La novela anterior a la guerra civil: el Novecentismo. Gabriel Miró. Ramón Pérez de Ayala

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El Novecentismo

Se denomina Novecentismo al movimiento estético español que apareció a principios del siglo XX, dedicado especialmente al ámbito artístico y literario, y que se extendió más adelante a otros ámbitos de la cultura.

Estaba constituido por un grupo de escritores que irrumpen en el panorama literario alrededor del año 1914, y por ello también son conocidos como Generación de 1914 (eslabón entre el Modernismo y las vanguardias).

Todos muestran una actitud minoritaria e intelectual y una preocupación por el regeneracionismo en España, heredado de la generación anterior, la del 98. Su lenguaje se caracteriza por una búsqueda de la pulcritud y una máxima depuración expresiva.

Integran esta generación prestigiosos ensayistas (José Ortega y Gasset, Manuel Azaña, Ramón Menéndez Pidal…), novelistas (Gabriel Miró, Ramón Pérez de Ayala) y el poeta Juan Ramón Jiménez, a raíz de la composición Diario de un poeta recién casado (1916).

José Ortega y Gasset cobró gran importancia en la constitución y consolidación del grupo, porque fue considerado el guía intelectual de la Generación.

El Novecentismo está vinculado a la Institución Libre de Enseñanza y sus miembros son herederos del espíritu reformista del regeneracionismo y de los hombres del 98. Tienen en común una serie de rasgos:

  • Sólida formación universitaria. Desarrollaron una intensa labor académica e investigadora y son especialistas en Filosofía (Ortega y Gasset), Historia (Américo Castro), Medicina (Ramón y Cajal) y Lingüística (Menéndez Pidal), entre otras disciplinas del saber.
  • Espíritu científico. Abordan el tema de España desde el rigor y la racionalidad.
  • Optimismo en el porvenir de España.
  • Vocación europeísta. El regeneracionismo del país se concreta en un ideal de progreso científico identificado con Europa. Imitan el modelo alemán, francés o inglés para superar el atraso cultural de España.
  • Talante liberal y elitista. Consideran que su deber cívico es la formación de minorías selectas capaces de regir los destinos de la nación.

La prosa poética de Gabriel Miró (1879-1930)

Gabriel Miró

Dentro de la novela, en el Novecentismo destacamos los nombres de Gabriel Miró y de Ramón Pérez de Ayala.

Gabriel Miró Ferrer nació en Alicante, en el mes de julio de 1879, y falleció en Madrid, en mayo de 1930.

Su delicado estado de salud movió a sus padres a trasladarlo al Instituto de Alicante, y después marchó con su familia a Ciudad Real, donde terminó el bachillerato. En el año 1895 empezó a estudiar Derecho en la Universidad de Valencia y en la Universidad de Granada, donde se licenció en 1900. Suspendió dos veces las oposiciones de la Judicatura y fue así como ocupó cargos modestos en el Ayuntamiento de Alicante y en su Diputación provincial.

Se casó en 1901 con Clemencia Maignon, con quien tuvo dos hijas.

Colaboró en muchos diarios y revistas españolas y americanas, entre ellas El Heraldo, ABC, El Sol de Madrid, y La Nación de Buenos Aires.

Vivió una temporada en Barcelona colaborando con la prensa de esta ciudad: Diario de Barcelona, La Vanguardia y La Publicidad.

Finalmente se trasladó a Madrid donde pasó los últimos años de su vida. Allí fue propuesto para ocupar un puesto en la Real Academia Española pero no fue elegido.

La infancia y juventud de Gabriel Miró se desarrollaron en un ambiente católico y tradicionalista, lo que hizo que adquiriese un carácter introvertido y melancólico. Era un cristiano esencial y puro de sentimientos, pero su experiencia formativa con los jesuitas lo convirtió en anticlerical.

Es el más fiel continuador del Modernismo en la acumulación de sensaciones y la idealización del paisaje.

Sus novelas tienen el objetivo de convertir lo que se percibe en el arte de la palabra.

Su etapa de madurez comienza con su obra Las cerezas del cementerio (1910), que trata los temas de la enfermedad, la muerte y el erotismo.

En 1915, publicó El abuelo del rey, obra en la que medita sobre el paso del tiempo.

Con El libro de Sigüenza (1917), comienza las obras de carácter autobiográfico.

Dos obras de gran importancia que Miró escribió en sus últimos años de vida fueron Nuestro padre San Daniel(1921) y El obispo leproso(1926).

Ambas forman una unidad, se desarrollan en la misma ciudad levantina y en el último tercio del siglo XIX. La ciudad aparece como un mundo lleno de misticismo y en esta los personajes se debaten entre la represión social o los instintos.

Fue un hombre sencillo y humilde, con una gran sensibilidad reflejada perfectamente en sus obras, de carácter lento, lírico y descriptivo; en su estilo, muy elaborado, se encuentran abundantes palabras castizas, arcaísmos y sinestesias, además del uso de imágenes sensoriales.

Escribe obras más atentas a la expresión de sensaciones y sentimientos que a contar sucesos.

Predomina el uso de la elipsis (supresión de palabras) y la estructuración del relato en escenas dispersas que quedan unidas por la reflexión.

La temporalidad es el tema estrella del poeta alicantino, quien incorpora el pasado a un presente continuado gracias a los recuerdos y las sensaciones.

Las novelas intelectuales de Ramón Pérez de Ayala (1880-1962)

Ramón Pérez de Ayala

Ramón Pérez de Ayala y Fernández del Portal nació en la ciudad asturiana de Oviedo, en agosto de 1880, y falleció en Madrid, en el año 1962.

Fue un escritor y periodista español.

Perdió a su madre cuando era todavía muy pequeño y eso le llevó a reflejar en su obra el sentimiento de soledad y carencias afectivas.

Estuvo interno en varios colegios de la compañía de Jesús, entre ellos el de Gijón.

El anticlericalismo que le inspiró la educación jesuítica está plasmado en su novela autobiográfica A.M.D.G (lema Ad maiorem Dei gloriam, propio de la Compañía de Jesús).

Estudió derecho en Oviedo bajo la protección de Leopoldo Alas, «Clarín». Allí entró en contacto con algunos pensadores del krausismo. Es durante esta época cuando se deja melenas y viste con chaleco y monóculo convirtiéndose en un dandi y exhibiendo una personalidad liberal y bohemia, acorde con la época y sus creencias.

Combina el simbolismo modernista con la actitud intelectual novecentista.

A partir de 1904, empieza a colaborar en El Imparcial y ABC, y marcha a Londres en 1907.

En 1927, obtiene el premio Nacional de Literatura.

En 1928, es elegido miembro de la Real Academia Española.

En 1931, con José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, firma el manifiesto «Al servicio de la República», manifiesto antimonárquico que tuvo gran influencia sobre la opinión pública y fueron denominados como «padres espirituales de la República».

Al comenzar la Guerra Civil, se exilió a Francia.

Vivió sucesivamente en París y en Biarritz y, más tarde, en Buenos Aires.

Algunos problemas familiares y sociales durante sus últimos años de vida le causaron una profunda depresión y decidió volver a España, a Madrid, en 1954.

Cultivó todos los géneros, siendo el teatro aquel en el que no destacó.

  • En la lírica, se observa su inspiración simbolista y modernista. Es poesía llena de emoción humana, además de conceptual e ideológica. Escribió tres libros de poemas, La paz del sendero (1904), que alude a la tierra, El sendero innumerable (1915) cuyo título alude al mar y El sendero andante (1920), relacionado con el río.
  • Destacó también en el ensayo. Cultivó sobre todo la crítica teatral y literaria.
  • En cuanto a su producción narrativa, los críticos suelen distinguir dos etapas en su actividad novelística.

- Época juvenil: aparece como un escritor realista, con una visión pesimista de la vida que se deja ver a través de la ironía. Pertenecen a esta etapa una serie de novelas en parte autobiográficas, como Tinieblas en las cumbres (1907), Troteras y danzaderas (1913), descripción de la vida bohemia de Madrid. En estas novelas, se realizan algunos experimentos narrativos, como la alternancia de puntos de vista en contrapunto.

- De transición entre las dos etapas, pueden considerarse las novelas cortas como La caída de los limones y El ombligo del mundo, donde se encuentra una visión muy negra e impactante de la brutalidad y violencia caciquista de la vida rural.

- Su segunda etapa empieza con Belarmino y Apolonio (1921), donde deja a un lado el realismo centrándose en el simbolismo caricaturesco y cuyo lenguaje se recarga con componentes ideológicos característicos del ensayo.

Tigre Juan (1926) es considerada como la mejor novela de Pérez de Ayala. Refleja la evolución de un hombre muy machista hacia una comprensión más humana.

La segunda parte de esta novela, El curandero de su honra, constituye un examen psicológico del machismo, que sitúa a Pérez de Ayala en la cima de la narrativa psicológica en castellano.

El estilo de Ramón Pérez de Ayala se caracteriza por la ironía y el uso de un lenguaje muy refinado.

Abundan las alusiones, las citas encubiertas y la intertextualidad. Aparecen muchos cultismos y ocasionalmente utiliza las técnicas del esperpento. El perspectivismo y el contrapunto son técnicas también usadas por Ayala, mediante las que llega hasta a dividir la página en dos columnas para contrastar puntos de vista.

Otros novelistas del Novecentismo: Benjamín Jarnés, Wenceslao Fernández Flórez, Ramón Gómez de la Serna...

Benjamín Jarnés Millán
  • Benjamín Jarnés Millán (1888-1949) nació en Codo, provincia de Zaragoza, en el año 1888, y falleció en Madrid, en agosto de 1949.

Fue novelista, narrador de cuentos y relatos breves, ensayista, biógrafo, crítico literario y traductor español perteneciente por edad a la generación del Novecentismo, aunque por afinidad estética, a la Generación del 27.

Su biblioteca y archivo personal se encuentra actualmente en la Residencia de Estudiantes.

Jarnés se caracteriza por el empleo de la realidad desde la inteligencia y la sensibilidad. Son frecuentes los elementos autobiográficos en sus obras, como en Lo rojo y lo azul (1932), cuyo protagonista, Julio Aznar, había sido personaje principal en otra novela suya.

Su obra destaca por la libertad de su composición, en la que convive lo narrativo, lo lírico y lo ensayístico. Por otro lado, su formación humanística, la defensa de la modernidad y la exaltación de los valores de la libertad, la tolerancia y el humor son otras de sus notas más relevantes. En sus novelas se pueden observar las más destacadas características del <<arte nuevo>> diagnosticado por Ortega y Gasset:

-divertidas ironías,

-metáforas brillantes,

-fino erotismo,

-experimentación,

-profundo lirismo…

Wenceslao Fernández Flórez
  • Wenceslao Fernández Flórez (1885-1964) nació en La Coruña, en febrero del año 1885, y falleció en abril de 1964, en Madrid.

Fue un autor que escribió gran cantidad de obras. Publicó alrededor de cuarenta novelas y libros de humor, caracterizados por el humor irónico, rozando en ocasiones lo fantástico.

Tuvo gran influencia en un conocido autor posterior, Gabriel García Márquez.

Muchas de sus novelas y relatos poseen contenidos simbólicos. No se muestra innovador en cuanto a las formas y estructuras novelísticas, sino que sigue los modos de la narrativa tradicional.

Ramón Gómez de la Serna
  • Ramón Gómez de la Serna (1888-1963) nació en Madrid en el año 1888 y falleció en enero de 1963, en Buenos Aires.

Fue un escritor y periodista vanguardista español. Es el maestro impulsor de las vanguardias y de la Generación del 27. Su espíritu vanguardista se caracteriza por un rechazo del subjetivismo y la renuncia a reproducir fielmente la realidad. Para él, la única manera de captar el mundo absurdo en el que le había tocado vivir, es gracias a la incoherencia y la fragmentación.

Gómez de la Serna se centra en los objetos desentendiéndose de las impurezas de lo sentimental y lo humano. Divulga los manifiestos del vanguardismo en su revista Prometeo (1908-1912) para inculcar a las nuevas generaciones la necesidad de cambio en las creaciones artísticas.

Como resultado, surgen las greguerías, género con el que, mediante un mecanismo lingüístico de gran condensación expresiva, mezclando la metáfora con el humor, se consigue aprehender la realidad. La greguería será la base de su novela vanguardista, donde jugará con las estructuras y las sintaxis, la realidad y la fantasía, las incoherencias… En cuanto a sus novelas, destacamos obras como El doctor inverosímil (1914), La mujer de ámbar (1927) y su obra maestra El hombre perdido (1946).

Bibliografía y webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (marzo 2018): María Pellicer y Leyre Peláez.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.