962), introduce numerosas innovaciones: originalidad de perspectiva, lenguaje barroco, estructura en secuencias, caracterización metafórica y simbólica de los personajes, referencias míticas, técnicas narrativas como la descripción minuciosísima o el monólogo interior, digresiones...
  • Ni la visión crítica (y satírica) de la sociedad, ni la experimentación narrativa (ante todo en la presentación temporal de los hechos) faltan en Últimas tardes con Teresa (1966), de Juan Marsé, que continuaría por la misma senda experimental en La oscura historia de la prima Montse (1970) y en Si te dicen que caí (1973).
  • Y no es menor el afán de innovación formal en las novelas de Juan Goytisolo, como Señas de identidad (1966) y Reivindicación del conde don Julián (1970), vertebradas en torno a los temas de la identidad y el desarraigo.

Quizá el estudiante pueda completar su exposición con la alusión a otros textos y autores, como Juan Benet, autor de una novelística experimental representada en obras como Volverás a Región (1967).

En cualquier caso, las presentes indicaciones son meramente orientativas. Una respuesta diversa, pero coherente, podrá merecer también la máxima calificación.

La renovación de la novela en los años 60

A partir de 1960, comienzan a manifestarse signos de cansancio del realismo que predominaba en la novela española durante la primera mitad del siglo XX. Los autores cada vez se ven más influenciados por las aportaciones extranjeras y especialmente de la novela hispanoamericana. La novela de los sesenta por excelencia va a ser la novela experimental que dominará durante esta década. Los autores experimentales denominan despectivamente e los escritores del realismo anterior "la generación de berza", expresando así su cansancio del obrerismo, la crítica social y la lucha de clases presentes en la novelística anterior.

Las obras clave para la consolidación de la corriente experimental serán:

  • Tiempo de Silencio, de Martín-Santos.
  • Cinco horas con Mario de Miguel Delibes.
  • Señas de identidad de Juan Goytisolo.
  • Últimas tardes con Teresa, de Juan Marsé.

Y las principales características del género son las siguientes:

  1. La corriente experimental se interesa por la narración en sí misma, por lo que el relato se convierte en objeto y fin en sí mismo. Esta construcción da lugar a estructuras complejas muy elaboradas.
  2. Uso del monólogo interior para mostrar la compleja psicología de los personajes, donde las ideas se agolpan sin una lógica gramatical.
  3. El narrador es externo (en tercera persona), alternando con el narrador en primera persona (narrador-testigo).
  4. Se mezclan los modos del relato dando especial importancia al uso del estilo indirecto libre.
  5. Se produce una ruptura con el uso convencional de los signos de puntuación.
  6. La novela se estructura en secuencias sin una cohesión interna, por lo que la historia entendida como argumento deja de ser el centro de la novela.
  7. La acción es mínima debido a su construcción como una secuencia de anécdotas, muchas veces insignificantes.
  8. El presente adquiere gran importancia como tiempo narrativo.
  9. Se produce un predominio del esteticismo que busca la belleza expresiva a través de la palabra. Por ello, predomina el uso de la metáfora, de la imagen, del cultismo y lo intelectual como arte de minorías.

Luis Martín-Santos (1921-1964) y Tiempo de silencio (1962)

Nació en Larache, Marruecos, el 11 de noviembre de 1924, y murió en Vitoria, España, el 21 de enero de 1964.

Fue un escritor y psiquiatra español, autor de Tiempo de silencio, que es considerada una de las mejores novelas españolas del siglo XX.

Sus trabajos profesionales tratan sobre El delirio alcohólico agudo, La paranoia alcohólica e Ideas delirantes, esquizofrenia y psicosis alcohólica, entre otros...

En quince años, publicó dos libros de renombre: Dilthey, Jaspers y la comprensión del enfermo mental (1955) y Libertad, temporalidad y transferencia en el psicoanálisis existencial (1964), además de una treintena de artículos, ponencias, conferencias, etc.

Tiempo de silencio abre lo que se denominará como corriente experimental. La novela se sitúa en el Madrid de la época. El protagonista, Pedro, un médico que investiga sobre el cáncer, se ve implicado en un aborto que acaba en muerte en un suburbio de chabolas. La policía le detiene y, al mostrarse su inocencia, sale en libertad. Poco después, sufre la venganza de un chabolista. Pedro acaba frustrado y desilusionado.

En su contenido, no deja de ser una novela social: una denuncia, pesimista y demoledora, de la situación social de la España de ese tiempo, en la que se realiza una detallada descripción de los diferentes grupos sociales del Madrid de la época. Una trama simple, intercalada de múltiples reflexiones de tono culto. Sin embargo, no es el argumento lo esencial, sino el tratamiento que el autor le da. Destaca el uso de una amplia gama de registros lingüísticos: desde los vulgarismos hasta la jerga médica.

   "Amador seguía sonriendo con sus opulentos belfos en silencio mientras D. Pedr
divagaba absorto en la contemplación de las chabolas. Allí, en algún oculto
orificio, inferiores al hombre y por él dominados, los ratones de la cepa cancerígena
seguían consumiendo la dieta por el Muecas inventada y reproduciéndose
a despecho de toda avitaminosis y de toda neurosis carcelaria. Este pequeño grumo de vida
investigable hundido en aquel revuelto mar de sufrimiento pudoroso
le conmovía de un modo nuevo. Le parecía que quizá su vocación no hubiera sido clara,
que quizá no era solo el cáncer lo que podía hacer que los rostros se
deformaran y llegaran a tomar el aspecto bestial e hinchado de los fantasmas que aparecen
en nuestros sueños y de los que ingenuamente suponemos que no existen. 
   ¿Qué se habría creído? Que yo me iba a amolar y a cargar con el crío. Ella, «que es
tuyo», «que es tuyo». Y yo ya sabía que había estao con otros. Aunque
fuera mío. ¿Y qué? Como si no hubiera estao con otros. Ya sabía yo que había estao con
otros. Y ella, que era para mí, que era mío. Se lo tenía creído desde
que le pinché al Guapo. Estaba el Guapo como si tal. Todos le tenían miedo. Yo también
sin la navaja. Sabía que ella andaba conmigo y allí delante empieza a
tocarla los achucháis. [...]Y luego «que es tuyo», «que es tuyo». Ya sé yo que es
mío. Pero a mí qué. Me voy a amolar y a cargar con el crío. [...] ¿Qué
se habrá creído? Todo porque le pinché al Guapo se lo tenía creído."

Juan Marsé (1933-...) y Últimas tardes con Teresa (1966)

Juan Marsé Carbó nació en Barcelona, el 8 de enero de 1933. Pertenece a la denominada escuela de Barcelona, compartiendo escena con otros autores como Jaime Gil de Biedma o Juan Goytisolo. A lo largo de su vida, tendrá trabajos tan variados como el de joyero o mozo de laboratorio, pero siempre destacará especialmente como escritor. Ganó el Premio Cervantes en 2009. Otras obras suyas muy celebradas son: El embrujo de Shangai (1993, Premio de la Crítica) y Ronda del Guinardó (1984).

Sus novelas tendrán un enfoque intimista y autobiográfico, dándoles como escenario el barrio de su niñez y juventud, el Carmelo de Barcelona, presentado como el barrio de los derrotados y los emigrantes. El tiempo de la acción en estas obras corresponde a la Barcelona posfranquista.

Para Marsé, el fin principal de la literatura es no aburrir al lector; por ello, sus novelas responden a una estructura sencilla de la trama, en la que la única dificultad es la mezcla de tiempos, de realidades vividas e imaginadas.

Últimas tardes con Teresa (1966) es su novela más importante dentro del experimentalismo. No es una novela social, aunque se nos describen dos mundos físicamente próximos, pero socialmente distantes, que rechazan cualquier relación que no sea casual y esporádica. Se narra la relación entre los protagonistas: un joven charnego de extrarradio, condenado al fracaso desde el momento en que abandona su medio natural, y una joven de buena familia con ideas comunistas en la Barcelona de los cincuenta. Se trata de una novela tradicional con una sólida trama y un argumento que, aunque lineal, abusa del flash back y de ciertas digresiones en el discurso para acentuar la omnisciencia del narrador.

El gran éxito de la novela es la creación de Manolo, un personaje complejo que dista mucho de ser lo que aparenta. Por un lado, sobrevive como ladronzuelo y seductor de criadas y muchachas de barrio. Pero por debajo existe la intención de buscar otros horizontes para sacrificar su vida al precio que sea.

Juan Goytisolo (1931-2017) y Señas de identidad (1966)

Juan Goytisolo Gay nació en Barcelona, España, el 5 de enero de 1931, y murió en Marrakech, Marruecos, el 4 de junio de 2017.

Fue un escritor e intelectual español. Considerado como el narrador más importante de la Generación del medio siglo​ e incluso el mejor novelista español de comienzos del siglo XXI, su obra abarca novelas, libros de cuentos y de viajes, ensayos y poesía.

En 1948, ingresó en la Universidad de Barcelona, en la que comienza la carrera de Derecho con la intención de convertirse en diplomático. Durante su época universitaria, descubriría la literatura contemporánea y manifestaría inequívocamente su ateísmo.

Las primeras novelas de Juan Goytisolo, producto, según el propio escritor, del influjo de lecturas no asimiladas del todo, buscan retratar el atraso y la opresión en que vive la mayoría de los españoles durante la posguerra y cumplir así con el papel informativo que corresponde a la prensa en los países democráticos. Las novelas de esta época pueden encuadrarse en el denominado realismo social, aunque con el añadido de elementos satíricos y poéticos.

En su evolución narrativa pueden observarse tres etapas: el realismo poético, el realismo crítico y el experimentalismo.

PRIMERA ETAPA: Realismo poético

Su primera etapa, el realismo poético, se abre con Juegos de mano y Duelo en el Paraíso. Se mueve entre el compromiso social y una visión idealista del mundo. La esencia de sus novelas es la infancia como paraíso perdido, tanto como mirada nostálgica como por sus mismos protagonistas: los niños.

SEGUNDA ETAPA: Realismo crítico

En su etapa intermedia, el realismo crítico, intensifica la denuncia social y el objetivismo. Destaca la trilogía El mañana efímero, y dentro de ella; Fiestas, una novela que denuncia la sórdida vida de los habitantes de las chabolas.

TERCERA ETAPA: Experimentalismo

En su última etapa, de carácter experimentalista, retoma el subjetivismo de su primera época, pero añade una profunda voluntad experimental e innovadora, lo que supone la destrucción del lenguaje y una visión pesimista, burlesca y absolutamente negativa de la España que critica. Aquí destaca su obra Señas de identidad que, en cuanto a su forma, aporta novedades que permiten superar la corriente de realismo social y abrir nuevos caminos narrativos:

  • Se cambia el punto de vista narrativo, lo que supone el fin de la objetividad absoluta a favor de un narrador omnisciente, formalizado a través de la primera persona del narrador y protagonista (Álvaro Mendiola).
  • Uso de todas las personas gramaticales con distintos fines narrativos.
  • Utilización del francés para reproducir literalmente las conversaciones que se mantienen en aquella lengua.
  • Uso de distintos registros (coloquialismos, vulgarismos...) y tipos de lenguaje (informe policial, monólogo interior, folletos de turismo, textos periodísticos..).
  • Ampliación del espacio narrativo más allá de los límites que se fijaba la novela social, superación definitiva de ese tipo de novela.

Reproducimos aquí uno de los fragmentos más conocidos del escritor, donde describe el espacio sensorial de Xemaá-El-Fnà, la plaza más famosa de Marrakech en su novela Makbara:

     "Proverbial dificultad de enumerar lo que el espacio engendra. Trastos, útiles, 
cachivaches arrastrados desde bocacalles y arterias por impetuoso maelstrón:
infinidad de objetos de toda laya donde quiera se pose la vista: proliferación demencial
de inútil mercancía [...] cosas, chismes, productos que llenan el vacío,
ocupan materialmente el paisaje urbano".

Bibliografía y webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (marzo 2018): Álvaro Moreno y Veronica Iturbe. Segunda redacción (marzo 2020): Cristina Chueca y Sheila Anubla.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.