''Esperando a Godot''. Texto 7 y cuestiones relacionadas

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Esperando a Godot. Texto 7

Vladimir.- ¿Habré dormido mientras los otros sufrían? ¿Acaso duermo en este instante? Mañana, cuando crea despertar, ¿qué diré acerca de este día? ¿Qué he esperado a Godot, con Estragón,
              mi amigo, en este lugar, hasta que cayó la noche? ¿Qué ha pasado Pozzo, con su criado, y que nos ha hablado? Sin duda. Pero ¿qué habrá de verdad en todo esto? (Estragón, que en vano se
              ha empeñado en descalzarse, vuelve a adormecerse, Vladimir lo mira.) Él no sabrá nada. Hablará de los golpes encajados y yo le daré una zanahoria. (Pausa.) A caballo entre una tumba y un
              parto difícil. En el fondo del agujero, pensativamente, el sepulturero prepara sus herramientas. Hay tiempo para envejecer. El aire está lleno de nuestros gritos. (Escucha.) Pero la costumbre
              ensordece. (Mira a Estragón.) A mí también, otro me mira, diciéndose: Duerme, no sabe que duerme. (Pausa.) No puedo continuar. (Pausa.) ¿Qué he dicho?

Pregunta 1 - Caracterice los personajes mencionados en el texto destacando sus elementos más significativos en el drama

En el framgento tenemos un monólogo de Vladimir en un momento en que su amigo Estragón duerme. Vladimir y Estragón son mendigos y ambos están esperando a ese Godot que se menciona en múltiples momentos en la obra, pero que nunca aparece. El nombre de Godot podría tener que ver con God, Dios, pero Beckett ha negado que él estuviera pensando en esa etimología en el momento de escribir su obra. Aún así, puede orientar bastante sobre el sentido de la pieza teatral, puesto que en realidad se trata de dos seres humanos en busca de sentido, a la búsqueda de una trascendencia que la realidad parece negarnos irremisiblemente.

En la obra -y también se cita en el fragmento a uno de ellos-, aparecen otros personajes: Pozzo, el amo, y Lucky, su criado, que hablan en algún momento con Vladimir y Estragón y al final desaparecen, sin más, sin aportar nada a la trama dramática, desde el punto de vista de la preceptiva tradicional. Aparece también en la obra un muchacho -que en el fragmento no se menciona-, el cual informa de que Godot no va a venir ese día, sino que lo hará al día siguiente, aunque el drama termina sin que, realmente, aparezca en escena.

En su monólogo, Vladimir está haciendo una parodia de algunos textos clásicos de la historia teatral y literaria.

  • La alusión a La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, parece muy clara: ¿Vivimos o soñamos? ¿Despertar es vivir o es morir?
  • También es muy evidente la referencia al Hamlet, de Shakespeare: "Ser o no ser, esa es la cuestión", "Morir, dormir, soñar acaso...", Vladimir parece monologar al modo del rey de Dinamarca.
  • El hombre, la humanidad, ha caído en "la noche", dice Vladimir, con claros ecos platónicos o neoplatónicos (no hay que olvidar los orígenes irlandeses de Beckett y su crítica al catolicismo): el alma encerrada en el cuerpo está "en noche y en olvido sepultada" y torna a buscar "su origen primero esclarecida", como decía Fray Luis de León. ¿Es posible el vuelo místico para Beckett? Evidentemente, no. Su obra es la negación de cualquier posibilidad de iluminación. Para él, la experiencia mística no es inefable. Es, sencillamente, imposible. El hombre está condenado a la ausencia de sentido.
  • Cuando Vladimir dice que Estragón no sabrá nada y que le dará "una zanahoria" parece remitirse a la fábula del burro que perseguía una zanahoria que su dueño había atado a un palo para hacerle avanzar. Una manera muy beckettiana de ver la realidad: el poder, la religión nos engaña con falsas zanahorias para impedirnos saber la verdad.
  • En la expresión "A caballo entre una tumba y un parto difícil" hay una alusión clara al tópico barroco de la cuna y la sepultura: nacer y morir no son tan distintos ni tan distantes.
  • La alusión al sepulturero es claramente shakesperiana, recuerda la famosa escena de Hamlet. También suena a Shakespeare la desgarradora expresión "El aire se llena de nuestros gritos", que se sitúa obviamente en el ámbito de la tragedia. Lo que ocurre en Beckett es que se trata de una tragedia existencial, no de un baño de sangre como ocurría en los textos del bardo del Avon.
  • Las acotaciones indicando "Pausa" remiten a un estado de ánimo cada vez más emocional del personaje. Vladimir se va emocionando, por eso llega a exclamar "No pudo seguir". Un grito de angustia existencial en donde se funden el personajes y su creador.
  • Y el final, con la pregunta "¿Qué he dicho?", lo sumerge todo nuevamente en la atmósfera del sueño: ¿Ha pronunciado realmente el personaje sus palabras? ¿Hemos soñado que las ha pronunciado? Un cierre circular que nos lleva de nuevo al principio.

Bibliografía y webgrafía

  • CALERO HERAS, José: Literatura universal. Bachillerato. Barcelona, Octaedro, 2009, tema 12, "El teatro", pp. 220 a 232.

Trabajos de los alumnos

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (abril 2017):
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.