La teoría de las correspondencias y la sinestesia (texturas, colores, perfumes, sonidos) en ''Las flores del mal'', de Charles Baudelaire

De Wikimpace
Revisión de 20:47 19 feb 2016 por Letraherido (Discusión | contribuciones) (Bibliografía, webgrafía)

(dif) ← Revisión anterior | Revisión actual (dif) | Revisión siguiente → (dif)
Saltar a: navegación, buscar

Criterios de corrección

El alumno deberá realizar principalmente el análisis del poema "Correspondances", donde Baudelaire expone su teoría estética acerca del arte supra-naturalista que defiende -el simbolismo- y habla también del Ideal y el Spleen; manifiesta su neoplatonismo y la influencia en su obra de Delacroix; define lo finisecular como crisis del realismo

La teoría de las correspondencias y la sinestesia en Las flores del mal, de Baudelaire

La vida como bosque de símbolos, según Baudelaire

Baudelaire establece su teoría de las correspondencias en el poema homónimo "Correspondances / Correspondencias", uno de los sonetos más famosos de la literatura universal, verdadera Ars poetica:

   La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir de confuses paroles;
L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers.
   Comme de longs échos qui de loin se confondent
Dans une ténébreuse et profonde unité,
Vaste comme la nuit et comme la clarté,
Les parfums, les couleurs et les sons se répondent.
   II est des parfums frais comme des chairs d'enfants,
Doux comme les hautbois, verts comme les prairies,
— Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,
   Ayant l'expansion des choses infinies,
Comme l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens,
Qui chantent les transports de l'esprit et des sens.
   La Natura es un templo donde vívidos pilares
dejan, a veces, brotar confusas palabras;
el hombre pasa a través de bosques de símbolos
que lo observan con miradas familiares.
   Como prolongados ecos que de lejos se confunden
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche y como la claridad,
los perfumes, los colores y los sonidos se responden.
   Hay perfumes frescos como carnes de niños,
suaves cual los oboes, verdes como las praderas,
y otros, corrompidos, ricos y triunfantes,
   que tienen la expansión de cosas infinitas,
como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del espíritu y de los sentidos.

Según Baudelaire el poeta es un hombre con algo de divino, capaz de descifrar "el bosque de símbolos" en que vivimos, las "confusas palabras" que nos rodean, y de establecer esas relaciones, o correspondencias, entre perfumes, colores y sonidos. Como la vida es diversa y contradictoria, los sutiles perfumes, inmateriales, abiertos a la "expansión de cosas infinitas", son algunas veces frescos y otras, "corrompidos". Es decir, el poeta Baudelaire se siente fascinado por la belleza, pero no puede evitar también la atracción hacia lo maldito (la taberna, los barrios bajos, el prostíbulo, el alcohol, las drogas...). Es un místico que elige como vía para "los transportes del espíritu y de los sentidos" lo pagano, lo blasfemo, lo marginal.

Para Baudelaire, lo importante es la sensación, la sinestesia o equivalencia sensorial, la superposición de sentidos. La correspondencia ad infinitum entre las cosas más dispares. Por eso el mejor camino para expresar ese sensacionismo que postula es el lenguaje poético, y de él, sobre todo, el símbolo, la metáfora y la comparación. La poesía es la luz de la intuición. Ella es capaz de percibir las correspondencias entre cosas separadas, tan diferentes para las personas normales -los no-poetas- que ni siquiera las perciben como similares o comparables. Para Baudelaire, el éxtasis místico es el trance poético, la divina inspiración. Y este trance le lleva a comprender, más allá de las diferencias entre cosas disímiles del mundo terrenal, la profunda unidad del universo: "los perfumes, los colores y los sonidos se responden", dice en su poema.

Para él, la poesía tiene la misma función que la religión: religar, unir, tender puentes. Es, como ella, Mysterium Doloris, misterio nacido del spleen. La patria del artista, como la del místico, es lo invisible, lo inefable.

Con su teoría de las correspondencias y las sinestesias, Baudelaire rompe con el arte anterior, descriptivo, para proponer un arte nuevo, intuitivo, cuyos practicantes son poetas-vates, algo profetas, algo sacerdotales. Se adscribe así al pensamiento idealista, irracional, al que pertenecen también Platón, Balzac, Lamartine y todos cuantos buscan o han buscado explicar el mundo a través de la analogía o la comparación. A través de la poesía, Baudelaire consigue ascender hasta su Ideal, se libera del spleen, de la melancolía y el hastío que le produce la vida burguesa. El Ideal lo llama y para acercarse a él necesita constituir ese lenguaje operativo mágico que será su poesía. Baudelaire crea así el simbolismo poético. Por eso ha sido considerado "príncipe de los poetas" y Dante entre los "malditos", pues él enseñó a descender a los infiernos para subir a continuación a la gloria poética de los más elevados cielos.

Bibliografía, webgrafía

  • CALERO HERAS, José: Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, tema 9, "Posromanticismo", pp. 163-168 y 172-182.
  • Charles Baudelaire, Power Point de Sergio Galindo. 1º Bachillerato A. Curso 2015-2016. IES Avempace.

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (enero 2015):
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.