Diferencia entre revisiones de «Las literaturas orientales: Egipto»

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(Textos narrativos)
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Es el '''primer''' relato de '''naufragios''', como los de '''Simbad''' y '''Robinson Crusoe''', que son muy posteriores. Cuenta la experiencia del '''náufrago''' durante tres días a la deriva, su '''soledad''' y el '''miedo''' a morir en un país extranjero. Habla con la serpiente, le cuenta su historia y ella le narra la suya y anuncia que vendrá un barco para llevarlo de regreso a '''Egipto'''. Cuando así ocurre, le da valiosos regalos: incienso, madera perfumada y marfil. Al partir, el náufrago observa cómo la isla desaparece bajo el mar. La '''serpiente''' ha sido identificada con '''Ra''', su hija con '''Maat''' y la '''isla''' como una metáfora del '''ka''', el viaje al más allá.
 
Es el '''primer''' relato de '''naufragios''', como los de '''Simbad''' y '''Robinson Crusoe''', que son muy posteriores. Cuenta la experiencia del '''náufrago''' durante tres días a la deriva, su '''soledad''' y el '''miedo''' a morir en un país extranjero. Habla con la serpiente, le cuenta su historia y ella le narra la suya y anuncia que vendrá un barco para llevarlo de regreso a '''Egipto'''. Cuando así ocurre, le da valiosos regalos: incienso, madera perfumada y marfil. Al partir, el náufrago observa cómo la isla desaparece bajo el mar. La '''serpiente''' ha sido identificada con '''Ra''', su hija con '''Maat''' y la '''isla''' como una metáfora del '''ka''', el viaje al más allá.
  
  "Te contaré algo semejante que me ocurrió a mí mismo... 12
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    "Te contaré algo semejante que me ocurrió a mí mismo... Fui a la mina del soberano por mar en un barco de ciento veinte codos de eslora y cuarenta codos de manga con ciento veinte
Fui a la mina del soberano por mar 13
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marineros de entre lo más selecto de Egipto. Ellos oteaban el cielo y la tierra. Eran de corazón más valiente que los leones. Sabían predecir la tormenta antes de que hubiera venido
en un barco de ciento veinte codos 14
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y el mal tiempo antes de que hubiera aparecido. Una tormenta se desencadenó mientras nosotros estábamos en el mar, antes de que alcanzáramos la tierra. El viento arreció y la tormenta
de eslora y cuarenta codos de manga con ciento veinte marineros de entre lo más selecto de Egipto. Ellos oteaban el cielo y la tierra. Eran de corazón más valiente que los leones.
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mostró su fuerza y una ola de ocho codos me golpeó. Fue una madera la que aplacó la fuerza de las olas.  
Sabían predecir la tormenta antes de que hubiera venido y el mal tiempo antes de que hubiera aparecido. Una tormenta se desencadenó mientras nosotros estábamos en el mar, antes
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    Entonces el barco naufragó con todos los que estábamos en él. Fui arrastrado hacia esta isla por una ola del mar. Pasé tres días solo, mi corazón como único compañero. Dormí en el
de que alcanzáramos la tierra. El viento arreció y la tormenta mostró su fuerza y una ola de ocho codos me golpeó. Fue una madera la que aplacó la fuerza de las olas. 15
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interior de una cabaña y abracé la sombra del día. Estiré mis piernas para ver lo que comería y encontré higos, uvas, todo tipo de verduras, excelentes ellas; higos de sicomoro verdes
Entonces el barco naufragó con todos los que estábamos en él.
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y maduros, melones como si hubieran sido cultivados; también había peces y aves. No había nada que no estuviera en su interior.  
Fui arrastrado hacia esta isla por una ola del mar. Pasé tres días solo, mi corazón 16
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    Me sacié y coloqué en tierra lo que había recogido, por ser demasiado para mis brazos. Corté un palo para hacer fuego e hice un holocausto para los dioses. Entonces, oí un ruido
como único compañero. Dormí en el interior de una cabaña y abracé la sombra del día. 17
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atronador y pensé que eran las olas del mar. Las ramas se quebraban y la tierra temblaba. Descubrí mi cara y vi que era una serpiente que venía hacia mí; media treinta codos y su
Estiré mis piernas para ver lo que comería y encontré higos, uvas, todo tipo de verduras, excelentes ellas; higos de sicomoro verdes y maduros, melones como si hubieran sido
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barba era más grande que dos codos, sus miembros recubiertos de oro y sus cejas de verdadero lapislázuli. Estaba erguida hacia delante y abrió su boca hacia mí. Mientras tanto,
cultivados; también había peces y aves. No había nada que no estuviera en su interior. 20
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  yo estaba sobre mi vientre en su presencia. Ella me habló:
Me sacié y coloqué en tierra lo que había recogido, por ser demasiado para mis brazos. Corté un palo para hacer fuego e hice un holocausto 21
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    --¿Quién te ha traído? ¿Quién te ha traído, hombre? ¿Quién te ha traído? Si tú demoras en decirme quien te ha traído a esta isla, haré que te reconozcas en cenizas, siendo tú
para los dioses. Entonces, oí un ruido atronador y pensé que eran las olas del mar. Las ramas se quebraban y la tierra temblaba. Descubrí mi cara y vi que era una serpiente
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  convertido en alguien que no se ve.  
que venía hacia mí; media treinta codos 22
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    --Tú me hablas y no lo comprendo. Estoy frente a ti y he perdido el conocimiento.  
y su barba era más grande que dos codos, sus miembros recubiertos de oro y sus cejas de verdadero lapislázuli. Estaba erguida hacia delante y abrió su boca hacia mí. Mientras tanto,
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    Entonces ella me puso en su boca y me llevó a su morada y me dejó sin golpearme. Quedé ileso, como si nadie me hubiera agarrado. Abrió su boca hacia mí mientras yo estaba
  yo estaba sobre mi vientre 23
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  sobre mi vientre en su presencia.
en su presencia. Ella me habló:
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    Ella me habló:
--¿Quién te ha traído? ¿Quién te ha traído, hombre? ¿Quién te ha traído? Si tú demoras en decirme quien te ha traído a esta isla, haré que te reconozcas en cenizas, siendo tú
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    --¿Quién te ha traído? ¿Quién te ha traído, hombre? ¿Quién te ha traído a esta isla del mar, que sus orillas son agua?  
  convertido en alguien que no se ve. 24
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    Entonces le respondí, con mis brazos doblados en señal de respeto en su presencia:
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    --Esto soy yo: Estaba descendiendo hacia la mina en una misión del soberano en un barco de ciento veinte codos de eslora y cuarenta codos de manga con ciento veinte marineros entre
Entonces ella me puso en su boca y me llevó a su morada y me dejó sin golpearme. Quedé ileso, como si nadie me hubiera agarrado. Abrió su boca hacia mí mientras yo estaba sobre mi
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  vientre en su presencia.
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--Esto soy yo: Estaba descendiendo hacia la mina en una misión del soberano en un barco de ciento veinte codos de eslora y cuarenta codos de manga con ciento veinte marineros entre
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  lo más selecto de Egipto. Ellos oteaban el cielo y la tierra. Eran de corazón más valiente que los leones. Predecían la tormenta antes de que hubiera venido y el mal tiempo antes
 
  lo más selecto de Egipto. Ellos oteaban el cielo y la tierra. Eran de corazón más valiente que los leones. Predecían la tormenta antes de que hubiera venido y el mal tiempo antes
 
  de que hubiera aparecido. Cada uno de ellos era de corazón más valiente y de brazo más fuerte que su compañero. No había entre ellos ningún incompetente. La tormenta se desencadenó
 
  de que hubiera aparecido. Cada uno de ellos era de corazón más valiente y de brazo más fuerte que su compañero. No había entre ellos ningún incompetente. La tormenta se desencadenó
  mientras nosotros estábamos en el mar, antes de que alcanzáramos tierra. El viento arreció y la tormenta mostró su fuerza y una ola de 8 codos me golpeó. Fue una madera la que
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  mientras nosotros estábamos en el mar, antes de que alcanzáramos tierra. El viento arreció y la tormenta mostró su fuerza y una ola de ocho codos me golpeó. Fue una madera la que
  aplacó la fuerza de las olas. Entonces el barco naufragó con todos los que estábamos en él; no quedó nadie excepto yo. ¡Mira!: yo estoy junto a ti; fui traído a esta isla por una ola del mar.
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  aplacó la fuerza de las olas. Entonces el barco naufragó con todos los que estábamos en él; no quedó nadie excepto yo. ¡Mira!: yo estoy junto a ti; fui traído a esta isla por una
Ella me habló:
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ola del mar.
--¡No temas! ¡No temas! 27
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    Ella me habló:
Hombre: que no palidezca tu cara. Tú llegaste a mí. ¡Mira!: un dios ha permitido que tú vivas, quien te trajo hacia esta isla del ka. 28
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    --¡No temas! ¡No temas! Hombre: que no palidezca tu cara. Tú llegaste a mí. ¡Mira!: un dios ha permitido que tú vivas, quien te trajo hacia esta isla del ka. Nada existe que no
Nada existe que no esté en su interior: está llena de todo lo bueno. ¡Mira! tú completarás mes tras mes hasta sumar cuatro meses en esta isla y un barco vendrá de Egipto con marineros
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esté en su interior: está llena de todo lo bueno. ¡Mira! tú completarás mes tras mes hasta sumar cuatro meses en esta isla y un barco vendrá de Egipto con marineros
 
  que tú conoces, te irás con ellos hacia el hogar y morirás en tu ciudad. ¡Qué alegre está quien cuenta lo que ha hecho cuando se supera lo malo!
 
  que tú conoces, te irás con ellos hacia el hogar y morirás en tu ciudad. ¡Qué alegre está quien cuenta lo que ha hecho cuando se supera lo malo!
Yo te contaré algo semejante, lo que me ocurrió en esta isla:
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    Yo te contaré algo semejante, lo que me ocurrió en esta isla:
Yo estaba en la isla con mis hermanos, entre los cuales había niños. Nosotros éramos setenta y cinco serpientes de entre lo engendrado por mí, junto con mis hermanos, sin mencionar
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    Yo estaba en la isla con mis hermanos, entre los cuales había niños. Nosotros éramos setenta y cinco serpientes de entre lo engendrado por mí, junto con mis hermanos, sin
  a mi hija pequeña llegada a mí gracias a las oraciones. Entonces una estrella cayó y ellos ardieron; sucedió, ciertamente, que yo no estaba entre ellos. ¡Creí morir por ellos!
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  mencionar a mi hija pequeña llegada a mí gracias a las oraciones. Entonces una estrella cayó y ellos ardieron; sucedió, ciertamente, que yo no estaba entre ellos. ¡Creí morir
Los encontré como un montón de cadáveres. Si eres fuerte y controlas tu corazón, abrazarás a tus hijos, besarás a tu mujer y verás tu casa: es lo mejor que hay. Llegarás a Egipto
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por ellos! Los encontré como un montón de cadáveres. Si eres fuerte y controlas tu corazón, abrazarás a tus hijos, besarás a tu mujer y verás tu casa: es lo mejor que hay.
y estarás con tus hermanos.
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Llegarás a Egipto y estarás con tus hermanos.
Yo, ciertamente, seguía estirado sobre mi vientre, y toqué con la frente el suelo en su presencia.
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    Yo, ciertamente, seguía estirado sobre mi vientre, y toqué con la frente el suelo en su presencia.
Yo le hablé:
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    Yo le hablé:
--Explicaré de tu poder al soberano e informaré de tu grandeza. Haré que se traigan para ti láudano, hekenu, iudeneb y jesait, e incienso de los templos para satisfacer a cada dios.
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    --Explicaré de tu poder al soberano e informaré de tu grandeza. Haré que se traigan para ti láudano, hekenu, iudeneb y jesait, e incienso de los templos para satisfacer a
Explicaré, ciertamente, lo sucedido de entre lo visto por mí, de tu poder. Se harán alabanzas a ti en la ciudad, en presencia del consejo de magistrados de Egipto. Sacrificaré
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cada dios. Explicaré, ciertamente, lo sucedido de entre lo visto por mí, de tu poder. Se harán alabanzas a ti en la ciudad, en presencia del consejo de magistrados de Egipto.
  para ti bueyes por medio de un holocausto, habiendo sacrificado para ti aves. Haré que se te traigan para ti barcos cargados con todas las riquezas de Egipto, como se hace a un
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  Sacrificaré para ti bueyes por medio de un holocausto, habiendo sacrificado para ti aves. Haré que se te traigan para ti barcos cargados con todas las riquezas de Egipto,
dios que ama a la gente en una tierra lejana y que la gente no conoce.
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como se hace a un dios que ama a la gente en una tierra lejana y que la gente no conoce.
Se rió de mí, de lo que yo había dicho: le parecía una estupidez.
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    Se rió de mí, de lo que yo había dicho: le parecía una estupidez.
Ella me habló:
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    Ella me habló:
--Tú no tienes bastante mirra, aunque te conviertas en el señor del incienso. Verdaderamente yo soy el Señor de Punt y la mirra me pertenece. Aquel hekenu que tu dijiste sería
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    --Tú no tienes bastante mirra, aunque te conviertas en el señor del incienso. Verdaderamente yo soy el Señor de Punt y la mirra me pertenece. Aquel hekenu que dijiste
  traído es abundante en esta isla.
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  sería traído es abundante en esta isla. Entonces sucederá, ciertamente, que tú te alejarás de esta isla y no la volverás a ver, porque se transformará en agua.
Entonces sucederá, ciertamente, que tú te alejarás de esta isla y no la volverás a ver, porque se transformará en agua.
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    Aquel barco vino, como había predicho ella antes. Fui y subí a un árbol alto y reconocí a los que estaban en él. Fui a informarla, pero encontré que ya lo sabía.
Aquel barco vino, como había predicho ella antes. Fui y subí a un árbol alto y reconocí a los que estaban en él. Fui a informarla, pero encontré que ya lo sabía.
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    Me habló:
Me habló:
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    --Vete en paz, vete en paz, hombre, a tu casa, verás a tus hijos. Haz que yo tenga un buen nombre en tu ciudad. ¡Mira!: estos, mis bienes, te pertenecen.
--Vete en paz, vete en paz, hombre, a tu casa, verás a tus hijos. Haz que yo tenga un buen nombre en tu ciudad. ¡Mira!: estos, mis bienes, te pertenecen.
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    Entonces me tendí sobre mi vientre, estando mis brazos extendidos en su presencia. Me dio un cargamento de mirra, hekenu, iudeneb, jesait, alcanfor, shaaseju, galena,
Entonces me tendí sobre mi vientre, estando mis brazos extendidos en su presencia. Me dio un cargamento de mirra, hekenu, iudeneb, jesait, alcanfor, shaaseju, galena, colas de
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  colas de jirafa, terrones de incienso, grandes cantidades de incienso, colmillos de marfil, perros de caza, macacos, babuinos y todas las riquezas valiosas. Lo cargué en el barco.
  jirafa, terrones de incienso, grandes cantidades de incienso, colmillos de marfil, perros de caza, macacos, babuinos y todas las riquezas valiosas. Lo cargué en el barco.
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    Sucedió entonces, cuando yo estaba sobre mi vientre, para dar las gracias al dios.
Sucedió entonces, cuando yo estaba sobre mi vientre, para dar las gracias al dios.
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    Me habló:
Me habló:
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    --¡Mira! Llegarás a casa en dos meses, abrazarás a tus hijos, rejuvenecerás en tu hogar hasta tu entierro.
--¡Mira!. Llegarás a casa en dos meses, abrazarás a tus hijos, rejuvenecerás en tu hogar hasta tu entierro.
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    Entonces bajé a la orilla, cerca del barco y llamé a la tripulación. Di alabanzas sobre la orilla para el señor de la isla y ellos hicieron lo mismo. Navegamos hacia el norte,
Entonces bajé a la orilla, cerca del barco y llamé a la tripulación. Di alabanzas sobre la orilla para el señor de la isla y ellos hicieron lo mismo.
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hacia la Residencia Real, y llegamos a casa en dos meses, todo como había dicho ella. Me presenté ante el soberano y le ofrecí los tributos que había traído de la isla.
Navegamos hacia el norte, hacia la Residencia Real, y llegamos a casa en dos meses, todo como había dicho ella. Me presenté ante el soberano y le ofrecí los tributos que
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Él dio gracias al dios, en presencia del consejo de magistrados de Egipto. Fui nombrado compañero y me dotó con esclavos."
había traído de la isla. Él dio gracias al dios, en presencia del consejo de magistrados de Egipto. Fui nombrado compañero y me dotó con esclavos. ¡Mírame! Después de alcanzar
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tierra, después de lo que he visto y lo experimentado por mí. ¡Escúchame! ¡Mira! Escuchar es bueno para la gente."
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* Hay también '''otros textos narrativos''' en los que se usan recursos luego muy comunes en la '''literatura occidental''', como el insertar historias dentro de un marco común narrativo, al estilo de '''''Las mil y una noches''''' o el '''''Decamerón'''''. Así ocurre en la '''''Historia del rey Kheops y los magos'''''. También hay otras narraciones donde el hilo conductor es la aventura, al modo de la '''novela bizantina''', como ocurre en el '''''Viaje del sacerdote Wen-Amón'''''.
 
* Hay también '''otros textos narrativos''' en los que se usan recursos luego muy comunes en la '''literatura occidental''', como el insertar historias dentro de un marco común narrativo, al estilo de '''''Las mil y una noches''''' o el '''''Decamerón'''''. Así ocurre en la '''''Historia del rey Kheops y los magos'''''. También hay otras narraciones donde el hilo conductor es la aventura, al modo de la '''novela bizantina''', como ocurre en el '''''Viaje del sacerdote Wen-Amón'''''.

Revisión de 19:51 10 abr 2019

En Egipto había escritura desde el 3000 a. de C. aprox. Los escribas eran los funcionarios encargados de administrar el estado y preservar por escrito el saber y formaban un grupo social dominante y privilegiado. Las primeras manifestaciones egipcias escritas son anónimas (lo importante era el contenido, no quien lo escribía) y estaban al servicio del poder, político y/o religioso. Por su contenido, pueden clasificarse temáticamente:

Textos religiosos

Los Textos de las pirámides datan del 3000 a. de C., son himnos y plegarias que piden al cielo protección para el difunto y cuentan la feliz vida ultraterrenal. Son los textos que sirvieron de base al Libro de los muertos, cuya redacción definitiva se hizo ca. 2000 a. de C. Se trata de una obra con 180 capítulos repletos de sentencias filosóficas y fórmulas mágicas de ayuda al difunto para que pudiera superar las pruebas a las que iban a someterlo los 42 jueces de Osiris antes de permitir su acceso al Aaru (Paraíso).

Los egipcios tenían una rica mitología con la que intentaban explicar el origen del universo (cosmogonía heliopolitana). Según ella, al principio solo existía un océano infinito y oscuro, Nun. En las aguas primigenias, el dios Atum-Ra se creó a si mismo en forma de sol. De su saliva o de su semen, nacieron otros dioses: Shu y Tfenis, que engendraron a su vez a Gueb y Nut, padres de Isis y Osiris, dioses de la germinación y la fertilidad, y también de Set y Neftis, dioses del desierto y de lo estéril. Otros dioses egipcios son: Maat, dios del orden y el equilibrio; Horus, dios halcón vinculado al poder real; Hathor, gran madre de los dioses y los hombres, etc.

Textos narrativos

Los más antiguos son del 2000 a. de C., pero remiten a una tradición oral muy anterior. Destacan:

  • Historia de Sinhué, que narra la huida a Siria de un joven príncipe al morir el faraón Amonenhet I.
  • Historia del náufrago (alrededor del 2200 a. de C.), relato de un marinero que encuentra una serpiente gigante que habita en la isla de Punt, donde él llega tras su naufragio. La obra habla de las ofrendas a los dioses y de las mercancías (grano, fruta, pescado, aves...). Es una obra clásica para los egipcios y se usaba como texto didáctico en las escuelas de escribas.

Es el primer relato de naufragios, como los de Simbad y Robinson Crusoe, que son muy posteriores. Cuenta la experiencia del náufrago durante tres días a la deriva, su soledad y el miedo a morir en un país extranjero. Habla con la serpiente, le cuenta su historia y ella le narra la suya y anuncia que vendrá un barco para llevarlo de regreso a Egipto. Cuando así ocurre, le da valiosos regalos: incienso, madera perfumada y marfil. Al partir, el náufrago observa cómo la isla desaparece bajo el mar. La serpiente ha sido identificada con Ra, su hija con Maat y la isla como una metáfora del ka, el viaje al más allá.

   "Te contaré algo semejante que me ocurrió a mí mismo... Fui a la mina del soberano por mar en un barco de ciento veinte codos de eslora y cuarenta codos de manga con ciento veinte
marineros de entre lo más selecto de Egipto. Ellos oteaban el cielo y la tierra. Eran de corazón más valiente que los leones. Sabían predecir la tormenta antes de que hubiera venido
y el mal tiempo antes de que hubiera aparecido. Una tormenta se desencadenó mientras nosotros estábamos en el mar, antes de que alcanzáramos la tierra. El viento arreció y la tormenta
mostró su fuerza y una ola de ocho codos me golpeó. Fue una madera la que aplacó la fuerza de las olas. 
   Entonces el barco naufragó con todos los que estábamos en él. Fui arrastrado hacia esta isla por una ola del mar. Pasé tres días solo, mi corazón como único compañero. Dormí en el
interior de una cabaña y abracé la sombra del día. Estiré mis piernas para ver lo que comería y encontré higos, uvas, todo tipo de verduras, excelentes ellas; higos de sicomoro verdes
y maduros, melones como si hubieran sido cultivados; también había peces y aves. No había nada que no estuviera en su interior. 
   Me sacié y coloqué en tierra lo que había recogido, por ser demasiado para mis brazos. Corté un palo para hacer fuego e hice un holocausto para los dioses. Entonces, oí un ruido
atronador y pensé que eran las olas del mar. Las ramas se quebraban y la tierra temblaba. Descubrí mi cara y vi que era una serpiente que venía hacia mí; media treinta codos y su
barba era más grande que dos codos, sus miembros recubiertos de oro y sus cejas de verdadero lapislázuli. Estaba erguida hacia delante y abrió su boca hacia mí. Mientras tanto,
yo estaba sobre mi vientre en su presencia. Ella me habló:
   --¿Quién te ha traído? ¿Quién te ha traído, hombre? ¿Quién te ha traído? Si tú demoras en decirme quien te ha traído a esta isla, haré que te reconozcas en cenizas, siendo tú
convertido en alguien que no se ve. 
   --Tú me hablas y no lo comprendo. Estoy frente a ti y he perdido el conocimiento. 
   Entonces ella me puso en su boca y me llevó a su morada y me dejó sin golpearme. Quedé ileso, como si nadie me hubiera agarrado. Abrió su boca hacia mí mientras yo estaba
sobre mi vientre en su presencia.
   Ella me habló:
   --¿Quién te ha traído? ¿Quién te ha traído, hombre? ¿Quién te ha traído a esta isla del mar, que sus orillas son agua? 
   Entonces le respondí, con mis brazos doblados en señal de respeto en su presencia:
   --Esto soy yo: Estaba descendiendo hacia la mina en una misión del soberano en un barco de ciento veinte codos de eslora y cuarenta codos de manga con ciento veinte marineros entre
lo más selecto de Egipto. Ellos oteaban el cielo y la tierra. Eran de corazón más valiente que los leones. Predecían la tormenta antes de que hubiera venido y el mal tiempo antes
de que hubiera aparecido. Cada uno de ellos era de corazón más valiente y de brazo más fuerte que su compañero. No había entre ellos ningún incompetente. La tormenta se desencadenó
mientras nosotros estábamos en el mar, antes de que alcanzáramos tierra. El viento arreció y la tormenta mostró su fuerza y una ola de ocho codos me golpeó. Fue una madera la que
aplacó la fuerza de las olas. Entonces el barco naufragó con todos los que estábamos en él; no quedó nadie excepto yo. ¡Mira!: yo estoy junto a ti; fui traído a esta isla por una
ola del mar.
   Ella me habló:
   --¡No temas! ¡No temas! Hombre: que no palidezca tu cara. Tú llegaste a mí. ¡Mira!: un dios ha permitido que tú vivas, quien te trajo hacia esta isla del ka. Nada existe que no
esté en su interior: está llena de todo lo bueno. ¡Mira! tú completarás mes tras mes hasta sumar cuatro meses en esta isla y un barco vendrá de Egipto con marineros
que tú conoces, te irás con ellos hacia el hogar y morirás en tu ciudad. ¡Qué alegre está quien cuenta lo que ha hecho cuando se supera lo malo!
   Yo te contaré algo semejante, lo que me ocurrió en esta isla:
   Yo estaba en la isla con mis hermanos, entre los cuales había niños. Nosotros éramos setenta y cinco serpientes de entre lo engendrado por mí, junto con mis hermanos, sin
mencionar a mi hija pequeña llegada a mí gracias a las oraciones. Entonces una estrella cayó y ellos ardieron; sucedió, ciertamente, que yo no estaba entre ellos. ¡Creí morir
por ellos! Los encontré como un montón de cadáveres. Si eres fuerte y controlas tu corazón, abrazarás a tus hijos, besarás a tu mujer y verás tu casa: es lo mejor que hay.
Llegarás a Egipto y estarás con tus hermanos.
   Yo, ciertamente, seguía estirado sobre mi vientre, y toqué con la frente el suelo en su presencia.
   Yo le hablé:
   --Explicaré de tu poder al soberano e informaré de tu grandeza. Haré que se traigan para ti láudano, hekenu, iudeneb y jesait, e incienso de los templos para satisfacer a
cada dios. Explicaré, ciertamente, lo sucedido de entre lo visto por mí, de tu poder. Se harán alabanzas a ti en la ciudad, en presencia del consejo de magistrados de Egipto.
Sacrificaré para ti bueyes por medio de un holocausto, habiendo sacrificado para ti aves. Haré que se te traigan para ti barcos cargados con todas las riquezas de Egipto,
como se hace a un dios que ama a la gente en una tierra lejana y que la gente no conoce.
   Se rió de mí, de lo que yo había dicho: le parecía una estupidez.
   Ella me habló:
   --Tú no tienes bastante mirra, aunque te conviertas en el señor del incienso. Verdaderamente yo soy el Señor de Punt y la mirra me pertenece. Aquel hekenu que tú dijiste
sería traído es abundante en esta isla. Entonces sucederá, ciertamente, que tú te alejarás de esta isla y no la volverás a ver, porque se transformará en agua.
   Aquel barco vino, como había predicho ella antes. Fui y subí a un árbol alto y reconocí a los que estaban en él. Fui a informarla, pero encontré que ya lo sabía.
   Me habló:
   --Vete en paz, vete en paz, hombre, a tu casa, verás a tus hijos. Haz que yo tenga un buen nombre en tu ciudad. ¡Mira!: estos, mis bienes, te pertenecen.
   Entonces me tendí sobre mi vientre, estando mis brazos extendidos en su presencia. Me dio un cargamento de mirra, hekenu, iudeneb, jesait, alcanfor, shaaseju, galena,
colas de jirafa, terrones de incienso, grandes cantidades de incienso, colmillos de marfil, perros de caza, macacos, babuinos y todas las riquezas valiosas. Lo cargué en el barco.
   Sucedió entonces, cuando yo estaba sobre mi vientre, para dar las gracias al dios.
   Me habló:
   --¡Mira! Llegarás a casa en dos meses, abrazarás a tus hijos, rejuvenecerás en tu hogar hasta tu entierro.
   Entonces bajé a la orilla, cerca del barco y llamé a la tripulación. Di alabanzas sobre la orilla para el señor de la isla y ellos hicieron lo mismo. Navegamos hacia el norte,
hacia la Residencia Real, y llegamos a casa en dos meses, todo como había dicho ella. Me presenté ante el soberano y le ofrecí los tributos que había traído de la isla.
Él dio gracias al dios, en presencia del consejo de magistrados de Egipto. Fui nombrado compañero y me dotó con esclavos."
  • Hay también otros textos narrativos en los que se usan recursos luego muy comunes en la literatura occidental, como el insertar historias dentro de un marco común narrativo, al estilo de Las mil y una noches o el Decamerón. Así ocurre en la Historia del rey Kheops y los magos. También hay otras narraciones donde el hilo conductor es la aventura, al modo de la novela bizantina, como ocurre en el Viaje del sacerdote Wen-Amón.

Textos didácticos

La literatura sapiencial o gnómica es característica de la Edad Antigua y de la Edad Media, y ya aparece en el Antiguo Egipto, h. 2500 a. de C., en los Preceptos de Ptah-hepet, que da consejos a los futuros funcionarios, o en la Sátira de los oficios, que ensalza en un tono más festivo la comodidad del trabajo del escriba frente a los peligros de otras profesiones.

Poesía lírica

Además de himnos religiosos, poemas funerarios o textos prácticos, también se cultivó en el Antiguo Egipto un tipo de poesía lírica cantada con acompañamiento de arpas y flautas, como el Canto del arpista, que recuerda que los placeres son caducos.

Bibliografía, webgrafía

Literaturas orientales

  • CALERO HERAS, José, "Tema 1. Literaturas orientales", en Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, pp. 9-19.
  • IBORRA, Enric, "Tema 1. Antigüedad (I): Literaturas orientales", en Literatura universal. Bachillerato. Alzira, Algar, 2016, pp. 7-32.

India

  • Salman Rushdie, PPoint de Mercedes Iscar. 1º Bachillerato B. Curso 2015-2016.
  • Indira Gandhi, PPoint de Soraya Fuentes. 1º de Bachillerato C. Curso 2017-2018.
  • Kenizé Mourad, PPoint de Ana Benaque 1º Bachillerato B. Curso 2015-2016.
  • Arundhati Roy, PPoint de Elena Gabás. 1º Bachillerato B. Curso 2015-2016.
  • Vicente Ferrer, PPoint de Madelín Panoluisa. 1º de Bachillerato C. Curso 2017-2018.

Turquía

  • Orhan Pamuk, PPoint de Nacho Jiménez. 1º Bachillerato B. Curso 2015-2016.

China

  • Taoísmo, datos sobre la vida y obra de Lao Tse, documento en la web del IES Avempace.
  • Mo Yan, Power Point de Sandra García. 1º Bachillerato D. Curso 2016-2017.

Japón

  • Haruki Murakami, PPoint de Laura Pacheco. 2º Bachillerato A. Curso 2015-2016.

Cultura árabe

  • El Corán, Power Point de Fátima Taktak. 2º Bachillerato A. Curso 2014-2015.
  • Fátima Mernissi, PPoint de Fátima Taktak. 2º Bachillerato A. Curso 2014-2015.

Pueblo judío

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (noviembre 2016): Letraherido
  • Revisiones, correcciones: