La denuncia social y la imagen de la España rural

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NOTA: Esta pregunta se formuló en la prueba PAU de junio de 2015 con el enunciado: "La denuncia social en Los santos inocentes, de Miguel Delibes".

Miguel Delibes (1920-2010)

Miguel Delibes Setién nació en Valladolid en 1920 y murió allí mismo en 2010. Fue un novelista español y miembro de la Real Academia Española desde 1975 hasta su muerte, ocupando el sillón "e". Además, fue un gran aficionado de la flora y la fauna de su entorno, así como de la caza y del mundo rural. En la mayoría de sus obras supo plasmar sus conocimientos sobre la caza y su sentimiento sobre Castilla.

Delibes fue una de las primeras figuras de la literatura española posterior a la Guerra Civil, por lo que fue reconocido con multitud de galardones.

En 1998 padeció un cáncer de colon, del que no pudo recuperarse y le causó la muerte en 2010.

Miguel Delibes (1920-2010)

Los santos inocentes (1982)

Esta novela, publicada en 1982, está ambientada en un cortijo de Extremadura de los años 60. Narra la vida de una familia de campesinos formada por Paco y Régula y sus cuatro hijos: Nieves, Quirce, Rogelio y la Charito (la niña chica). La única misión de éstos es obedecer al señorito Iván, el propietario del cortijo en el que viven, soportando todo tipo de humillaciones sin queja alguna. La aspiración de estos padres es que sus hijos estudien y puedan llegar a salir de la vida que les ha tocado vivir. A esta familia, se le suma Azarías, el hermano de Régula, el cual tiene una deficiencia mental y su única preocupación es cuidar a una pequeña grajilla, su milana bonita.

El desenlace de la obra se desarrolla en una de las muchas cacerías que tanto le gustaban al señorito Iván, donde éste mata a la milana de Azarías y, por venganza, el hermano de Régula lo ahorca.

La denuncia social en la novela

Los santos inocentes presenta una denuncia moral contra los latifundios, la injusticia social que estos provocan y sus consecuencias en la vida de los protagonistas. Además, se denuncia la jerarquización de la sociedad que provoca la deshumanización de los menos favorecidos. Esta injusticia social se puede apreciar en numerosos signos, tanto físicos (vestimenta, vivienda, trabajo, etc.) como implícitos:

  • El desprecio y la falta de atención hacia los criados. Esto se ve reflejado cuando Paco le levanta la voz al señorito de la Jara intentando que este anule la orden de despido de su cuñado Azarías, y el señorito no acepta que alguien de un nivel social inferior le eleve la voz.
  • Los abusos por parte de los amos. En un momento dado en el que Paco se rompe la pierna durante horas laborales, el señorito Iván le obliga a acudir a una de sus cacerías por mero capricho, poniendo en peligro la salud de su criado.
  • Ideología extremadamente inmovilista. La jerarquización social es difícil de cambiar, ya que está muy arraigada tanto en criados como en amos. Las siguientes palabras del señorito Iván lo demuestran:
«el que más y el que menos todos tenemos que acatar una jerarquía, unos debajo y otros arriba, es ley de vida, ¿no?».
  • Sumisión. Todos los personajes pertenecientes a la clase baja aceptan sin quejas su posición en la pirámide social, ya que desde pequeños han sido enseñados para comportarse de acuerdo a su clase social sin ninguna influencia exterior. Algunos ejemplos de esta sumisión son:

- Cuando Paco se entera de los amores de doña Purita con alguien que no es su marido, el señorito Iván, decide guardárselo por miedo a posibles consecuencias por parte del señorito y le dice a su hija Nieves:

"En las cosas de los señoritos, tú ver, oír y callar".

- La Régula está siempre dispuesta a acatar las órdenes que el señorito tenga preparadas para ella: abrir el portón o limpiar el cortijo. Además, una frase común en ella es:

"A mandar, don Pedro, para eso estamos". 
  • La incultura generalizada de las clases bajas. Ésta se aprecia cuando Azarías intenta contar, pero llega un momento en el que la secuencia de números no es correcta. También se puede ver en el momento en el que intentan enseñar a leer a Paco a su ya avanzada edad. O en el lenguaje que usan los personajes de clase baja, plagado de vulgarismos, aunque con un deje terruñero con cierto encanto.
  • La rebelión trágica. Se da al final de la obra a causa de que el señorito Iván mata a la milana de Azarías, provocando una resignación y posterior venganza por parte del afectado. En este caso, es una rebelión individual, pero lo que Delibes pretende plasmar es la necesidad de una sublevación por parte del campesinado para acabar con la jerarquización y la injusticia social en la sociedad española rural del momento. Por ello, Azarías queda exento del crimen, debido a su retraso mental y a que es la viva imagen de la rebelión que deberían seguir todos los criados.

La imagen de la España rural en la novela

A través de los personajes de la obra, Delibes retrata su propia vida en la Castilla rural de la época. Estos personajes se caracterizan por su forma de hablar, utilizándola para hacernos ver las diferentes clases sociales.

“ae, los señoritos, el agua no cuesta dinero, cacho marrano”
“mira, Paco, los médicos pueden decir misa”
  • La naturaleza reflejada en el personaje de Azarías. En este personaje se puede apreciar la pasión que tenía Delibes por la naturaleza y los animales, mostrando de esta manera el lado más positivo del ruralismo. En cierto modo, Azarías lleva una vida básicamente animal (hace sus necesidades a cielo abierto o cuida de su sobrina como una hembra cuida de sus crías). Él está tan absorto en su mundo de la naturaleza, que cuando matan a su milana, decide tomarse la venganza por su mano, creando así el desenlace de la obra. Este tenía un propio lenguaje (vulgar) para comunicarse con los animales, en especial con su milana.
“...se llegó al cobertizo, cogió el bote de pienso compuesto, salió a la corralada, levantó la cabeza, entreabrió los labios y ¡quiá!”
  • Jerarquización social. La sociedad que se creó en España tras la posguerra está muy presente en esta obra, ya que hay unos personajes muy ricos que mandan y otros muy pobres que obedecen. Esto se puede apreciar en las preocupaciones de cada uno; por ejemplo, al señorito Iván solo le importaba la caza, su Mercedes y caprichos varios, entre los que figuraba doña Pura, la mujer del guarda mayor de la finca, don Pedro, con quien tenía una aventura. En cambio, la principal preocupación de Paco, el Bajo era sobrevivir y alimentar a su familia; quería que sus hijos estudiaran y vivieran una vida diferente de la suya.
  • Vestimenta de los personajes. La condición social se ve muy bien reflejada en las formas de vestir de cada personaje. Esto lo podemos ver en cómo van vestidos Azarías y el señorito Iván:

- Azarías va siempre con la misma ropa; unos pantalones de pana por la pantorrilla, la bragueta sin botones y los pies descalzos.

- El señorito Iván, de acuerdo a su condición social privilegiada, aparece siempre bien vestido, incluso en las cacerías.

En definitiva, para concluir este apartado, diremos que Delibes, profundamente cristiano, era un gran amante de la España rural, especialmente la castellana (aunque en Los santos inocentes refleja el campo extremeño), en donde encontraba algunas de las cualidades esenciales del ser humano y en donde resultaba posible vivir en contacto con el medio natural. Podríamos decir que, para él, el campo español se caracteriza por su pureza y su pobreza. Esta es evidente, pues los campesinos tienen que vivir en condiciones de vida muy duras, casi medievales en el caso del campo extremeño reflejado en Los santos inocentes. Aquella -la pureza- se ve también en la novela, pues los miembros de la familia de Paco, aunque sean pobres, se quieren, se ayudan y respetan; son solidarios los unos con los otros (a diferencia de los señores, entre los cuales las relaciones están marcadas por el odio, la infidelidad, el egoísmo...)

Por ejemplo, Régula recrimina a Quirce cuando este se burla de su tío Azarías porque no sabe contar, le dice que no está bien reírse de un inocente. O asegura ante la marquesa, cuando esta le sugiere que interne a Azarías en una institución psiquiátrica, que, mientras ella viva, un hijo de su madre no vivirá en un lugar extraño. En la familia, todos quieren y cuidan dentro de sus posibilidades a la Niña Chica. Paco acepta convivir en casa con su cuñado Azarías, porque se da cuenta de su indefensión. Como padres, él y Régula solo quieren que sus hijos estudien y aprendan y lleven una vida mejor que ellos.

Pero este amor ecológico, esta pasión por los pueblos de España y por sus gentes, no impide a Miguel Delibes ver la realidad de una civilización esencialmente urbana, que condena a los habitantes de los pueblos al abandono, el atraso y la humillación, al tiempo que critica los defectos del latifundismo cuasifeudal en que viven los jornaleros en Extremadura, sometidos a un régimen de explotación y miseria socialmente injusto.

Bibliografía y webgrafía

Trabajos de los alumnos

  • Miguel Delibes-1, trabajo de Paula Hernández. 2º Bachillerato A. Curso 2014-2015.
  • Miguel Delibes-2, trabajo de Alicia Llagostera. 2º Bachillerato B. Curso 2014-2015.
  • Miguel Delibes-3, trabajo de Miguel Ortega. 2º Bachillerato C. Curso 2014-2015.

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (marzo 2018): Elia Reyes y Patricia Valero
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.