''Romancero gitano'' (1928): Texto 5 y pregunta anexa (Las técnicas narrativas y el estilo)

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   ¡Cómo canta la zumaya,
ay cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
   Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

Pregunta 1 - IDENTIFIQUE a qué poema corresponden los versos siguientes. A continuación, PONGA EN RELACIÓN el epígrafe «Las técnicas narrativas y el estilo en el Romancero gitano» con el fragmento seleccionado

   NOTA: Trataremos aquí solamente la primera cuestión, la de identificar el fragmento seleccionado.
Para la segunda parte de la pregunta, en la que se pide desarrollar los contenidos teóricos del epígrafe
"Las técnicas narrativas y el estilo en el Romancero gitano, de Lorca", puede verse la cuestión
de la Wikimpace: Las técnicas narrativas y el estilo.

Criterios específicos de corrección

El alumno deberá localizar estos versos del fragmento como correspondientes al "Romance de la luna, luna", del Romancero gitano, de Federico García Lorca; concretamente son los versos con los que termina el poema, cuando la luna, personificación de la muerte, se lleva al niño gitano con ella, y la zumaya (ave zancuda parecida a la garza) canta como una señal de que ha ocurrido la tragedia.

En cuanto a la pregunta teórica con la que debe relacionarse el fragmento, las técnicas narrativas y el estilo, el alumno deberá señalar, por lo que respecta al estilo del Romancero gitano, los rasgos precisos que el género tradicional del «romance» adopta en el texto lorquiano, a ser posible con ejemplos.

Aspectos directamente relacionados con esa recreación del género son:

  • el fragmentarismo (reforzado por el comienzo in medias res y por el final truncado, como se ve perfectamente en el fragmento seleccionado),
  • el empleo de las formas verbales en presente con valor narrativo ("canta", "va", "lloran", "vela"), y
  • los usos del pretérito imperfecto y el pretérito indefinido (o pretérito perfecto simple), en ocasiones con un valor meramente narrativo y en otras con una intención algo menos convencional y un notable valor poético.
  • De modo más general, podría aludirse al empleo de diversos recursos retóricos vinculados a la «retórica de la repetición»: anáforas, paralelismos, polisíndeton. Por ejemplo, en este fragmento: "cómo canta, ay cómo canta...", "el aire la vela, vela..."
  • Podría también señalarse el empleo de recursos retóricos que enfatizan el sentido dramático de los romances: personificación (luna = muerte), apóstrofe, exclamación ("¡Cómo canta la zumaya...!"), interrogación.
  • De igual modo, cabría la posibilidad de recordar la apuesta lorquiana por el sustantivo, visible en el recurso frecuente al estilo nominal y en el empleo del sustantivo con valor adjetivo.
  • Cabría recordar, igualmente, la novedad del autor en la formulación de sus metáforas, lo que, como la adjetivación de los poemas, remite a una estética vanguardista. Lorca, por ejemplo, estaba muy contento de la novedosa metáfora que suponía en la poesía española convertir a la luna en personificación de la muerte.

En cuanto a la métrica en el Romancero, el alumno debería incidir en el uso del romance tradicional (modelos, estructura, verso, rima, extensión), pero también en las innovaciones que Lorca le aporta (versos no octosílabos y licencias métricas, varias asonancias en un mismo romance, rimas poco frecuentes, nuevos temas). Lorca crea un romance épico-lírico-dramático, que recuerda, por su diversidad genérica, obras de la historia literaria como El Diablo Mundo, de Espronceda. Usa con frecuencia la rima aguda (como en “Muerte de Antoñito el Camborio”).

No es preciso que el alumno refiera de modo muy detallado todos estos extremos, pero sí que anote el carácter a la vez tradicional y novedoso de los romances de Lorca.

Un aspecto muy interesante en la poesía de Lorca es su vinculación con la música (él era pianista, además de poeta). Se valorará que el alumno explique cuáles son los elementos musicales en sus poemas: la presencia de instrumentos (guitarra, pandero) y géneros musicales (baladilla, soleá, canción), estribillos (“Puñal”, “Sorpresa”, “Sevilla”), o la forma métrica del romance octosílabo habitualmente cantada. Los títulos de varios libros lorquianos tienen un vínculo musical: Poema del cante jondo, Canciones, Romancero gitano, Suites. Composiciones casi siempre en versos de arte menor, cuya fuerte musicalidad viene reforzada a menudo por el uso del estribillo y de la rima asonante en los pares, y cuyos temas tienen casi siempre un tono trágico. Todo ello es una muestra del fuerte componente popular que se halla en la base de la poesía de Lorca.

Contextualización del fragmento del Romancero gitano

El fragmento pertenece al poema "Romance de la luna, luna" y, concretamente, aparece al final del mismo, cerrándolo de manera trágica con la muerte del niño gitano. La luna, personificación de la muerte, se lo lleva de la mano.

La trama del romance es sencilla: un niño enfermo y agonizante permanece solo, en una fragua. En su delirio agónico, cree ver la luna, acaso un objeto de estaño colgado de una viga, un utensilio de cocina o del hogar, quizás con forma de luna llena. Su color blanco ayuda a esta confusión en la percepción del niño, que tal vez viera la luna desde su lecho. La luna (aquí, personificación de la muerte, bien vestida, suave, educada y elegante) invita al niño a irse con ella, pero este se resiste, no quiere morir. Incluso amenaza al astro advirtiéndole que si la pillan sus familiares, la descuartizarán.

Pero la luna no se inmuta y se lleva al niño de la mano. Los gitanos, al galope, se acercan a la casa, entre los malos agüeros del canto de la zumaya (ave nocturna de la familia de las rapaces; en castellano común, se denomina “chotacabras”). Cuando llegan, el niño yace muerto sobre un yunque, objeto metálico duro, frío e inerte, y ellos lloran desgarrados por el dolor. Hasta el aire de la fragua acompaña la pena de los gitanos por la muerte del niño.

El hilo argumental, como vemos, se presenta de modo lineal, de modo que el avance lector es simétrico al avance de la comprensión. En el poema, en estos versos concretos que se han seleccionado, se ve cómo se ha cumplido el "fatum" o destino trágico de los gitanos: una vez más, la muerte atrapa a uno de sus hijos; en este caso, un niño inocente e indefenso.

Texto del "Romance de la luna, luna"

    La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.
   En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
   Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
   Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
   Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.
   El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.
   Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
   ¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.
   Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

Musicalizaciones del poema

Hay, al menos, cuatro musicalizaciones y/o recitaciones muy conocidas:

Hay también una canción inspirada en el título del romance lorquiano, pero que cuenta la historia del niño muerto prematuramente de manera distinta:

Bibliografía, webgrafía

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (diciembre 2019): Josué Peña, Víctor Lasheras, Jorge López.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.