''La Fundación'' (1974): Texto 6 y pregunta anexa (El trasfondo histórico)

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ASEL.-   (Nervioso.) Nos queda poco tiempo. (Se levanta.) Es necesario que compartas
         el plan, Lino. Si nos hubiesen trasladado os lo habría explicado abajo. Pero algo sospechan,
         no hay duda. Sospechan de mí y no de vosotros. Tú fuiste el último en venir, Lino, y a Tomás...
         lo creen chiflado. Max les habrá dicho tan sólo que yo quiero ir a celdas de castigo...
         He sido imprudente y ya no me dejarán pisarlas, pero quizá a vosotros sí, más adelante,
         si se os ocurre algo para que os castiguen. Si lo conseguís, tenéis una posibilidad de
         escapar.
         (Se detiene a escuchar junto a la puerta.)
LINO.-   (Con exaltación.) ¿De evadirnos? ¡Ya estás hablando!

Pregunta 1 - Explique QUÉ SUCEDE en la presente escena y CUÁL ES EL MOTIVO del nerviosismo de Asel y de la exaltación de Lino. A continuación, PONGA EN RELACIÓN el fragmento con el epígrafe «El trasfondo histórico y la intención de la obra»

   NOTA: Contestaremos aquí únicamente a la primera parte de la pregunta, indicar qué
ocurre en el pasaje. Para la segunda parte de la pregunta, sobre el trasfondo histórico
y la intención de la obra, véase el enlace:
   El trasfondo histórico y la intención de la obra en La Fundación,
de Antonio Buero Vallejo.

Criterios específicos de corrección

El alumno deberá contextualizar el fragmento seleccionado en la obra (0,5 puntos) y también desarrollará la pregunta teórica relacionada (1 punto).

En cuanto a la primera cuestión, deberá ubicar el fragmento en la parte final de la obra, cuando Tomás ya ha recuperado la cordura, a Tulio se lo han llevado para ejecutarlo y Max acaba de salir "a locutorios", pero sus compañeros se han dado cuenta de que él es el soplón. Asel se da cuenta de que para él no habrá ya posibilidad de fuga, pero sí para Lino y Tomás, por lo que decide poner en conocimiento de Lino el plan de evasión que había trazado y que Tomás, antes de su locura, también conocía. La intervención de Lino refleja su sorpresa y las ganas que tiene de gozar de la libertad.

El alumno podrá comentar también algunas de las cosas que suceden a continuación: Lino mata a Max, Asel se suicida para no delatar a sus compañeros y Tomás y Lino se quedan a la espera de ser trasladados a las celdas de castigo 14 o 15 para ver si desde allí podían realmente evadirse.

En cuanto al trasfondo histórico y la intención de la obra, se pide al alumno que sitúe en la historia el tiempo que viven los personajes del drama, en plena dictadura franquista, y lo que ello comporta en cuanto a represión, ausencia de libertades y encarcelamiento como respuesta frecuente a la disensión. La realidad española del periodo está repleta de historias de presos que lo fueron por ser diferentes de la mayoría, historias estas que comienzan en las cárceles durante la guerra y continúan en la dura posguerra y hasta el final de la dictadura franquista, como lo refleja este drama estrenado en enero de 1974.

El clima de miedo que se vivía en España por aquellos años, las debilidades de quienes en un momento u otro, habiendo sido objeto de torturas, delataron a sus camaradas, la incomunicación y el amordazamiento, la pena de muerte y el ambiente carcelario, están muy bien reflejados en La Fundación, aunque la denuncia es directa solo en la segunda parte a través del personaje de Asel; y abunda la denuncia indirecta: el recurso a la fábula y a situar esta en un país desconocido, o las imaginaciones forjadas por Tomás para poder sobrevivir a su culpa y conjurar su miedo.

Frente a la pasividad y el encierro, Buero propone en este drama la capacidad de actuar, y ante las ilusiones de libertad advierte contra las otras cárceles que existen en la vida del hombre.

Contextualización del fragmento de La Fundación

   "Pero si la lectura política resulta menos inmediata que entonces, no es menos
estremecedora, pues el alegato contra la injusticia, la tortura, la represión, la
intolerancia, bien patente en este drama, es de absoluta vigencia en un mundo
trizado por guerras sin fin, en el que las desigualdades económicas parecen cada
día más insalvables y en el que los asesinatos por motivos religiosos o ideológicos
han alcanzado una dimensión aterradora. Como subraya Buero, una parte del mundo
vive instalada en las confortables dependencias de una Fundación, adormecida ante
el sufrimiento del resto.
   En esta línea de denuncia ética, el autor condena expresamente la violencia
como recurso frente a las potestades de la razón y la voluntad: debemos salvarnos
del envilecimiento al que puede abocarnos la vileza de nuestros verdugos, pues
sería asumir sus argumentos. Y hay también, y en este montaje se pone de relieve,
una profunda dimensión metafísica de la obra. Todos, como se dice en algún momento,
estamos condenados a muerte y nos encontramos presos en sucesivas cárceles cuyos
barrotes debemos ir forzando en busca de nuestra dignidad como seres humanos y
de una libertad tal vez imposible de alcanzar".
   (Juan I. García Garzón, "Crítica de teatro. La Fundación, veinticinco
años después, de la metáfora política a la metafísica", Abc, 28 de enero de 1999).

El texto que precede, de Juan I. García Garzón, pone de relieve el valor de denuncia que tiene la obra de Buero Vallejo, una dura crítica contra la tortura y la represión. Nada de vivir en confortables Fundaciones, ignorando la realidad, nos dice el autor de Guadalajara en su obra y nos recuerda el comentarista del Abc en sus palabras. Pero también nos piden: nada de violencias gratuitas. Y más aún: nos recuerdan que, en este mundo, todos somos presos, condenados a muerte, y todos vivimos en sucesivas cárceles de las que tenemos que liberarnos. Solo así recuperaremos nuestra plena dignidad humana.

El fragmento de La Fundación que figura en la parte superior de esta pregunta se ubica en la parte segunda, segundo cuadro de La Fundación. Es decir, a la mitad de la parte segunda de la obra.

En el texto, hablan dos personajes: Asel, que va a contar su plan de fuga de la prisión, y Lino, que está impaciente por escucharlo. Hay un tercer personaje que está presente en la escena, aunque no hable en el fragmento, que es Tomás. Y un cuarto que, aún sin estar presente, es mencionado por ellos, es referido por los otros: Max. El quinto personaje protagonista de esta obra, Tulio, ya no puede estar presente, porque ha sido suprimido o desactivado: los carceleros se lo han llevado para ejecutarlo.

Tomás ha empezado a recuperar la cordura tras una serie de acontecimientos clave que han funcionado como detonante de su recuperación:

  • Descubrir que el enfermo era en realidad un cadáver.
  • Conocer que Tulio había sido ejecutado.
  • Percibir que la Fundación era, en realidad, una cárcel y ellos, unos condenados a muerte en lugar de unos becarios de investigación.

Mientras, Max no está en la celda porque, según parece, ha sido llamado a "locutorios" (aunque en realidad, sabemos que ha salido de allí para informar a los carceleros como un vulgar soplón). Es entonces cuando Lino, aprovechando la ausencia de su compañero, lo acusa ante los otros de ser un traidor, un delator que, por salvarse y ganar algunos privilegios carcelarios, los ha vendido.

Asel, al saberlo, les cuenta nervioso su plan de escape, trazado hacía tiempo y desconocido hasta entonces por todos, menos por él. El plan es la única esperanza para sus compañeros de alcanzar la libertad antes de ser ejecutados. Sin embargo, Asel también se da cuenta de que para él ya no hay esperanza, pues ha dado a entender a Max, aun sin conocer el plan de fuga en su totalidad, que desea ir a celdas de castigo, con algún propósito relativo a la evasión, y es seguro que el delator lo habrá contado ya a los carceleros.

Lino, al escuchar a Asel hablar de la evasión, refleja su sorpresa y sus ganas de ser libre con un tono exaltado que queda patente en el texto. Es por eso por lo que conmina a su amigo a que le cuente todo:

   "¡Ya estás hablando!"

Esto de dejar un espacio abierto a la esperanza en una situación que parece irresoluble es muy común en la obra de Buero Vallejo, una llamada al optimismo: es posible el cambio, cabe derrotar al mal. Para ello, es necesario pasar a la acción.

Bibliografía, webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (diciembre de 2019): Mikael Pelkonen y Marcos Aguado.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.