La poesía francesa: Pierre Ronsard (1524-1584) y los poetas de la ''Pléiade''

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Los poetas de La Pléyade en Francia

A partir de 1547, en Francia, aparecen una serie de jóvenes admiradores de la cultura greco-latina que se dicen humanistas, estudian latín y quieren dignificar la lengua francesa introduciendo en ella cultismos y neologismos. Entre estos jóvenes destacaron Pierre Ronsard y Joachim du Bellay, pero hay más como Antoine de Baïf, Rémy Belleau, Étienne Jodelle, Pontus de Tyard, Jean Dorat... El grupo negaba la poesía como ejercicio de ingenio: la misión del poeta era servir a la belleza y hacer que la genialidad francesa se manifiestase. Defendían a la vez la imitación de los autores grecolatinos y el valor cultural de la lengua francesa. Propugnan el alejandrino y el soneto como formas poéticas mayores. Al principio, adoptaron el nombre de La brigada, pero más adelante se transformaron en La Pléyade, nombre tomado de las constelaciones, pues querían ser brillantes como las estrellas.

La influencia de la Pléiade en Francia ha sido inmensa. La editorial Gallimard ha llamado así a su colección de literatura universal, una de las más importantes del mundo, en honor a estos poetas que, con el apoyo del rey Francisco I, dieron un gran impulso a la lengua francesa que, anteriormente, se consideraba un dialecto más entre otros derivados del latín en suelo galo, como el gascón o el bretón.

Copiamos la definición de "pléyade" del Diccionario de la RAE:

(Del lat. Pleĭas, -ădis, 'constelación de las Pléyades', y este del gr. Πλειάς, -άδος Pleiás, -ádos.)
1. f. Grupo de personas famosas, especialmente en las letras, que viven en la misma época.

Pierre Ronsard (1524-1584)

Pierre Ronsard

Nació en La Possoniere, en 1524, y murió en Saint Come-les-Tours, en 1567. Se le conoció como 《el príncipe de los poetas y poeta de los Príncipes》 de Francia. Fue un notable humanista y poeta del siglo XVI, conoció y apreció profundamente la poesía de Píndaro, que influyó en su obra, así como la tradición petrarquista. Estas influencias no evitan que Ronsard posea un estilo personal que lo convierte en el poeta más destacado de la Pléyade.

Fue uno de los primeros en ensanchar las posibilidades expresivas de la lengua francesa, adoptando los modelos clásicos. Era un erudito y estudioso, influido por Anacreonte, Petrarca y tantos otros, dando a su erudición un tono de naturalidad y sencillez aparente, una trabajada sensación de espontaneidad. De los seis hijos del matrimonio Ronsard, Pierre fue el menor, se formó a lo largo de sus primeros años en su propia casa y tuvo como preceptor a su tío paterno, el clérigo Jean de Ronsard. Al morir su tío, el joven Pierre hereda su biblioteca.

Unas fiebres le dejarían medio sordo y tuvo que abandonar la carrera de las armas y la diplomacia.

Estudió griego y humanidades en el College de Coqueret, en París, y allí formó con Baif y Joachim du Bellay la "Brigade", que luego desembocaria en el célebre grupo de "La Pléaide". Se convirtió en el primer poeta de Francia y fue protegido por el rey Carlos IX", en cuya corte vivía.

Ronsard trató gran variedad de asuntos, desde la épica de la Franciada, hasta los asuntos filosóficos de sus Himnos, pasando por el amor petrarquista dedicado a diferentes mujeres. Una de ellas -Helena de Surgere- le inspira su última obra maestra: los sonetos para Helena, ejemplo ya de superación de los tópicos de la época, como puede apreciarse en este poema;

   Cuando seas muy vieja, a la luz de una vela
y al amor de la lumbre, devanando e hilando,
cantarás estos versos y dirás deslumbrada:
Me los hizo Ronsard cuando yo era más bella.
   No habrá entonces sirvienta que por tus palabras,
aunque ya doblegada por el peso del sueño,
cuando suene mi nombre, la cabeza no yerga
y bendiga tu nombre, inmortal por la gloria.
   Yo seré bajo tierra descarnado fantasma
y a la sombra de mirtos tendrá ya mi esposo; 
para entonces serás una vieja encorvada 
   añorando mi amor, tus desdenes llorando.
Vive ahora, no aguardes a que llegue el mañana,
coge hoy mismo las rosas que te ofrece la vida.
   Pierre de Ronsard, Sonetos para Helena, trad. Carlos Pujol, Barcelona, Planeta, 1987.

Entre sus demás obras destacamos las Odas (1550); Les amours (1552); los Hymnes (1555), políticos y religiosos; Discours de misères de ce temps (1563), escrito en mitad de la guerra civil que asolaba Francia; Franciade (1572, incompleto, sólo cuatro cantos); Sonnets pour Helene (1578).

Joachim du Bellay (1522-1560)

Nació en Maine-et-Loire, (1522) fallece en París(1560), fue un poeta francés admirado por la perfección formal de su obra, después de Ronsard, es el poeta más importante de la Pléyade.

Pertenecía a una familia de antigua nobleza y quedó huérfano a los 10 años. En 1547, mientras estudiaba en la Universidad de Poitiers, trabó amistad con Pierre de Ronsard. Juntos fueron al College Coqueret. En 1549, du Bellay escribió la Defensa e ilustración de la lengua francesa. Entre 1553 y 1557, du Bellay se convierte en el secretario, en Roma, del Cardenal Jean du Bellay, primo de su padre y un conocido diplomático.

Muere repentinamente en su mesa de trabajo en la noche del 1 de enero 1560, cuando apenas tenía 37 años de edad. Se entierra en la Catedral de Notre-Dame de París, pero su tumba se ha perdido.

En cuanto a las obras principales de du Bellay, en 1557, vuelve a Francia y pública Las antigüedades de Roma, Los diversos juegos rústicos y Las añoranzas (1558), creaciones que obtuvieron un gran reconocimiento en la época y que sirvieron a nuestro poeta para participar activamente en la vida intelectual parisina. Otras obras suyas son:

  • En la Ciudad de le Mans (1547)
  • El olivo (1549)
  • Versos líricos (1549)
  • El poeta cortesano (1559)
  • Las añoranzas (1558)

Entre sus sonetos, hay algunos muy bellos y conocidos, como por ejemplo:

  • Andar con aire grave y con grave entrecejo...
  • Esos cabellos de oro los lazos son, Señora...
  • Feliz quien tras la muerte se le sigue la gloria...
  • ¡Hermosos cabellos plateados, dulcemente revueltos!...
  • Los que están enamorados, cantarán sus amores...
  • No escribo ya de amor, no estando enamorado...
  • No pienses, Robelert, que esta Roma de ahora...
  • No quiero escudriñar de la Natura al fondo...

Bibliografía, webgrafía

  • CALERO HERAS, José, "Tema 5. Renacimiento y Clasicismo", en Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, pp. 77-106.
  • IBORRA, Enric, "Tema 4. Los siglos XVI y XVII: del Renacimiento al Barroco", en Literatura universal. Bachillerato. Alzira, Algar, 2016, pp. 85-110.

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (enero 2017): Alejandra Hidalgo
  • Revisiones, correcciones: Letraherido