La infancia en ''El vino de la soledad'', de Irène Némirovsky

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Criterios de corrección

En la pregunta sobre la infancia en El vino de la soledad se le pide al alumno que escriba sobre la triste y dolorosa infancia de Elena, al cuidado de una institutriz, con un padre ausente y una madre egocéntrica que no presta a su hija ninguna atención. Infancia que ofrece para la protagonista la imagen de una vida cambiante, inestable, poco segura, por carecer de afectos familiares firmes. Infancia teñida por el odio hacia la madre, que acabará volviéndose en venganza hacia esta cuando Elena madure. Infancia silenciosa, destrozada. Todo ello hace que Elena se reconozca como diferente a las demás muchachas de su edad, envejecida por dentro prematuramente, abandonada. Esa infancia, como la casa, la madre, todo lo que odia, es el peso del que se libera al final de la novela para sentirse libre.

La infancia en El vino de la soledad, de Irène Némirovsky

Irène Némirovsky, autora de El vino de la soledad

En la obra El vino de la soledad, Némirovsky se detiene en mostrarnos la infancia, adolescencia y primera juventud de una niña que se hace mujer, Elena Karol, su alter ego u otro yo.

Esta novela es la obra más autobiográfica de la escritora ruso-francesa, que nos muestra el camino vital donde se forja una persona, con todo lo bueno y todo lo malo que hay en el transcurrir de nuestros días.

La novela comienza cuando la protagonista, Elena, tiene la edad de 7 u 8 años. Aquí, la soledad de una niña, se torna en secuestro de afectos y sueños por parte de sus progenitores, que a su vez, se encuentran perdidos entre el egoísmo insensato de la madre y la cercanía torpe de un padre que se bebe la vida a grandes tragos.

Boris Karol, el padre, quiere tiernamente a su hija, que le adora, pero es un hombre conformista y tolerante con respecto a su mujer, de quien está muy enamorado, y para no perderla hace la vista gorda con Max, amante de Bella. El padre de Elena cambia de trabajo y comienza una época de gran enriquecimiento, pero también de alejamiento de su familia. Boris Karol deja solas durante largas temporadas a su mujer, que disfruta libremente de la compañía de su amante, y a su hija, que sufre amargamente por la falta de cariño y comprensión de su madre.

Elena sufre cruelmente la falta de atención y de cariño de su madre, Bella, que nunca tiene para ella una palabra amable, sino todo lo contrario, menosprecio y comentarios desabridos. La madre vive solo pendiente de sí misma, de sus caprichos. La relación entre madre e hija (un leitmotiv que se repite en las novelas de Némirovsky) aparece aquí con mucha crudeza. La sensación de que hay personas que dejan pasar su vida sin hacer nada, aumenta en este juego de celos y egoísmos inerte que tiene como resultado el odio de una hija (inteligente) hacia una madre (profundamente idiota), lo que la lleva a tener que refugiarse en una institutriz francesa, mademoiselle Rose, que le dará un cariño, una atención y una educación refinada. Elena es educada por mademoiselle Rose, institutriz que la trata con cariño y benevolencia.

Elena va incubando día a día la rabia y el resentimiento contra su madre y contra Max. Su mirada es la de una niña mucho más madura para su edad. El constante sufrimiento, la reflexión, la atenta vigilancia y observación de su madre y de Max la han hecho madurar y crecer por dentro mucho más rápidamente de lo habitual para su edad: es como una vieja escéptica en el cuerpo de una adolescente.

Cuando pierde a mademoiselle Rose siente que ya no tiene nada más de valor que perder y, consciente de que se está convirtiendo en una joven atractiva, planea su venganza contra su madre y contra Max Safronov, el amante de su madre. Digamos que su maquinación de la venganza y el uso del atractivo sexual para atraer a los hombres suponen el fin de su infancia atormentada y el comienzo de una juventud esplendorosa, libre y distinta, que ella va a vivir en Francia, ya independizada del yugo familiar.

La destreza de carácter de Elena (pura supervivencia) se deja entrever en varios momentos del transcurso de la novela, y nos hace empatizar más si cabe, con una niña que posee grandes dotes de genialidad en un aislamiento con barrotes de oro.

La novela termina con una imagen poderosa: Elena, que ya ha dejado atrás la infancia y la adolescencia, abandona la casa familiar y se deja embriagar por el viento que atraviesa el Arco de Triunfo y barre los Campos Elíseos. La novela tiene así mucho de exorcismo, de liberar demonios interiores.

Bibliografía, webgrafía

  • Irène Némirovsky-1, PPoint de Roberto Álvarez. 2º Bachillerato B. Curso 2014-2015. Documento en la web del IES Avempace.
  • Irène Némirovsky-2, PPoint de Carmen Estaún. 2º Bachillerato B. Curso 2014-2015. Documento en la web del IES Avempace.
  • Irène Némirovsky-3, PPoint de Sara Bes. 2º Bachillerato A. Curso 2014-2015. Documento en la web del IES Avempace.

Edición, revisión, corrección

  • Primera redacción (marzo 2015): AnaGranel.
  • Revisiones, correcciones: Letraherido.