Guerras Médicas

De Wikimpace
Saltar a: navegación, buscar
Jerjes. Foto: Sebastià Giralt. Licencia CC (By-Nc-Sa).

Las Guerras Médicas (de medos, sinónimo de persas) (490-479) son el acontecimiento político que da comienzo a la época clásica griega. Su importancia reside en que, por primera vez, las ciudades griegas (que eran independientes y, a menudo, luchaban entre sí) se unen con un objetivo común: resistir la invasión persa. La principal fuente de información es el historiador Heródoto.

Ver mapa.

Causa

En el siglo VI a.C. el imperio persa se ha extendido por Oriente Medio y Próximo, y domina las ciudades griegas de Asia Menor. El año 499 a.C. las ciudades de Jonia, con Mileto a la cabeza, se rebelan contra los persas y Atenas y Eretria les prestan ayuda. Los persas aplastan la sublevación de Jonia, destruyen Mileto y prometen vengarse de Atenas. Cuenta Heródoto (Historias 5.105) que todos los días, durante la comida, un sirviente susurraba tres veces al oído del rey persa Dario I: "Señor, acordaos de los atenienses".

Primera Guerra Médica

En el año 490 a.C se produce la Primera Guerra Médica. Un ejército persa se dirige por mar contra Eretria y Atenas, y desembarca en la llanura de Maratón, un pueblo de la costa oeste del Ática. Contra todo pronóstico los atenienses vencen a las tropas persas que habían desembarcado, gracias a que los empujan hacia un terreno pantanoso en el que no pueden defenderse. Murieron unos 6.000 persas, por sólo 192 atenienses. Ver animaciones 1 y 2 del desarrollo de la batalla.

La mayor parte del ejército persa volvió a los barcos con idea de dirigrise por mar a Atenas, pero los atenienses regresaron y fortificaron Atenas y el Pireo, ante lo cual los persas se retiraron. En Maratón se levantó una tumba colectiva para los atenienses caídos en combate que aún sigue en pie. Esta victoria siempre fue recordada por los atenienses con el mayor orgullo. La ayuda de Esparta llegó con tres días de retraso.

Segunda Guerra Médica

Antes de esta guerra se descubrió una nueva veta de plata en las minas atenienses de Laurión. Con las ganancias Temístocles, el líder de Atenas, ordenó la construcción de 200 trirremes para resistir futuros ataques de los persas.

El año 480 comienza la Segunda Guerra Médica. El nuevo rey persa, Jerjes, exige sumisión a todas las ciudades griegas, pero Esparta y Atenas se niegan a someterse. Entonces pone en marcha un ejército de medio millón de hombres que, por tierra y por mar simultáneamente, bordean el Egeo en dirección a Grecia.

Termópilas

En las Termópilas, un paso de entrada a la Grecia central, los griegos detuvieron durante unos días al ejército persa que avanzaba por tierra. 300 espartanos se sacrificaron para dar tiempo a sus compañeros a retirarse al Peloponeso, tras el istmo de Corinto, y siempre fueron recordados como héroes. En su honor se grabó en ese lugar una inscripción (Heródoto VII 228) que reza:

ὦ ξεῖν’, ἀγγέλλειν Λακεδαιμονίοις ὅτι τῇδε
κείμεθα, τοῖς κείνων ῥήμασι πειθόμενοι.
«Extranjero, informa a los lacedemonios que aquí
yacemos obedeciendo a sus preceptos».

Al quedar expuestos al avance del ejército persa, los atenienses abandonaron Atenas y se refugiaron en Salamina y el Peloponeso. Los persas ocuparon y destruyeron Atenas.

Salamina

La flota persa, que apenas había entrado en combate, se dirigió a los estrechos de la isla de Salamina, donde se había refugiado la flota griega liderada por los atenienses. Temístocles, el almirante ateniense, ideó una estratagema. La flota persa atacó a la flota griega que cerraba el estrecho, y ésta simuló darse a la fuga. Cuando los barcos persas habían entrado en el estrecho, los barcos griegos dieron la vuelta y les atacaron desde ambos flancos. Se produjo un caos en el que los barcos persas apenas podían maniobrar y como resultado de ello los griegos resultaron vencedores. El propio rey Jerjes contempló el desastre desde una colina cercana (argumento de Los persas de Esquilo).

Tras esta batalla el rey persa se retiró, pero dejó gran parte de su ejército al mando del general Mardonio con el encargo de acabar de someter a los griegos.

Platea

Al año siguiente, 479 a.C., se enfrentaron en la llanura de Platea el ejército persa de Mardonio contra el ejército griego mandado por el rey espartano Pausanias. La batalla duró varios días y tuvo un resultado incierto, pero tras ella los persas se retiraron. Al mismo tiempo la flota persa fue derrotada en la batalla de Micala, en la costa de Jonia.

El tratado de paz firmado más adelante estipulaba que los persas desistirían de atacar Grecia, incluyendo las ciudades de Jonia, y de navegar por el mar Egeo, aunque a siguieron participando en la política griega apoyando a los atenienses o los espartanos en sus enfrentamientos.

Consecuencias

La principal consecuencia de estas guerras consistió en el ascenso del prestigio y el poder de Atenas, gracias sobre todo a su superioridad en el combate naval, en detrimento de su rival Esparta, hasta entonces líder indiscutible de los griegos. En los años posteriores Atenas fundó la Liga de Delos, mediante la que sometió a gran parte de las ciudades ribereñas e islas del Mar Egeo. Esta rivalidad acabó conduciendo a la Guerra del Peloponeso.