Don Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616) y el ''Quijote'' (1605 y 1615)

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Miguel de Cervantes (1547-1616)

Vida del ingenioso hidalgo don Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616)

Cervantes, "el manco de Lepanto", no solo fue un gran narrador: fue también un hombre excepcional. Soldado heroico, hombre de bien, pasó en vida mil y una penurias y calamidades, pero hoy día es reconocido en el mundo entero como uno de los más grandes escritores de la literatura universal y como el creador de la novela moderna.

Su vida se divide en dos partes bien diferenciadas: una época de juventud, llena de esperanzas en la gloria y la fama y una etapa de madurez, plagada de desilusiones y problemas.

Fue novelista, poeta y dramaturgo. Se cree que nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid, pero fue enterrado el 23 de abril y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte. Así coincide con la de William Shakespeare y por eso esa fecha se celebra el Día Internacional del Libro y la Lectura.

Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal.

Miguel de Cervantes fue el cuarto de los siete hijos de un modesto cirujano ("sangrador"), Rodrigo de Cervantes, el cual, al igual que su hijo, pasó muchos problemas y penurias a lo largo de su vida, llegando a tener que huir de acreedores por sus problemas económicos y abandonando los estudios por su sordera.

A los dieciocho años, Miguel viajó a Italia para unirse a la iglesia; allí entró al servicio de un cardenal. Pero poco después se alistó como soldado y participó en la batalla de Lepanto contra los turcos, en 1571, donde fue alcanzado por un arcabuz en el pecho y en la mano izquierda, perdiendo así la movilidad de ese brazo. De ahí le viene el sobrenombre de "Manco de Lepanto", aunque propiamente hablando no era tal. Cervantes siempre se mostró orgulloso de haber participado en aquella batalla: "la mayor ocasión que han visto los siglos", como él mismo la describió.

Continuó unos años como soldado y, en 1575, cuando regresaba a la península junto a su hermano, fueron apresados y llevados a Argel. Cinco años estuvo prisionero, hasta que en 1580 pudo ser liberado gracias al rescate que aportó su familia, por la mediación de los padres trinitarios que se dedicaban a tales menesteres. Durante su cautiverio, Cervantes intentó fugarse varias veces, pero nunca lo logró y fue castigado por sus intentos.

Cuando en 1580 volvió a la Península tras doce años de ausencia, intentó varios trabajos y solicitó un empleo en las Indias, que no le fue concedido. Fue una etapa dura para él, pero en esos años empezó a escribir.

En 1584 se casó y, entre 1587 y 1600, residió en Sevilla. La estancia en la capital andaluza es fundamental en la vida del escritor, pues tanto los viajes como la cárcel le permitieron conocer todo tipo de gentes que aparecerán como personajes en su obra, especialmente en la novela ejemplar Rinconete y Cortadillo. Cervantes se trasladó a Valladolid en 1604, en busca de mecenas, pues tenía dificultades económicas, como las había tenido su padre.

Cuando en 1605 publicó la primera parte del Quijote, alcanzó un gran éxito, lo que le permitió publicar en pocos años lo que había ido escribiendo. Sin embargo, a pesar del éxito de su novela, siempre vivió con dificultades, buscando la protección de algún mecenas entre los nobles.

Unos años después, aparece publicada una falsa continuación del Quijote, escrita bajo seudónimo por un tal Alonso Fernández de Avellaneda. Al parecer, pudo ser un discípulo y amigo de Lope de Vega de origen aragonés o un grupo de amigos de Lope, hostiles a Cervantes y admiradores del Fénix.

Cervantes se vio obligado a publicar una segunda parte auténtica de su novela, y aunque tuvo mucho éxito, no pudo disfrutarlo mucho porque al año de su publicación muere el escritor, en 1616 en Madrid, dedicando su última obra, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, una novela bizantina, al conde de Lemos, que fue su mecenas durante muchos años.

Cervantes, dramaturgo

El teatro era una de las aficiones de Cervantes, aunque sus obras no fueron muy apreciadas en su tiempo, pues el gran autor de aquella época era Lope de Vega.

Su teatro nace en un momento de cambio en la escena: se está produciendo una lucha entre el seguimiento de las reglas del teatro clásico y la adopción de la "nueva comedia" que defiende Lope de Vega. Frente al teatro clasicista, el éxito de público lo tenía la "nueva comedia" lopesca que mezclaba lo trágico y lo cómico, prefería los versos octosílabos a la métrica italiana y no respetaba la regla de las tres unidades.

De acuerdo con las normas clásicas, Cervantes crea Numancia, tragedia , y Los tratos de Argel, comedia. También se acerca a los nuevos procedimientos lopescos y escribe ocho comedias, entre las que sobresalen: Los baños de Argel, Pedro de Urdemalas y El rufián dichoso.

Sus rasgos son la profundidad psicológica de los personajes y la variedad de los temas, reflejo de las experiencias vitales del autor.

Entre sus entremeses, es preciso destacar: El retablo de las maravillas, La elección de los alcaldes de Daganzo o El viejo celoso.

Cervantes, novelista

Aunque Cervantes fue también poeta y dramaturgo, destacó sobre todo como narrador. Fue un excepcional prosista que cultivó todos los géneros novelescos que existían en su tiempo, tanto los realistas como los idealistas o fantásticos. Experimentó con todos los modelos narrativos (novela pastoril, novela bizantina, novela de caballerías) e incluso presumía, con razón, de haber introducido en España un género ciertamente novedoso traído de Italia: la novela corta. En todos innovó y en todo dejó huella de su maestría singular.

Las novelas pastoril y bizantina

La novela pastoril es un subgénero narrativo épico que se configuró en el Renacimiento. Y la novela bizantina es un género literario narrativo en prosa que se desarrolla en España durante los siglos XVI y XVII.

La primera novela pastoril de Cervantes fue La Galatea (1585). Se trata de una novela de carácter idealista dividida en 6 libros, en la que se ambienta en algún lugar a orillas del Tajo, hay una trama principal y varias secundarias. Esta obra describe a dos pastores enamorados de Galatea, pero ésta adora su independencia espiritual y no quiere amores, así que hará sufrir a los dos pastores.

Otra de las novelas de carácter idealista de Cervantes fue Los trabajos de Persiles y Sigismunda (1617). El propio Cervantes la consideró su mejor obra. Gira en torno al amor como es propio en las novelas pastoriles. Narra un conjunto de peripecias que incluye la separación de dos jóvenes que se enamoran y acaban encontrándose al final de la obra y casándose en Roma ante el Papa.

La novela corta: las Novelas ejemplares

Cervantes publicó en 1613 una colección de doce novelas al estilo de las que se escribían en Italia. Él las agrupó bajo el nombre de Novelas ejemplares, denominación que expresa su conexión con los exempla medievales, porque, como dice en el prólogo, "no hay ninguna de la que no se pueda sacar algún provecho". Mantiene en todas el ideal clásico del "enseñar deleitando" (docere delectando).

La Novelas ejemplares forman un conjunto variado de narraciones que suelen agruparse en dos series:

  • NOVELAS IDEALISTAS, relatos de lances de amor y fortuna. Aquí podemos clasificar títulos como:

- La española inglesa,

- El amante liberal,

- La señora Cornelia,

- La fuerza de la sangre,

- La ilustre fregona,

- La gitanilla.

  • NOVELAS REALISTAS, que incluyen, por una parte, cuadros satíricos de costumbres:

- El celoso extremeño, sobre el viejo celoso casado con una mujer joven y guapa.

- El casamiento engañoso, ambientada en Valladolid.

- Rinconete y Cortadillo, que es muy similar a la novela picaresca, pues cuenta la vida de dos pillos que llegan a Sevilla y entran en contacto con el mundo del hampa en el famoso "patio de Monopodio".

- El coloquio de los perros, sobre Cipión y Berganza, dos canes experimentados que hablan sobre las mil y una triquiñuelas que han visto hacer a sus amos humanos.

Y, por otra parte, incluyen también proverbios en forma de novela, como ocurre en:

- El licenciado Vidriera.

Las novelas de primer grupo constan de intriga complicada y siguen de cerca la técnica italiana del relato corto. Son de gran interés La ilustre fregona, con rasgos de humor y referencias a la realidad, y La gitanilla, que idealiza el mundo de los gitanos.

En cuanto a los cuadros satíricos de costumbres, reúnen lo más típico de Cervantes. Las más populares son: Rinconete y Cortadillo retrata el hampa sevillana y El coloquio de los perros satiriza tipos y clases sociales de la época.

Por último, El licenciado Vidriera enlaza una colección de refranes y proverbios mediante una sencilla trama que utiliza el recurso del loco-cuerdo capaz de decir verdades, un modelo que tendrá gran éxito posterior en El Quijote. La novela del loco Tomás Rodaja, llamado "licenciado Vidriera" porque, según él mismo decía, creíase hecho de vidrio, tan frágil que si fuese alcanzado por alguna piedra caería a tierra hecho pedazos, sirvió a Cervantes para indagar en el tema de la locura y preparar el camino para su gran creación: don Quijote.

El Quijote (1605-1615)

El Quijote es la obra más importante de Miguel de Cervantes y también, posiblemente, la más importante de la literatura española y una de las más relevantes de la literatura universal. La primera parte de la obra fue publicada en 1605 y la segunda parte, en 1615, apenas unos meses antes del fallecimiento del autor.

Aunque se suele decir que "Nunca segundas partes fueron buenas", el Quijote es una excepción a esta ley, pues la segunda parte es, incluso, mejor que la primera y su polifonía de veces, la sutileza de sus juegos narrativos han influido muchísimo en la narrativa posterior de muchísimos autores, españoles y extranjeros.

Génesis de la obra

La obra maestra de Cervantes es El Quijote, teniendo esta dos partes:

  • El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, publicada en el año 1605, parte que gozó de un gran éxito por parte del público.
  • Después, en el año 1615, se publicará la segunda parte, bajo el nombre de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha , como respuesta al Quijote apócrifo que poco antes se había publicado en Zaragoza bajo el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda.
Grabado cervantino: Don Quijote, Sancho y los molinos

El argumento de la obra se basa en la historia de un pobre señor que enloquece por leer muchas novelas de caballería y piensa que lo que sucede en esas novelas es verdad. Por lo tanto, decide salir al campo equipado con armas de caballero a "batirse en duelo", siempre dirigido por el amor de su dama. Debido a esto, le ocurrirán diversas aventuras, pero también don Quijote deberá enfrentarse a una sociedad injusta y a la incomprensión del prójimo.

El proceso de elaboración de la obra fue complicado, puesto que estuvo pensada como una novela corta similar a las Novelas ejemplares. Para el medievalista español Menéndez Pidal, el relato cervantino pudo formarse desde el Entremés de los romances, una obra anónima y popular en la cual Bartolo pierde la cabeza de tanto leer el Romancero.

El propio Cervantes había tratado en una de sus Novelas ejemplares, titulada El licenciado Vidriera, del tema de la locura: en aquel relato, el loco Tomás Rodaja cree que está hecho de vidrio y que una simple piedra lanzada contra él podría resquebrajarlo en mil pedazos; pero, al igual que don Quijote, fuera de su extraña locura, es capaz de decir cosas juiciosas y ver incluso más lejos y más sabiamente que los demás, lo que hace que quienes con él coinciden sientan una mezcla de piedad y admiración por el (anti-)héroe.

Cervantes insistió en que su objetivo en el Quijote era despertar el desprecio en las personas hacia las disparatadas historias de los libros de caballerías. Él pretendió -y consiguió- que dejaran de escribirse las locas historias de caballeros y damas. El Quijote fue el canto de cisne de un género literario llamado a desaparecer.

Originalidad de planteamiento

Esta obra tiene elementos en común con géneros narrativos anteriores:

  1. La obra recrea el tema de la locura, ya visto antes en el Entremés de los romances.
  2. El uso de motivos novelescos, usuales en la época (molinos de viento, barcos encantados...)
  3. El concepto de amor cortés, en su forma más pura: una amada que es un conjunto de perfecciones, el caballero se siente ligado a ella por una relación de vasallaje; a su vez, gracias a ese amor, el caballero consigue la fuerza necesaria para sus acciones.

Pero El Quijote, aun con esas coincidencias, también tiene diferencias con los géneros anteriores:

  1. El protagonista, en vez de ser un caballero andante vigoroso, noble y heroico, como solían ser los de las novelas de caballerías, es un personaje viejo, hidalgo y pobre.
  2. Las novelas de caballerías mostraban un mundo mítico y remoto (idealismo), pero Cervantes nos presenta una novela que nos muestra la realidad inmediata.
  3. En esta obra se relaciona la cualidad más apreciada de esa época, el heroísmo, con el más lamentable de los estados, la locura.
  4. Se usa la transformación de la realidad, mezclando lo real y lo ideal.

En definitiva, podemos decir que El Quijote es una obra totalmente original, que sigue la tradición, pero se separa totalmente de ella y consigue dar a todo el relato un aire totalmente innovador. El Quijote es la primera novela moderna de la literatura occidental.

Temas de El Quijote

El tema principal de El Quijote es una crítica o parodia contra las novelas de caballerías por su exceso de imaginación y su pobre calidad literaria, pero también trata otros temas.

  1. El hombre como un ser en continua evolución. Esto se puede ver en el propio Quijote evolucionando entre la cordura y la locura a lo largo de la historia.
  2. El hombre en conflicto entre la realidad y la ficción. Entre la realidad interna del personaje y la realidad exterior. Este contraste produce, en muchos pasajes, efectos cómicos. Lo que parece desprenderse de El Quijote es que el mundo del hombre, la vida humana es, ante todo, equívoco; que no hay certeza posible. El mundo es susceptible de varias interpretaciones.
  3. El amor, pero un amor ideal por parte de don Quijote. Él es un ser casto, con un amor puro frente al amor más real de otros personajes, que puede traducirse en: deseo, impotencia, frustración, fantasía, consumación...
  4. La literatura. En El Quijote se habla de poesía, libros de caballería, teatro... En ocasiones, Cervantes, en la segunda parte, aprovecha para criticar su primera parte o el Quijote de Avellaneda. En la novela, deja claro su desacuerdo con las ideas dramáticas de Lope de Vega. Hace también un expurgo de libros que son arrojados al fuego y otros que se salvan del escrutinio del cura y del barbero.
  5. La justicia. Don Quijote, como caballero andante, tiene que impartir la justicia, pero no una justicia basada en las leyes, sino en unos principios utópicos propios.
  6. El humor, surgido del contraste entre sueño y realidad, entre apariencia y esencia. El humor de El Quijote tiene un sentido profundo, filosófico y trágico, pues presenta al ser humano como un ser obligado a comportarse mezquinamente para sobrevivir en la sociedad. Si alguien intenta comportarse rectamente, como Don Quijote, es tomado por loco.
  7. El tema de las armas y las letras, y el debate sobre si son más prestigiosas las unas o las otras. Una polémica muy viva durante todo el Renacimiento.

Estructura de la novela

El Quijote se organiza en dos partes; ambas contienen una dedicatoria, un prólogo y sus correspondientes capítulos. Esta división no es simplemente estructural, sino que va más allá, debido a que las dos partes muestran características completamente distintas.

A pesar de sus diferencias, entre ambas partes existe cierto paralelismo, ya que en ellas ocurren una serie de aventuras y diversos hechos de carácter literario que muestra una simetría entre ellas. Estas diferencias afectan a los personajes protagonistas de la novela, ya que los comportamientos de estos varían de una parte a otra.

La obra se puede estructurar también teniendo en cuenta las tres salidas que realiza don Quijote. De esta manera, la estructura del relato sería así:

PRIMERA PARTE:

Tanto en elaboración como en planteamiento, esta primera parte es más espontánea en el sentido de que da la sensación de estar escrita sin un plan inicial, sin un contexto claro.

1) Primera salida (capítulos 1-6):

En ella, conocemos a Alonso Quijano (el protagonista de la obra), cómo es su visión distorsionada del mundo y cómo se enfrenta a él.

Aventuras:

  • Los arrieros en la venta.
  • Andrés y Juan Haldudo.
  • Los mercaderes.

2) Segunda salida (capítulos 7-52):

En ella, aparece Sancho, el fiel compañero de don Quijote, quien se muestra reacio a las locuras de su amo.

Aventuras:

  • Los molinos de viento.
  • El valiente vizcaíno.
  • Los yangüeses.
  • El bálsamo de Fierabrás.
  • Los rebaños.
  • El cuerpo muerto.
  • Los batanes.
  • El yelmo de Mambrino.
  • Los galeotes.
  • Los odres de vino.

SEGUNDA PARTE:

En cuanto a la estructura, a diferencia de la primera etapa, podemos ver que está más pensada y responde a un plan previamente trazado.

3) Tercera salida (capítulos 1-74):

En esta tercera salida de la segunda parte de la novela, conoceremos a don Quijote como un hombre que ve la realidad tal y como es, y son el resto de personas quienes se encargan de proporcionar distintas aventuras a nuestro protagonista.

En cuanto a Sancho, en esta segunda parte participa de modo más activo en las aventuras que se les presentan a él y a su amo.

Este proceso es e conoce como la quijotización de Sancho y la sanchificación de don Quijote. Es decir, el caballero idealista comienza a ser más realista, y el práctico Sancho se contagia del idealismo de su señor.

Aventuras:

  • Las cortes de la muerte.
  • El caballero del bosque.
  • El caballero del verde gabán.
  • Los leones.
  • La cueva de Montesinos.
  • El retablo de Maese Pedro.
  • El rebuzno.
  • El barco encantado.
  • Clavileño.
  • Sancho: Ínsula Barataria.
  • Los bandoleros catalanes.
  • Batalla naval contra los turcos.
  • El caballero de la blanca luna.
  • La piara de cerdos.

En esta tercera salida ocurre la muerte de Alonso Quijano, poniendo fin a la novela cervantina. Se dice que Cervantes quiso asegurarse de que nadie haría terceras partes falsas sin su permiso, haciendo morir a su personaje.

Los personajes

Los dos personajes centrales son:

Don Quijote.jpg
  • Don Quijote

También conocido como Alonso Quijano, Don Quijote es un modesto hidalgo de un pueblo manchego, que, loco debido a la lectura de libros de caballerías, decide convertirse en caballero andante. Su extraña figura resulta anacrónica para la sociedad; sin embargo, fuera de su locura muestra buen juicio y expone opiniones precisas sobre temas muy diversos, incluidos de los literarios. El rasgo esencial de su carácter es la pertinaz defensa de sus ideas, incluso las que se refieren al mundo de los caballeros andantes.

  • Sancho Panza

Sancho Panza es el escudero que en los libros de caballerías acompaña al caballero. Sus rasgos básicos están configurados en la tradición folclórica y literaria, pues en obras breves de teatro y en desfiles carnavalescos eran comunes el simple, el rústico, el bobo, el enano, el gracioso o el criado, y Sancho tiene mucho de todos ellos. Pero su elaboración es una compleja recreación, ya que en la obra encarna la sátira contra los libro de caballerías.

Característica de los dos protagonistas es la transferencia de rasgos de uno al otro, tanto que se puede hablar de la <<quijotización>> de Sancho o de la <<sanchificación>> de don Quijote.

Otros personajes importantes son:

Quijote y Dulcinea.jpg
  • Dulcinea del Toboso

Dulcinea del Toboso es un personaje inspirado por la campesina Aldonza Lorenzo, encarnación de la Belleza y la Virtud de la dama. Lo más curioso de este personaje es que no aparece en ningún momento “en persona” durante la novela, pero resulta uno de los más importantes por la cantidad de veces que se menciona y por las acciones que evoca su existencia. Don Quijote está enamorado de Dulcinea y parte en su busca, aunque ella no conoce sus intenciones. Al igual que el papel que toma Sancho Panza, el de Dulcinea también llega por propia decisión del hidalgo: este cree que un buen caballero siempre debe tener a una bella dama a quien poder narrar sus historias y hazañas. Así, sin quererlo y sin saberlo en realidad, Dulcinea se convierte en la dama más importante de la historia de Cervantes.

  • Rocinante

El famoso caballo de Don Quijote se llama Rocinante y está presente en la loca historia de su portador. En la propia novela se cuenta cómo don Quijote tardó varios días en elegir su nombre, hasta que al final se decidió por Rocinante:

   “después de muchos nombres que formó borró y quitó, añadió, deshizo y tornó a hacer en su memoria e imaginación, al fin le vino
a llamar Rocinante, nombre a su parecer alto, sonoro y significativo de lo que había sido cuando fue rocín, antes de lo que ahora
era, que era antes y primero de todos los rocines del mundo".

A pesar de que su presencia no deja ir más allá de ser la montura del protagonista, se ha convertido en uno de los caballos más famosos de la historia de la literatura, como Babieca (caballo del Cid) o Bucéfalo (montura de Alejandro Magno).

  • Maese Pedro

Maese Pedro es uno de los galeotes liberados por don Quijote de la Mancha que conocemos durante la novela. Su nombre real es Ginés de Pasamonte. Su historia es curiosa y divertida, pues una vez consigue ser liberado de su esclavitud, gesta su personal venganza robando el asno de Sancho Panza. En la segunda parte de la novela, Maese Pedro vuelve a aparecer, aunque esta vez portando su nuevo oficio: el de titiritero. Es uno de los muchos personajes secundarios de la novela.

  • El rucio

El rucio (=asno) es el burro en el cual va montado Sancho Panza al lado de su señor Don Quijote en sus aventuras. Forma parte del arquetipo universal del orondo escudero y el flaco caballero que ha pasado a la posteridad.

  • El resto de los personajes, hasta seiscientos cincuenta y nueve, se mueven entre lo real -ama, sobrina, labradores-, lo fingido y lo literario e histórico. Además, varios se ven influidos por rasgos de los protagonistas. Son ejemplo de ello la forma de actuar de los duques, contagiados por la locura de Don Quijote, o el disfraz de caballero andante que ha adoptar el bachiller Sansón Carrasco.

Intención y sentido del Quijote

El principal objetivo que tuvo Cervantes en El Quijote fue, sin duda, mostrar los disparates de las novelas de caballerías, haciendo una parodia de ellas. Durante los siglos XVII y XVIII, El Quijote fue leído e interpretado como una obra cómica cargada de ironía. No obstante, desde el Romanticismo, y gracias sobre todo a la crítica inglesa y alemana, la obra empezó a ser leída como una interpretación metafórica el alma y el ser de los españoles, y se empezó a resaltar en ella otras intenciones del protagonista:

* El amor hacia su dama, Dulcinea del Toboso, que en realidad es una campesina de nombre Aldonza Lorenzo.
* El ansia de libertad.
* La búsqueda de la justicia.

Durante la lectura de El Quijote, se pueden apreciar dos grandes diferencias en los personajes:

  • Idealismo

Don Quijote representa la figura del idealismo, ya que está siempre dispuesto a ayudar a los demás sin pedir nada a cambio y lucha siempre contra las injusticias.

  • Realismo

El representante del realismo sería Sancho Panza, debido a la postura que adopta ante su señor: cuando éste habla, por ejemplo, de los molinos diciendo que son gigantes, Sancho lo baja a la realidad.

Por otra parte, El Quijote es considerado un retrato de la sociedad de la época. Une así a su gran calidad artístico-literaria, un elevado valor documental e histórico. Además de parodiar las novelas de caballerías, Cervantes también nos ofrece una visión del declive político de España, a través de un hidalgo que quiere perfeccionar su vida triste y mediocre y que sueña con unas glorias y un mundo caballeresco que ya no existe.

Pero además El Quijote es también una obra de crítica literaria y de teoría literaria, ya que, a lo largo de la obra, sus personajes hablan de literatura y aportan valoraciones sobre autores, obras y géneros literarios del momento.

He aquí un fragmento de El Quijote:

   "Mire vuestra merced que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos
son las aspas, que, volteadas del viento, hacen andar la piedra del molino".

Lenguaje y técnicas estilísticas

El habla de El Quijote es un resumen de la variedad de registros que existían en el Renacimiento. Cervantes sigue, en principio, la norma clásica de "escribo como hablo" (Juan de Valdés), a la vez que parodia el estilo culto arcaizante de los libros de caballerías. Combina, pues, el estilo elevado (Don Quijote) con el habla cotidiana (Sancho Panza), los razonamientos eruditos (el caballero) con el uso de refranes y dichos del saber popular (el escudero).

En la obra abundan, junto a múltiples recursos literarios, rasgos propios del lenguaje oral: el empleo de deícticos, el apóstrofe, la dramatización del relato...

En cuanto al desarrollo narrativo, Cervantes parte del artificio del manuscrito encontrado, un truco que le permite el empleo de sucesivos narradores, una sucesión de varias perspectivas narrativas diferentes: a veces, habla Cide Hamete Benengeli, supuesto primer autor de la obra; o el propio Cervantes; o los personajes. La novela es una polifonía de voces narrativas.

Algunas de las técnicas novedosas que hacen de El Quijote la primera novela moderna son las siguientes:

A) El contrapunto o movimiento simultáneo de dos acciones que, sin tener relación, se desarrollan a la vez, en equilibrio.

B) El perspectivismo, con interferencia de puntos de vista de varios personajes que, sobre una misma realidad, ofrecen distintas impresiones.

C) La metanarración o metanovela, que muestra, dentro del relato de una historia, las dificultades que su elaboración ha planteado.

D) La intertextualidad que, mediante la comparación con otros textos literarios, facilita la parodia, la crítica literaria o el análisis de la obra dentro de la obra misma.

Influencias del Quijote

Miguel de Unamuno

El Quijote, de Cervantes, es punto de partida de lectores, creadores y críticos desde el siglo XVIII.

Antes de ese siglo, se entendía solo como una obra entretenida, pero sin mayor trascendencia. Fueron principalmente los autores extranjeros -alemanes e ingleses, sobre todo- los que se dieron cuenta de la trascendencia de la creación cervantina.

En el siglo XIX, el Romanticismo alemán descubre un Quijote soñador, que representa la lucha del espíritu humano aspirando a lo infinito. Varias novelas realistas europeas muestran su influencia, por ejemplo: Crimen y castigo (1866), El idiota (1872) y Los hermanos Karamazov (1880), del ruso Fiodor Dostoievsky.

En el siglo XX, Miguel de Unamuno, en Vida de don Quijote y Sancho, dice que el personaje cervantino es el símbolo del espíritu español y del anhelo de inmortalidad. Su influencia se nota en la narrativa (por ejemplo, en Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín Santos o Juegos de la edad tardía, de Luis Landero) y en la cinematografía, la música o los grabados de Gustavo Doré o Salvador Dalí, entre otros muchos.

   "El silencio es una de las posibilidades del habla" (Tiempo de silencio, 1962, de Luis Martín Santos)

Uno de los personajes de la obra, el bachiller Sansón Carrasco, habló del éxito de la obra, diciendo que:

   "...los niños la manosean, los mozos la leen, los hombres la entienden y los viejos la celebran".

El Quijote apócrifo: Alonso Fernández de Avellaneda

El Quijote apócrifo fue culminado hacia 1610 por un tal Alonso Fernández de Avellaneda, un seudónimo utilizado por un escritor cuya identidad, a día de hoy, sigue siendo un misterio.

En la segunda parte del Quijote, Cervantes trata de vengarse de Avellaneda por haber plagiado su obra. Cervantes ridiculizó a su enemigo en más de una ocasión, utilizando los llamados sinónimos voluntarios, como ocurre con el galeote llamado Ginés de Pasamonte, pintado por Cervantes como un ladrón, un cobarde y un embustero.

También Avellaneda dejó varios indicios en su obra sobre su verdadera identidad, la cual se cree que fue la de Jerónimo de Pasamonte, personaje al que cita en la dedicatoria y en el propio relato. Entre ellos, cabe resaltar el elogio que hace de la Cofradía del Rosario Bendito de Calatayud, de la que él mismo habría sido uno de los ciento cincuenta miembros. En su libro, un canónigo dice:

   "...en confirmación del santo uso y devoción del rosario, protesto ser toda mi
vida muy devoto de la santa cofradía; y en llegando a Calatayuz, tengo sin duda de
asentarme en ella y procurar ser admitido en el número de los ciento cincuenta
que se encargan de servirla y administrarla." 

De Jerónimo de Pasamonte, se sabe lo siguiente:

Era natural de Calatayud y, aunque quiso ser monje, a los dieciocho años partió a Italia con el ejército imperial, participando en Lepanto, Navarino y la batalla de Túnez. Fue hecho prisionero y convertido en esclavo, galeote primero y, luego, obrero en la mezquita. Intentó escapar y sufrió graves castigos a causa de su osadía. Finalmente, consiguió comprar su libertad y huyo a Nápoles, intentando ordenarse como sacerdote. Regresó a Zaragoza para hacerse cargo de su herencia, y allí encontró que había sido desheredado. Viajó a Madrid para intentar conseguir una compensación por sus penurias militares, pero nadie lo ayudó y volvió a Nápoles como soldado imperial.

Lo último que se sabe de él es que estuvo en el Monasterio de Piedra, ya que firma un documento como fray Jerónimo: Vida y trabajo de Jerónimo de Pasamonte, su autobiografía, escrita desde 1593 hasta 1603. En la primera parte de aquella, narra sus penurias en la cárcel turca, sus intentos fallidos de fuga y su liberación. En la segunda parte, habla de sus intentos de conseguir algún favor en la corte madrileña por su contribución al ejército.

Sea o no Jerónimo de Pasamonte quien se encuentra detrás del seudónimo Alonso Fernández de Avellaneda, lo cierto es que Cervantes quiso asegurarse de que nadie volvería a apropiarse de su personaje y por eso lo hace morir al final de la segunda parte de El Quijote. El manco de Lepanto criticó en su obra a su rival Avellaneda, por haber inventado historias disparatadas y también por haber cambiado el carácter de sus personajes, pues ni Sancho era un borracho ni don Quijote dejó nunca de estar enamorado de Dulcinea. Como novedad, la propia obra apócrifa aparece en El Quijote verdadero para ser criticada por los personajes. Es decir, Cervantes crea una alusión metaliteraria: usa la literatura para hablar de la propia literatura, como si de un crítico de arte se tratara. Dice que Avellaneda debía de haber sido algún escritor aragonés y, como venganza, hace que Don Quijote, que tenía pensado presentarse en la ciudad de Zaragoza, famosa entre otras muchas cosas por las justas poéticas que se celebraban para conmemorar el día de San Jorge, patrón de Aragón, el 23 de abril, decida finalmente irse a otra ciudad española famosa, Barcelona, donde finalmente será vencido y obligado a volver a su aldea manchega.

Cervantes y el 23 de abril (Día del Libro y de San Jorge)

  • LA LEYENDA DE SAN JORGE

En Capadocia (la región cambia en cada versión), había un dragón que atacaba al reino. Muertos de miedo, los habitantes decidieron entregarle cada día dos corderos al dragón para satisfacer su hambre y que no atacase la villa. Pero cuando los animales empezaron a escasear, tuvieron que enviar a una persona escogida por sorteo y a un cordero. La familia que sufría la pérdida de uno de sus miembros devorado por el dragón recibía alguna compensación económica, aunque siempre insuficientes para compensar la pérdida.

A partir de ahí, hay dos versiones de la leyenda: por un lado, que el pueblo se cansó de que ningún miembro de la familia real fuera enviado al dragón y que exigió, por lo tanto, que la princesa Cleolinda debía ser la siguiente en ser devorada. La otra versión relata que un día la princesa Cleolinda fue la escogida por sorteo para acompañar al cordero. Sea como fuera, en la cueva del dragón, la princesa se encontró al caballero Jorge, quién mató al dragón clavándole su espada y la salvó. De la sangre que brotó del cuerpo sin vida del monstruo, nació una rosa roja que el caballero ofreció a la princesa. De ahí que el 23 de abril, día de San Jordi en Cataluña, al comprar un libro te lleves también una rosa roja.

San Jorge es el patrón de Inglaterra (saint George), Alemania, Portugal y Grecia. Y también en España lo es de Aragón (san Chorche) y Cataluña (san Jordi).

  • SAN JORGE Y ARAGÓN

San Jorge, San Chorche en aragonés, es el patrón de la comunidad de Aragón, cuya festividad se celebra el 23 de abril como Día de Aragón. Cuenta la leyenda que, siendo rey de Aragón Pedro I y siguiendo los deseos de su padre, el emérito Sancho I de Aragón, de conquistar Huesca, Pedro I inició la conquista de la ciudad en el año 1096, por entonces en poder del monarca de la Taifa de Zaragoza. La lucha fue muy dura y las milicias cristianas se encomendaron a Dios para salir victoriosos de aquella horrible batalla. Entonces, Nuestro Señor envió a San Jorge, quien descendió del cielo a caballo, portando una cruz granate. Los milicianos, al ver la señal divina, regresaron al campo de batalla con más energía que nunca. Y así los musulmanes fueron derrotados y Pedro I entró en Huesca, tras ganar la importante batalla de Alcoraz.

Para celebrar la victoria, se utilizó la cruz de San Jorge en las insignias heráldicas de Huesca y de todo Aragón, haciendo honor al santo que les había salvado. Todavía hoy se puede ver la cruz de San Jorge en el escudo de Aragón. Además, el equipo de fútbol de la ciudad, la Sociedad Deportiva Huesca, tiene como primera equipación la camiseta azul granate. Y el campo de fútbol de la ciudad se llama El Alcoraz, en recuerdo de la gran victoria cristiana de la Edad Media.

  • 23 DE ABRIL, EL DÍA DE SAN JORGE Y DÍA INTERNACIONAL DEL LIBRO

El día 23 de abril se celebra en todo el mundo, el Día internacional del libro. El origen del Día del libro se remonta a 1926.

El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega. También en un 23 de abril nacieron –o murieron– otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo.

Bibliografía, webgrafía

  • Alonso, Santos y otros: Lengua castellana y literatura. 1º Bachillerato. Barcelona, Casals, 2016, tema 10 "El Renacimiento: la poesía", pp. 201-225.

Otras preguntas de la Wikimpace relacionadas con el tema

Trabajos de los alumnos

Siglo XVI - Europa

Siglo XVI - España

  • Carlos I (1500-1558). Trabajo de Aarón Fernández y Jorge Otín. 1º Bachillerato A. Curso 2016-2017.

Lírica culta

Lírica religiosa

Narrativa

Teatro

Prosa

Escritores aragoneses del Renacimiento

Miguel de Cervantes Saavedra y el Quijote

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (enero 2019): Lady Baldeón, Sheila Anubla, Cristina Chueca, Javier Sopena, Alba Gascón, May Ann de la Reina, Sofía Gutiérrez, Silvia Lacasia, Iván Gómez, Jorge López.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.