Rima LXXV: "¿Será verdad que cuando toca el sueño"

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Rima LXXV

   ¿Será verdad que, cuando toca el sueño,
con sus dedos de rosa, nuestros ojos,
de la cárcel que habita huye el espíritu
en vuelo presuroso?
   ¿Será verdad que, huésped de las nieblas,
de la brisa nocturna al tenue soplo,
alado sube a la región vacía
a encontrarse con otros?
   ¿Y allí desnudo de la humana forma,
allí los lazos terrenales rotos,
breves horas habita de la idea
el mundo silencioso?
   ¿Y ríe y llora y aborrece y ama
y guarda un rastro del dolor y el gozo,
semejante al que deja cuando cruza
el cielo un meteoro?
   Yo no sé si ese mundo de visiones
vive fuera o va dentro de nosotros.
Pero sé que conozco a muchas gentes
a quienes no conozco.

Pregunta 1 - ¿Dirías que en este poema Bécquer se inclina decididamente por el lado del materialismo o por el de la creencia?

En el siglo XIX fue muy frecuente el debate entre ciencia y religión. La primera afirmaba la materia y la otra, el espíritu. Bécquer, hombre de su tiempo, conocía esta disputa, pero le costaba creer que no hubiera vida después de la muerte.

Diría que, en esta rima, el poeta se inclina decididamente por el lado de la creencia, porque habla todo el rato sobre el pensamiento de las personas. Además, no afirma, sino que usa la pregunta: “¿Será verdad que…?” Es decir, da cabida a la duda, no asegura nada desde la certeza.

En las cuatro primeras estrofas del poema, se pregunta si será verdad que el alma sale de la cárcel del cuerpo cuando estamos dormidos y vaga por el mundo de lo eterno encontrándose con otras almas o espíritus. Nos dice que ese mundo eternal es el de las Ideas platónicas y que su existencia le da, a la vez, dolor y gozo: dolor, porque es un mundo efímero y gozo, porque cree en la existencia de ese universo paradisíaco, aunque solo se intuya brevemente.

En la última estrofa, remata el poema diciendo que, para él, ese “mundo de visiones”, poblado de espíritus, existe con toda seguridad.

Pregunta 2 - ¿Qué quiere decir el poeta en los enigmáticos dos últimos versos? ¿Por qué podemos decir que su afirmación constituye una paradoja?

Quiere decir que solo conocemos de las personas la versión que ellas quieren que conozcamos, por eso no las conocemos totalmente. De una manera u otra, él está seguro de que existe un mundo inmaterial, espiritual, poblado de almas con las que siente afinidad, aunque no sabe si ese mundo existe dentro o fuera de él. Es decir, afirma que, exista o no dicho mundo, para él, sí que existe porque él cree en su existencia.

En cuanto a las paradojas, consisten en afirmar algo contradictorio. Aquí, Bécquer usa la paradoja, porque asegura que conoce a quien no conoce. La violencia de la afirmación nos hace que intentemos recuperar el significado de esa certeza en un segundo nivel de lectura, más allá de lo literal: el poeta lo que quiere decir es que siente afinidad con almas y espíritus, sensibles como él al encanto de lo bello y lo poético, aunque no las conozca físicamente o no las haya visto antes.

El uso de la paradoja u oxímoron ha sido constante a lo largo de la historia literaria. Hay una canónica, de santa Teresa de Jesús, que siempre se pone de ejemplo de ese decir contradictorio característico:

   Vivo sin vivir en mí,
y tan alta vida espero,
que muero porque no muero.
   Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor;
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí:
cuando el corazón le di
puso en él este letrero:
que muero porque no muero.
   Esta divina prisión,
del amor en que yo vivo,
ha hecho a Dios mi cautivo,
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a Dios mi prisionero,
que muero porque no muero.
   ¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel, estos hierros
en que el alma está metida!
Sólo esperar la salida
me causa dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
   ¡Ay, qué vida tan amarga
do no se goza el Señor!
Porque si es dulce el amor,
no lo es la esperanza larga:
quíteme Dios esta carga,
más pesada que el acero,
que muero porque no muero.
   Sólo con la confianza
vivo de que he de morir,
porque muriendo el vivir
me asegura mi esperanza;
muerte do el vivir se alcanza,
no te tardes, que te espero,
que muero porque no muero.
   Mira que el amor es fuerte;
vida, no me seas molesta,
mira que sólo me resta,
para ganarte perderte.
Venga ya la dulce muerte,
el morir venga ligero
que muero porque no muero.
   Aquella vida de arriba,
que es la vida verdadera,
hasta que esta vida muera,
no se goza estando viva:
muerte, no me seas esquiva;
viva muriendo primero,
que muero porque no muero.
   Vida, ¿qué puedo yo darle
a mi Dios que vive en mí,
si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?
Quiero muriendo alcanzarle,
pues tanto a mi Amado quiero,
que muero porque no muero.

Bibliografía, webgrafía

  • Alonso, Santos y otros: Lengua castellana y literatura. 1º Bachillerato. Barcelona, Casals, 2016, tema 15 "Romanticismo, Realismo y Naturalismo", pp. 330-338.
  • El Romanticismo-mapa. Mapa cronológico del Romantiscismo hispánico. Primera mitad del siglo XIX.
  • El romanticismo-visión general. Introducción al Romanticismo: temas, características, obras, autores... Por la profesora Marina Molina Mir. Para 2º de Bachillerato.
  • Bécquer. Power Point con una poesía de Bécquer.
  • Bécquer, Gustavo Adolfo, Leyendas y rimas. Ed.: Joan Estruch y otros. Ilust.: Jesús Gabán. Barcelona, Vicens Vives, 2002. Col. "Aula de Literatura".

Trabajos de los alumnos

Poesía

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (enero 2021): Sandra Nerín Campillos, 4º AA. Curso 2020-2021.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.